“El poder de un nuevo comienzo está dentro de ti.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”.

Lunes, 02 de abril de 2018

“El poder de un nuevo comienzo está dentro de ti.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”. 

Este poder está en nosotros gracias a la resurrección y es el poder que da vida a lo que ha muerto, da vida y salud a lo que está moribundo. Nosotros vamos de estación en estación y hay cosas que no logran cumplirse en una determinada temporada, y cuando esto ocurre, nos sentimos frustrados.

Dios te dice que nada está perdido, Él te ha dado el poder de la resurrección para que resucites lo que estaba muerto y logres tu objetivo.

Cada uno de nosotros necesitamos darnos la oportunidad de volver a comenzar en áreas de nuestras vidas que han estado dormidas. Muchos de nosotros, cuando no logramos hacer lo que nos corresponde hacer en una determinada estación, nos frustramos y desesperamos. Lo peor ocurre cuando nos quedamos demasiado tiempo en esa estación, porque se hace más difícil resucitar lo que ha muerto.

Existen muchas áreas de nuestra vida donde Dios nos dice que este es el tiempo de la resucitación. Dios quiere darnos una oportunidad para resucitar todo lo que está muerto en nuestra vida.

Hay un poder de la resurrección dentro de nosotros. Declarémoslo en fe. 

Aquí hay personas que murieron en un negocio. Y Dios habla y dice que trae sabiduría para resucitar y traer vida.

Isaías 43:18-19 (RV1980) “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.

Dios nos dice en Su palabra que queda poco tiempo en el desierto. Vienen tiempos de refrigerio, de prosperidad, de bendición y de multiplicación. Sin embargo, el enemigo nos tiene enclaustrados en el pasado, acusándonos en todo tiempo, y recordando que no podemos hacerlo, poniendo en nosotros un espíritu de temor.

Mas Dios nos dice, no hay triunfo, si no hay fracaso. El fracaso nos asegura la vivencia en plenitud del triunfo y protegen nuestras bendiciones.

El dolor y el fracaso del pasado no son el final. La vida de Jesús no terminó el viernes de crucifixión; a Jesús le aguardaba la resurrección y el subir y sentarse a la diestra del Padre.

Los nuevos principios en Dios no son egoístas, siempre piensan en los demás. Es aquí donde está el secreto. Mientras que la gente pensaba que se morían, Jesús pensaba en salvación, Él veía liberación y sanidad.

El fracaso no es más que el preámbulo de un nuevo comienzo. Cuando fracasamos, Dios lo permite porque sabe que en nosotros existe todavía algún área que no está completa y que necesita estarlo para recibir la bendición.

Cuando veamos un fracaso, pensemos y digamos que viene algo mejor, algo más grande. Levantemos la cabeza porque Dios ha abierto camino en el desierto. 

Siempre tenemos memoria para los fracasos pero no para las victorias. En nosotros no existiría el fracaso, si siempre trajéramos a memoria nuestras victorias.

Para que haya un nuevo empezar, algo debe haber muerto.

Hoy debe morir nuestra memoria al fracaso, si no es así, no tendremos un nuevo comienzo. 

¿Qué aprendemos con el regalo de la resurrección?

  • Dios termina todo lo que empieza.

Filipenses 1:6 (RV1960) “… Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.

Cuando Cristo fue crucificado, la obra no estaba terminada, faltaba que Él fuera resucitado y Su ascensión al cielo.

  • Dios siempre ha estado a nuestro lado y nunca ha tirado la toalla por nosotros; Él nos está esperando.

Ninguna fuerza del infierno pudo resistir a Jesús en la tumba. Así que ninguna podrá resistirte a ti en tu nuevo comienzo. ¡Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece! Nada ni nadie podrá robarte tu propósito, este ha sido agendado en un calendario divino. Podemos adelantarlo o atrasarlo, pero igual se cumple.

El enemigo quiere mantenernos en una posición de frustración, y que pensemos que no es posible hacerlo. Pero Dios nos dice que Él multiplica nuestras perdidas en bendiciones.

Un nuevo comienzo depende solamente de nosotros mismos, pero debemos decidirlo y cuando lo hacemos, nada puede detenernos. El nuevo comienzo llega en el momento de mayor crisis y desesperación. Por eso, los pasivos, los religiosos o aquellos que son permisibles no tienen nuevos comienzos.

Primero necesitamos cansarnos de lo mismo, tenemos que desesperarnos y resistirnos a seguir igual.

Salmos 23:4 (RV1960) “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.

El temor al fracaso no nos deja volver a empezar. Las experiencias pasadas nos ayudan a hacer cosas, pero también se interponen en nuestro destino, si no tenemos cuidado. ¿A qué le tememos si Dios está con nosotros? Dios nos ha prometido estar con nosotros siempre.

Entre los errores y las bendiciones, los errores siempre serán más valiosos porque estos nos dicen dónde estamos.

Juan 11:38-40 (RV1960) “Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. 39 Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. 40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

Si crees que el poder de la resurrección está dentro de ti, todo te será posible, ¡solamente tienes que creerlo! Si crees, será hecho. Si crees, verás la gloria de Dios. La manera de asegurar un nuevo principio es creyendo, un nuevo comienzo no quiere nada que ver con la duda.

El nuevo comienzo empieza en el instante en el que crees que Dios está haciendo algo nuevo en ti.

Cuando comienzas, muchos dudarán que vas a lograrlo. Cuando los demás vean que actitudes y patrones de comportamiento que antes tenías, ya no están, no creerán que estás empezando de nuevo.

Marcos 16:11-14 (RV1960) “Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron. Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron.  Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado”.

La persona más importante eres tú. Si crees que Dios lo está haciendo, así sucederá, si crees en ti, se activará el poder de la resurrección, lo que estaba muerto comienza a resucitar, recibes una visión fresca de parte de Dios para tu vida. Caminas en tu propósito y lo más importante, Él pone a tu alrededor personas que te ayudarán en tu caminar para llevarte al cumplimiento de Su palabra. Sin embargo, si no crees en ti mismo, nada pasará.

Romanos 12:2 (RV1960) “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

La primera decisión para un nuevo comienzo es transformar y cambiar nuestra forma de pensar. Mientras no cambiemos nuestra forma de pensar, nuestras actitudes tampoco lo harán.

Si pensamos con madurez, así también serán nuestras actitudes. Un nuevo comienzo asegura que le agrademos a Dios.

2 Corintios 5:17 (RV1960) “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Para un nuevo comienzo necesitamos estar genuinamente en Cristo. Si no estamos en Cristo, tarde o temprano, nos cansaremos y vamos a desfallecer.

Todos tus fracasos han ocurrido porque no ha estado genuinamente en el Señor, aunque hubieras estado en la iglesia, alabando y adorando. Necesariamente tienes que ser una nueva criatura en Cristo para empezar de nuevo y vencer. En este tiempo, tenemos que hacernos responsables de asesinar a nuestro yo, para que sea Cristo en nosotros.

Hasta que no tomemos la decisión, Dios no lo empieza.

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