“Jesús edifica.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 4 de diciembre de 2017

“Jesús edifica.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

1 Pedro 2:4-8 dice:

Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados”.

Cuando leemos esta palabra, nos damos cuenta que debemos tomarnos un tiempo de reflexión para saber qué verdaderamente nosotros queremos en este caminar con Dios, cuál es nuestra verdadera intención como creyentes e hijos de Dios, qué pretendemos en este caminar como creyentes y qué esperamos.

Es importante que entendamos que debemos ser edificados porque somos casa espiritual, sacerdocio santo, si entendemos esto, verdaderamente tenemos que tener el tiempo de reflexión para ver cómo está siendo nuestro caminar en este camino como creyentes, como hijos de Dios.

El apóstol Pablo está llamando a ser edificados, él está haciendo este llamado luego de hablar de cómo nosotros debemos ser santos.

1 Pedro 1:13 dice:

13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; 14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”.

Nosotros no solamente tenemos que tener fe para creer que Él es, sino también para que nuestra alma sea salva; ahora bien, si el fin de nuestra fe es la salvación de nuestra alma, debemos reflexionar para saber si estamos caminando para la salvación de nuestra alma o para sentirnos que estamos haciendo algo.

1 Pedro 2:7-8 dice:

Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados”.

Por eso a mucha gente no le gusta ser edificado, porque cuando eres edificado esto te va a traer dolor en algunas áreas, debido a que tendrás que dejar cosas para poder crecer. A la mayoría les gusta ser inspirados, porque el inspirado no tropieza espiritualmente ya que su alma se acomoda a las circunstancias y los procesos.

Edificado en griego es “Kodoméo” y significa:

  1. Construir una casa espiritual.
  2. Desarrolla el carácter.
  3. Crecimiento o promoción espiritual.

Por eso los inspirados no crecen espiritualmente, no lo promueven; todos los que son inspirados tienen doblez de ánimo, pero los que son edificados tienen un carácter que saben dónde van, lo que quieren, dónde están, no tienen doblez de ánimo, son radicales.

Cuando edificas a un creyente le estas ayudando a crecer espiritualmente, le estás ayudando a desarrollar su carácter y a su promoción espiritual. La gente que no se deja edificar no cambia y se mantiene siempre en la misma rutina, es una mente ociosa, pasiva, pero el que está siendo edificado se empieza a encontrar a sí mismo.

Para edificar en el Reino tienes que saber cuál es tu propósito, porque vas a necesitar sabiduría y paciencia. En este tiempo el enemigo ha levantado mucha competencia entre los líderes y esto ha hecho que inspiren más que edificar. La inspiración acomoda y no enfrenta, pero la edificación no acomoda y enfrenta.

Para ser edificado tienes que tener tres cosas:

  1. Estar seguro de ti mismo.
  2. Saber cuál es tu propósito y tu llamado.
  3. No tener un espíritu de competencia.

1 Corintios 3:9-13 dice:

Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará”.

En Marcos 1:17 Jesús le dijo a Pedro que lo iba a ser pescador de hombres, ahí empezó el tormento de Pedro. Simón caña endeble, pero además de caña endeble dice que Simón significa uno que escucha y obedece. A Jesús lo que le llamó de Pedro no fue la caña endeble, era que él escuchaba y obedecía.

Cuando Jesús le dio la llave a Pedro, ya este había sido edificado, por eso le llamó roca, donde se puede construir, edificar y madurar Su iglesia.

¿Cuál es la herramienta para edificar?

  1. Sabiduría.
  2. Revelación divina.

Proverbios 24:3 dice:

“Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará”.

Sabiduría es la virtud del carácter de Dios que consiste en conocer la verdadera naturaleza de las cosas visibles e invisibles, tratar correctamente con ellas y en el tiempo oportuno.

Sabiduría es el nivel espiritual más alto que puede alcanzar un creyente.

Santiago 1:5 dice:

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.

Tú vas a necesitar sabiduría divina para pasar las pruebas. Los que están siendo edificados con sabiduría divina y adquieren esa sabiduría, siempre van a saber el por qué de la prueba y eso hará que ellos tengan menos tiempo en el proceso, que otros que no saben el por qué lo están pasando y con esa misma sabiduría tendrás un tiempo de recuperación más corto.

Edificación significa corrección, disciplina, compromiso, demanda, obediencia, sujeción, integridad; por eso muchos deberían de leer los proverbios. Un proverbio es un dicho corto que encierra inteligencia innata de Dios, es una norma, una regla, una guía para un diario vivir.

¿Qué dice Dios de la sabiduría?

Proverbios 1:7 dice: 

“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”.

Junto con la sabiduría tienes que tener entendimiento, este es el conocimiento del propósito original de una cosa y saber los principios de cómo opera. Puedes tener sabiduría pero si no entiendes lo que te está pasando, es como si no la tuvieras. Si no eres sabio para saber quién eres y no entiendes el por qué eres como eres, nunca serás dueño de ti mismo y eso hará que imites a otros.

No es con inspiración que vamos a avanzar el Reino, sino con edificación. Cualquiera inspira, pero no cualquiera edifica.

El que está inspirado cree que lo puede hacer todo, no tiene el concepto de sus términos internos, de a dónde llegan los derechos del otro y a dónde llegan los suyos porque lo quieren todo, pero el que está siendo edificado es la típica persona que está siendo procesada y cada nivel de proceso es un nivel de dolor, tropiezo, pero trae cambios definitivos. El inspirado nunca cambia, solo vive de ilusión, de las circunstancias que le rodean, mientras que el edificado no le importan las circunstancias, él sabe quién es, con quién está y a dónde va.

Si logras pasar el proceso de la edificación, volarás como el águila por encima de la tormenta.

Los comentarios están cerrados.

EnglishFrenchSpanish