“Por qué Dios permite el quebrantamiento en Sus hijos, 1 parte. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 05 de junio de 2017

“Por qué Dios permite el quebrantamiento en Sus hijos, 1 parte.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Isaías 57:15 dice:

Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

Dios siempre va a tratar con el hombre viejo, con tu “yo”, y la manera con que Él va a tratar contigo, va a ser el quebrantamiento. Todo lo que obstaculice lo que es de Dios en tu vida, va a ser quebrantado. Si tienes vida es porque Dios te ha señalado con un propósito para Él.

Cuando Dios señala a una mujer o un hombre para un propósito, Él va a trabajarlos para quitarle las cosas que no le permiten que su propósito camine como Él quiere que camine, va a quitar los obstáculos que no van a permitir que Dios te lleve al nivel que Él quiere llevarte.

El mayor obstáculo que tienen los hijos de Dios, es el hombre viejo, este es el enemigo número uno para el propósito de Dios en todos los niveles de tu vida, porque el “yo” te lleva al egoísmo. El Señor va a sacar de tu vida todo lo que impide las bendiciones que tiene para ti, porque Él sabe que mientras más bendecido eres, más puedes bendecir a otros.

Dios no quiere quebrantarte ni permite que se quebrante tu espíritu, porque no es ahí que está el problema, el problema está en tu alma, en tu “yo”, porque estos son los que alimentan la carne y ahí está la enemistad de Él.

En cada proceso de quebrantamiento, algo tiene que morir en ti para que empiece a crecer un fruto. El quebrantamiento es el método que utiliza Dios para lidiar dos cosas en ti:

  • Autosuficiencia
  • Independencia

Muchos dejan de depender de Dios, se comportan como si fueran dioses, quieren llevar una vida buscando de Dios, pero están independientes de Él, no le obedecen y siguen con sus propias creencias; quieren llevar una vida de creyentes con un espíritu de independencia, y este espíritu es la raíz de todo pecado.

Isaías 14:12-14 dice:

“!Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo”.

La estrategia de satanás es que seas independiente, que te hagas como Cristo, por eso haces las cosas sin consultárselas al Padre, mientras que Jesús mismo siendo Dios, tuvo que orar para elegir a sus discípulos.

El libre albedrio estará establecido conforme a la concupiscencia de tu conciencia. Es el mismo sistema que usó Lucifer en el cielo y es el mismo sistema que está usando en la tierra prometida, que es vivir en la presencia de Dios. El enemigo no quiere que estemos unidos al Padre, sino que estemos independientes. Desde que estás independiente, automáticamente estás descubierto, estás a la merced de la tentación y cuando esto sucede tu pecado te ataca y te amarra.

Jeremías 17:5 dice:

“Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová”.

Esa es la estrategia de satanás, porque mientras más apartado de Dios estás, más asegurado y dependiente del hombre serás. El problema de los hijos de Dios no es tanto el pecado, es seguir dependiendo del hombre viejo, no querer cambiar ni entender quién es Dios.

A veces tú mismo te buscas el quebrantamiento, por no obedecer la palabra de Dios. Cuando actúas independiente a Dios eres propenso a las tentaciones.

1 Samuel 23:1-2 dice:

“Dieron aviso a David, diciendo: He aquí que los filisteos combaten a Keila, y roban las eras. Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Iré a atacar a estos filisteos? Y Jehová respondió a David: Ve, ataca a los filisteos, y libra a Keila”.

En estos versículos podemos ver que David consultó con Dios y Él le dio una respuesta. Tú te preguntarás por qué consultas a Dios y no tienes respuestas, lo que pasa es que hay cosas en tu viejo hombre que están obstruyendo la conexión con el Espíritu Santo y tú espíritu. Por eso dice que David tenía el corazón conforme al de Dios, porque era obediente, ¿y tú, eres obediente?

Cuando dependes de Dios totalmente, Él te dirige, te da salida de escape, triunfos, victorias. David era sensible al espíritu de Dios; tu espíritu es lo que se comunica con Dios, pero es apagado por tu alma, tu yo, tu hombre viejo, tu carne. Tu espíritu es el enlace de Dios y es tu contacto de comunicación para recibir de Su vida.

Él quiere saturar tu espíritu de Su vida y de Su verdad, para que tu alma y tu cuerpo entren a la voluntad de Dios, por eso te sopló aliento de vida de Su espíritu para que tuvieras uno como el de Él y se pudieran comunicar. Dios permite el quebrantamiento porque Su propósito es regenerar tu espíritu.

Efesios 4:22 dice:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.

Dios anda buscando renovar tu espíritu, por eso es importante la revelación de la cruz en tu vida; si no entiendes la revelación de la cruz, tu espíritu nunca será regenerado. Es aquí donde se cumple todo y el Espíritu Santo ministra al hombre aquello que se ha cumplido en la cruz.

La cruz te garantiza seguridad, el Espíritu Santo te proporciona experiencias, la cruz nos trae el hecho de Dios y el Espíritu Santo nos trae la evidencia y demostración de ese hecho. La cruz tiene que golpearte y hacerte cambiar para el Espíritu Santo haga su trabajo; este nunca anda independiente de la cruz, ellos andan de la mano.

La palabra dice en Ezequiel 36:25 que Dios puso de su Espíritu dentro de ti, pero tu “yo” y tu carne lo tienen encerrado. Cuando verdaderamente tienes tu espíritu regenerado y el Espíritu de Dios está en libertad sobre ti, te haces cien por ciento obediente. Mientras seas independiente de Dios, tendrás siempre quebrantamiento.

Quebrantamiento es sinónimo de dolor, llanto, angustia. El libre albedrio se asocia con el espíritu de independencia y los dos arropan la carne para satisfacerla.

¿Por qué muchos no le entregan su YO a Dios?

  • Dudan de Él.
  • No creen en las promesas de Dios.
  • No tienen convicción de la cruz.
  • No tienen la revelación de que Jesús está vivo.
  • No creen en la salvación y vida eterna.
  • Su espíritu está adormecido.
  • Tienen temor de perder lo que el mundo les da.

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