En todo yo me alegraré


Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Habacuc 3: 18
A veces pensamos que ya hemos dado todo, debido a nuestra edad, la condición física, el tiempo que perdimos, la fuerza no es la de antes, etc. Lo mismo hizo Elías; pensó que ya su tiempo había terminado, su ministerio había acabado. En ese momento, Dios le dio un nuevo propósito. Cuando Elías comenzó a caminar hacia su nuevo propósito, Dios le otorgó una misión: ungir a Azael, a Jehú y a Eliseo.

Cuando crees que ya llegaste a tu límite, que tu matrimonio no da para más, que tu talento ya llegó al final, que es imposible salir de la situación en que te encuentras, que nadie te toma en cuenta… En ese momento Dios te quita las barreras, porque Él no tiene principio ni fin. Entonces, nuevos caminos se abren, porque tu Padre es el Señor de las nuevas y grandes oportunidades. Esta palabra nos dice que a pesar de todo nuestro gozo no puede perderse, y que debemos alegrarnos en el Dios de nuestra salvación.

Muchas veces, cuando las circunstancias adversas toman fuerza, lo normal es desfallecer, pensar que todo terminó, que nada vale la pena, que llegamos al final. Una profunda tristeza nos arropa, llegando muchas veces a deprimirnos y a pensar que Dios se olvidó de nosotros.

Si experimentas una situación similar, es hora de volver la mirada a Dios, pedirle fortaleza. Él es quien puede ayudarnos. En nuestras fuerzas, no podemos; sin embargo, con la ayuda del Señor las cosas son diferentes porque Él es nuestra salvación.

Él quiere desatar hoy sobre tu vida óleo de alegría, y que puedas decir con todo tu corazón “El gozo del Señor es mi fortaleza”.

Click here to read our daily devotionals in English

Los comentarios están cerrados.