Ensancha Tu Territorio. Mensaje de la Profeta Montserrat Bogaert

 

Lunes, 09 de septiembre de 2016

“Ensancha Tu Territorio. Mensaje de la Profeta Montserrat Bogaert”

En el mundo natural todo viene con reglas y límites. Nosotros crecemos bajo reglas, por esto hay tanto temor a hacer las cosas diferentes, en nuestro interior hay un temor para hacer lo desconocido porque nos han acostumbrado a ponernos un detente, hay una alerta en nosotros. Llega un momento cuando en lo espiritual tenemos que romper con esa barrera que nos han auto-impuesto en lo natural. En nuestro diario vivir, vemos un estancamiento espiritual y es producto de que hemos llegado a un límite y no podemos cruzar más allá, cuando llegamos a algo desconocido, nuestra alma, nuestro espíritu, involuntaria y hasta voluntariamente se retrae y en vez de avanzar, el espíritu se desacelera. Cuando se acerca algo diferente, el temor entra en tu vida y de adentro sale una resistencia hacia aquello con lo que tienes que romper.

Cuando no rompes con los límites, llega el cansancio y la monotonía, porque te acostumbras a hacer lo mismo y no tienes motivación para hacer algo diferente; y no es que Dios se haya mudado o desaparecido, es que no estás rompiendo con los límites que Él te ha pedido.

Dios te está demandando a hacer algo diferente, pero la resistencia, el temor y la inseguridad te tienen estacionado en lo mismo; hay personas que nacen y van a morir estando en el mismo lugar sin tener algún cambio. Dios es un Dios de cambios y conforme a los tiempos, Dios también va variando, es por esto que la iglesia primitiva no es la misma iglesia de hoy. Ahora los ataques son mayores, antes no veíamos la proliferación de homosexuales y el desencadenamiento del pecado a la vista de todos. La forma de predicar, la forma de buscar a Dios, de conducir la iglesia, no puede ser igual que antes, ahora el ataque de las tinieblas es mayor y al camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

Si la Iglesia se queda estancada y paralizada, con temor, va a quedar sepultada por los vientos contrarios que soplan y nosotros somos la Iglesia. El hombre que no está decidido a hacer los cambios, muere!

Tienen que venir cambios contundentes y sólo van a venir cuando sepas que de ti, tiene que salir algo diferente. Creemos que sólo en el mundo las personas deben actualizarse, creemos que eso es sólo para los de afuera, para la Iglesia que es el poder, es la que verdaderamente tiene que actualizarse, porque es la Iglesia la que debe ejercer la fuerza allá afuera, somos nosotros los llamados a ejercer esa fuerza.

Si estás conforme y no reaccionas a lo que Dios quiere hacer, tú cuentas para Dios como un muerto, tú no existes, porque Dios es un Dios de vivos y no de muertos. Dios está buscando personas que le digan: Aquí estoy, qué tengo que hacer? Dios no está buscando a esos que están conformes sentados en una banca y que ni se enteran de lo que Dios va a hacer, que ni siquiera se motivan a preguntar, esos sólo vienen a la Iglesia a escuchar un mensaje, más no responden al mensaje.

La Palabra establece que seamos hacedores y no sólo oidores; inmediatamente escuches un mensaje, debes ver aquello que no estás haciendo para que lo hagas cuanto antes y entres al próximo nivel, debes preguntarte a ti mismo qué pasa contigo, por qué no reaccionas y respondes al cambio. Si has escuchado el mensaje, debes disponerte a ser un hacedor y no sólo oidor. Vienen tiempos donde la Iglesia tiene que manifestarse!

Este mensaje no es sólo para algunos, no es sólo para los líderes, este mensaje es para todos, Dios quiere cambios y le está hablando a todos. Tienes que poner tu motor a otra velocidad, no puedes competir con los demás si no tienes tu motor preparados para hacerle frente a la carrera. La Iglesia no puede quedarse en el anonimato, sin hacer nada sobre la faz de la tierra. Muchos dicen que el mover de la Iglesia primitiva no existe hoy, pero la Palabra dice que: Mayores cosas que estas nosotros haremos en Su Nombre! Así que si la Iglesia primitiva alborotó y provocó un antes y un después y fueron los trastornadores, nosotros hemos de hacer cosas mayores!

Si no te preparas, Dios no podrá contar contigo en los próximos tiempos. Dios está levantando una Iglesia apostólica y profética con un nuevo nivel para que sea una voz en la ciudad y en el mundo. Dios está llamando tu espíritu para que no seas un eco sino una voz. Cuando quedas verdaderamente embarazado de la palabra, hasta el que no quiera oír tendrá que hacerlo.

Estamos muy cómodos, queremos escuchar pero no hacer. Nos alimentamos pero no queremos digerir la palabra. Cuando tú mermas es que el pecado te atrapa, cuando no haces el cambio, la red del diablo te captura; el hombre que está en constante cambio no le da chance al diablo de que lo atrape, cuando tú empiezas a cambiar el diablo se desespera.

El cambio tiene que venir de ti, no es la Iglesia que tiene que cambiar. Faraón representa lo que quiere detener el avance y los cambios con Dios pero Faraón se ahogó porque la orden de Dios ya había sido dada sobre Israel. Faraón viene con todas sus fuerzas para detener el cambio, y cuando te resistes al cambio te haces esclavo de lo que te domina. Dios te ha dicho que te ha dado la autoridad para que rompas con lo que te detiene y abras las aguas.

