Cuando le damos lo primero Él respalda todo lo demás

Traerás a la casa del Señor tu Dios las primicias de los primeros frutos. Éxodo 34: 26

Dios dio un mandamiento al pueblo de Israel, el cual tenía que sacar anualmente los primeros frutos de la cosecha, año tras año. Ellos seleccionaban los mejores frutos  y los llevaban como primicia a la casa de Dios, entregándosela a los sacerdotes, porque de esta forma honraban a Dios. Entonces Él bendecía y multiplicaba el resto de la cosecha; porque cuando le damos lo primero Él respalda todo lo demás. Por eso, no podemos olvidarnos de este principio para que lo apliquemos en nuestra vida.

Dejemos la mentalidad del mundo que hace que demos a Dios lo que nos sobra o lo que no necesitamos. Por eso vemos a Caín, el cual no se preocupó por la ofrenda que iba a presentar a Dios; pero Abel escogió los mejores primogénitos de sus ovejas y los más gordos. Esta fue la que Le agradó a Él.

Saquemos para Dios lo primero y lo mejor de todo, no dejándolo para después; porque de esta manera estamos asegurando la bendición y la multiplicación en todo. Démosle la mejor alabanza, la mejor adoración, las mejores ofrendas, las primeras horas del día, para que veamos al Dios que nos respalda por haberle agradado la primicia que Le dimos.

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