•  “Dios te quiere bendecir.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

     

    Lunes, 16 de abril de 2018 

     “Dios te quiere bendecir.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela” 

    Dios nos creó para ser bendecidos y para ser de bendición para otros. No fuimos creados para pasar necesidad. Nuestro problema radica en pensar que el ser bendecido por Dios viene a través del dinero, cuando lo somos se refiere a una añadidura.

    El ser humano siempre coloca la balanza en las cosas materiales. Y si no las obtiene, dice que no es bendecido. Dios es uno de bendición y utiliza Su naturaleza divina para bendecir. Dios no hace nada mal hecho y ni a medias. El hecho de que no veamos una bendición financiera o material, no quiere decir que no estamos siendo bendecidos y es importante reconocer que el 95% de las bendiciones de Dios no logramos verlas.

    1 Pedro 3:9 (RV1960)

    “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”.

    Porque fuimos llamados para bendecir y ser bendecidos.

    Todo lo que nos puede pasar dentro de circunstancias adversas son de bendición. Todo va a depender de cómo miremos las cosas. Todos tenemos derecho a ser bendecidos cuando entramos en la voluntad y en la obediencia de Dios. 

    Deuteronomio 11:26 (RV1960)

    “He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición”.

    De nosotros depende el elegir. Si vivimos bajo ignorancia, nuestras elecciones tendrán problemas y por eso tenemos tantos problemas.

    Deuteronomio 28:1-2 (RV1960)

    “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.  Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios”.

    ¿Cuantos quieren ser bendecidos por Dios? Aquí presentamos algunas condiciones: 

    Dios utilizará personas a tu alrededor que te hablarán de parte de Dios. La condición es poner por obra Sus mandamientos y esto solamente podemos hacerlo cuando lo conocemos.

    Deuteronomio 10:12-13 (RV1960)

    “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;  que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?”.

    Lo primero que Dios nos pide es temor a Él, cuando tenemos temor, lo primero que nos viene es la sabiduría. Es importante conocer la Palabra e interconectarla.

    Nunca podrás amar a Dios si antes no conoces y haces la Palabra. La última expresión de amor a Dios es hacer Su palabra y andar en Sus caminos.

    Dios nos quiere bendecir y prosperar, solamente de nosotros depende. La enfermedad más grande que tiene el hombre es la ignorancia. Si usted sigue y conoce a Dios, haga lo imposible por entenderlo también.

    Hay bendiciones que Dios nos ha dado que no reconocemos porque no están en la dimensión de la necesidad y talvez esas bendiciones pueden ser las más grandes de tu vida. Dios nos libra de un accidente y no nos percatamos de la importancia que tiene, aun siendo cristianos, decimos que tuvimos suerte, en vez de reconocer que Dios nos ha bendecido.

    En el creyente no hay suerte, solamente hay propósito de Dios.

    Debemos aprender a ser detallistas con Dios, Él nos bendice demasiado y no somos capaces de reconocerlo y de ver las bendiciones que no están en lo natural.

    Las bendiciones ocultas, esas que no valoramos, pero en las que Dios trabaja a nuestro favor constantemente. Cuando este tipo de bendiciones ocurren, pelean con nuestra propia capacidad, y cuando lo hacemos, le quitamos la gloria a Dios y Él no comparte Su gloria con nada ni nadie.

    Salmos 37: 5-7 (RV1960)

    “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.  Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades”.

    Una de las claves para empezar a ser bendecidos por Dios es entregarle todo. Nada de lo que tenemos es nuestro, Dios nos ha puesto como mayordomos de Sus posesiones.

    Mi consejo siempre es el de disfrutar las cosas materiales que Dios nos ha dado sin apego y dejándolas sueltas. Si hay algo que hace fracasar al hombre es el espíritu de posesión. Todos queremos ver la gloria de Dios pero no todos están dispuestos a encomendar sus caminos a Él. Nuestros talentos y actitudes, nuestros dones, todo le pertenece a Dios y a Él debemos entregarlo. Si entendemos esto, debemos vernos como proyectos de Dios.

    Si entendemos que somos proyectos de Dios, éstos tienen 5 cosas:

    1. Un proyecto tiene identidad, si no tenemos identidad en Cristo, no somos Su proyecto.
    2. Un proyecto tiene visión. No hay proyecto que pueda desarrollarse si no tiene visión.
    3. Un proyecto tiene propósito.
    4. Un proyecto tiene metas. Tiene que saber hacia dónde va con una meta desarrollada y entendida.
    5. Un proyecto tiene un destino. Si no entiendes las primeras cuatro, no sabrás cuál es tu destino.

    Esto debe darnos una escala diferente de valores, solemos caer en los mismos errores porque nuestra escala de valores está en el piso. Somos seres divinos y creados por Dios con un propósito. Dios nos conoce desde antes de la fundación del mundo y desde el vientre de nuestra madre. Hasta que no le entregas tu vida a Dios, no pasas a ser Su proyecto.

    Los proyectos tienen 5 características:

    1. Cuando presentas tu bendición en el lugar donde estás, ahí se activa tu bendición, cuando te identificas como proyecto de Dios, estás tomando territorio.
    2. Visión. Nuestra visión es ser de bendición a los demás llevando la salvación.
    3. Propósito. El propósito es traer almas a Dios.
    4. Sin metas establecidas, no hay proyecto. Ser bendecido, ser de bendición, traer almas, una vez entramos en esto, se revela nuestro destino.

    Estas cosas te van a pedir como proyecto de Dios:

    1. La forma en qué demuestres tu identidad como proyecto. Si te avergüenzas de decir lo que eres, entonces Dios también se avergonzará de ti. Así lo dice la Palabra.
    2. Si no haces la visión que Dios te ha dado en el lugar que te ha puesto, empezarás a tener conflictos, no quiere decir lo que los evangelizarás a todos, porque debes ser sabio y ganarte la confianza y el respeto para convertirlos. Esta es la visión de todo proyecto de Dios.
    3. Tienes que conocer el propósito por el cual Dios te puso en ese lugar. Inmediatamente cumplas ese propósito, Dios te saca a un lugar mayor; o te da un ascenso a otro departamento, nunca igual o menor.
    4. Dios te bendecirá conforme a las metas que tengas.

    Salmos 125:1 (RV1960)

    “Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre”.

    Cuando confías en Dios, Él te bendice. Si te caes, es porque no le tienes confianza a Dios. Cada vez que un hombre cae, cuando cometemos errores es porque hemos puesto nuestra confianza en el hombre y no en Dios.

    Los soberbios son los que no confían en Dios, y Su intención siempre es la de bendecirnos. No seamos soberbios, no cuestionemos, solamente obedezcamos. No confiamos en Dios porque queremos hacer nuestra propia voluntad. No pongamos nuestra confianza y expectativa en amigos, pongámosla solamente en Dios.

    Todas nuestras decisiones serán conforme a nuestra conciencia e iniquidad. Si conoces a Dios y has permitido que Su palabra lave tu conciencia, entonces tus decisiones estarán definidas y claras.

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