Cuando Dios te activa a través de la palabra, sabemos que te vas a encontrar con obstáculos, el obstáculo siempre va a procurar detenerte porque ya sabía que habías dispuesto un cambio. No esperes que el camino sea de rosas, sin importar el tamaño o la forma que tenga ese obstáculo, Dios quiere que lo muevas! ¿Por qué le tienes miedo a ese obstáculo cuando Dios ya te dijo que avanzaras!?

Tiene que haber un proceso interior en ti para que te adueñes del cambio que viene con esa nueva visión de Dios. Antes de Dios entregarte algo, tiene que haber un cambio interior en ti para que puedas adueñarte de lo que vas a conquistar.

Dios siempre le está diciendo a su pueblo: Ensancha el sitio de tu tienda, extiende las cortinas, alarga las cuerdas y refuerza las estacas. Dios te está diciendo que no te quiere ver en la misma condición, que ensanches el sitio de tu tienda porque te está quedando pequeño y al extenderte, tienes que reforzar tus estacas.

La palabra ensancha en el hebreo significa ampliar, ampliar a otro nivel espiritual. Nosotros no concebimos algo nuevo con la mente de ayer, concebimos algo nuevo con la mente de Dios. Cuando te ensanchas es cuando haces algo diferente.

Génesis 13: 14-18 (LBLA)

“Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente,  pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse. Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré.  Entonces Abram mudó su tienda, y vino y habitó en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí un altar al Señor”.

Para Dios hablarte y ensancharte, hay personas de las cuales te tienes que alejar, hay personas que detienen tu crecimiento. Sólo cuando Abraham se hubo separado de Lot, Dios vino con la palabra de cambio y Abraham tenía esta palabra retenida; muchas veces por el humanismo y los sentimientos no logras ensancharte. Este nuevo nivel que Dios quería para Abraham, era sólo para él, no incluía a Lot. Revisa esa persona que tienes a tu lado, el círculo de amigos que tengas, si no hay crecimiento, están deteniendo la palabra de Dios en tu vida. El que no te suma, te resta y tú tienes que multiplicarte.

Cuando Dios te dice: Ahora, es porque ya no hay nada que pueda limitarte, ni física ni emocionalmente. El cambio que hacemos afecta todas nuestras generaciones. Hay generaciones que no son impactadas porque no hiciste ni respondiste al cambio de Dios.

Cuando Dios quiere que participes de Su herencia para siempre, tienes que responder al cambio. Lo que el cambio produce en ti, nada lo puede matar; los cambios que hemos sufrido el pastor y yo, lo van a recibir nuestros hijos, y así sus hijos, han de recibir el cambio que ellos hayan de hacer llegado el tiempo.

Gracias a Dios quien nos provoca a los cambios. Los cambios de Dios conllevan a tomar riesgos. Dios le dijo a Abraham que se levantara y él obedeció de inmediato. El cambio está disponible para aquel que responde al mandato. Tiene que venir un cambio para que valores lo que Dios te está diciendo.

Después de Abraham obedecer y mudarse a la nueva tienda, llegaron tres personas, aquí llegó nueva vez la presencia de Dios para activarlo en un nuevo nivel. Hay frutos que tú no puedes dar en la tienda que estás ahora, porque con el concepto espiritual que tienes y en tu condición actual no puedes recibirlos.

Abraham le dice a Dios: Si he hallado gracia ante tus ojos… En estas palabras hay una demanda para que Dios no lo dejara igual, debido a su obediencia. Cuando tú cambias, Dios viene a reforzarte con una palabra contundente, cuando haces el cambio, tú pasas a exigirle a Dios. El fruto de tu nuevo nivel viene cuando te mudas y cambias de tienda.

Hay cosas que no puedes concebir en la condición espiritual en que estás. Tiene que haber un cambio para concebir una promesa de Dios. Abraham recibió su hijo cuando cambió sus pensamientos y paradigmas, y Sara se rió porque hay personas que creen que el cambio es en lo físico y no es en lo físico, es en tu interior.

Para obtener este cambio hoy, tienes que separarte de aquellos que te enlazan y te hacen abortar la promesa de Dios. Para obtener este cambio y ensancharte, tienes que olvidar tu pasado, para que haya una ampliación y un cambio, tienes que sepultar tu pasado.

2 Corintios 11:24-26 (LBLA)

“Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes.  Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos”.

El Apóstol Pablo tenía razones para no cambiar, para quedarse donde estaba, más él dice en Filipenses 3:13 “olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante”. Extendiéndote hacia la meta, debes olvidar lo que queda atrás.

2 Timoteo 4:7 (LBLA)

 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe”.

El Apóstol Pablo se extendió y no sólo hasta donde el pasado quiso controlarlo, él no se dejó influenciar por las personas que tenía a su alrededor. Cuando quieras extenderte, entierra tu pasado.

Dios dice que refuerces tus estacas porque tienes que reforzarte en la palabra y en lo que has aprendido, porque si no, con cualquier marea, se va a soltar la estaca y la tienda se caerá. En tu carácter debes reforzarte todos los días, porque ahora eres más que vencedor. No te digas que ya eres viejo y dí a ti mismo, que sigues tan fuerte como aquel día que conociste al Señor. Nada te podrá detener!

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