“La atmósfera del Espíritu Santo.  Mensaje de Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 05 de noviembre de 2018

“La atmósfera del Espíritu Santo.  Mensaje de Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

La atmósfera natural está basada y concertada por lo que vemos, por lo que oímos y por lo que sentimos,  y como cristianos, como  hijos de Dios, nuestra vida está fundamentada en esas tres cosas, pero quiero decirte que Dios no te hizo para vivir en una vida natural, sino para que vivas de lo natural pero en lo espiritual.   Todo lo que es natural fue creado por Dios y lo creó antes de hacernos a nosotros; Él tuvo una idea de hacernos, un concepto y esto lo llevó a un precepto (que es la idea a punto de hablarse),  y Dios dijo: hagamos al hombre a imagen y semejanza,  pero Él ya había hecho todo lo natural para que viviéramos de esa atmósfera.

Fuimos creados por la soberanía de Dios, y el enemigo le presenta lo natural al hombre espiritual, por eso el enemigo siempre va usar esa misma técnica de cuando el Edén, él no varía,  no cambia,  por eso es que cuando tú quieres estar bien en lo espiritual él te va poner algo bien natural para desenfocarte, ¿y qué te va poner? No sé, depende de tu condición,  de tus circunstancias adversas,  de ese momento.

Dice en Génesis 1: 28

Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios nos dice: Enseñoréese… ¿de qué? De los milagros  progresivos, de lo sobrenatural progresivo,  entonces nosotros somos los responsables de que eso funcione porque Él nos dio la autoridad para hacerlo. Nosotros estamos hechos no para vivir en lo natural sino en lo sobrenatural.

Por eso,  el concepto de ser hijos de Dios no es decir gloria a Dios, aleluya y amén, sino  es el concepto de entender quiénes somos y qué es lo que Él ha creado para nosotros cuidarlo, protegerlo y defenderlo, en otras palabras,  Dios nos dijo: te hago a imagen y semejanza mía,  enseñoréate   de lo que yo cree y controla la subsistencia de vida, por eso  la enseñanza de Jesús en la barca con el viento fue más profunda, aun los apóstoles no lo entendieron, por eso Jesús le dijo al viento ¡detente¡ y a la mar ¡calma! Jesús les estaba enviando un meta mensaje diciéndoles,  si ustedes en vez de tener temor estuvieran en el espíritu tuvieran control de lo que Yo cree. Josué le dijo a Dios,  Señor para el tiempo, y lo paró, pero si Josué hubiese estado en la carne como tú estás, el tiempo no se hubiera detenido;  tú insiste en vivir en tu vida natural y no sabes de lo que te estás perdiendo de vivir en lo sobrenatural.

Cuando Dios dijo: enseñoréese es porque el propósito de Dios  fue crearte  para que le des continuidad a lo que  Él creo,  que cada minuto, segundo, es un milagro progresivo.   Tú eres un milagro progresivo, por eso no puedes cuestionarte a ti mismo, ni juzgarte, porque estás juzgando lo que Dios hizo; ¿sabes dónde está el punto? Que no nos hemos dado el valor que Dios nos dio.

Cuando estamos acostumbrados a lo natural no valoramos lo sobrenatural, porque en lo natural solamente miras, oyes y sientes; por eso la moneda de lo natural se llama razonamiento y lógica, por eso el razonamiento no tiene la habilidad de revelarte lo creativo de Dios. Cuando tú razonas el por qué,  el dónde, inmediatamente apagaste lo sobrenatural.

La fe es la llave de lo sobrenatural, y aquí hay un punto importante, el enemigo siempre te va querer desenfocar con algo natural, porque mientras tú vivas en lo natural nunca vas a manifestar lo sobrenatural, que es Su gloria, y el propósito de nosotros es manifestar Su gloria. Si tú creíste que tu propósito fue venir al mundo para casarte, parir, criar y morirte, te equivocaste,  ese fue un destino creado por ti para vivir en lo natural,  ese no fue el propósito de Dios cuando te creó.

Satanás anda peleando  territorio y tú andas peleando bendiciones, lo que tú no sabes es que mientras tú estás peleando tus bendiciones, satanás está robando tu territorio, ¿sabes cuál es tu territorio? Tu alma, tu cuerpo y tu espíritu.

Por eso el enemigo quiere que sigamos viviendo en lo natural,  pero dice Apocalipsis 4: 11:

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

¿Sabes quién dijo esa palabra? Los 24 ancianos, ¿cuándo la dijeron? cuando estaban en el espíritu,  allá arriba en la gloria de Dios, fue que reconocieron que Él  era el creador de todo y que Él llevaba la subsistencia de la vida.

En lo natural tú solo tienes una atmósfera,  pero en lo sobrenatural tienes tres condiciones de  atmósferas:

1)  Nivel de la atmósfera de  Fe, por eso Dios lo plasmó con una fiesta que se llama la fiesta de la Pascua, demostrando ese primer  nivel del  Espíritu Santo que es Fe, porque tú puedes tener fe, pero si no tienes activo el Espíritu Santo, de nada sirve, se convierte en una supuesta esperanza; fe sin avivamiento del Espíritu Santo es esperanza.

2)  Nivel de unción, y Dios lo plasmó en una fiesta que se llamó el Pentecostés.

3) Nivel para lo sobrenatural, que es la Gloria de Dios y está plasmada en la fiesta de los tabernáculos. Por eso la gloria de Dios se manifiesta cuando hay fiesta en los tabernáculos. Nosotros somos tabernáculos y cuando cada tabernáculo tiene la revelación y se goza es cuando Dios derrama Su gloria.

La mayoría de los hombres se familiarizan con la unción y se olvidan que hay otro nivel que es Su gloria, por eso la misión de la iglesia es llevarnos a la revelación de que nosotros somos manifestadores de Su gloria, por eso el enemigo siempre va usar lo natural para que tú no seas una expresión de Su gloria.

Hay mujeres y hombres muy metidos con Dios en lo secreto de su habitación,  pero solamente mantienen esa unción en lo secreto, cuando salen a la calle,  las actitudes y los pensamiento son los mismos, pero cuando van a la iglesia no son capaces de meterse como lo hacen en su casa, no son capaces de identificar la presencia de Dios en el templo.  La razón te hace depender de lo que  ves, la fe te enseña a percibir lo que tú no  ves, por eso los grandes profetas, los profetas mayores decían: me dijo Dios y vi,  no vieron nada,  lo percibieron,  en el original no es ver, sino percibirlo, porque la fe te mete a una dimensión que el percibirlo es como si tú lo estuvieras viendo, por eso usted se da cuenta hay hermanos que dice: Pastor yo vi, vi esta revelación, vi este sueño, yo vi ángeles, no fue que lo vio, es que la fe en la unción y en la gloria te cambia el ver que de te da el pensamiento y la lógica, por el percibir,  y el percibir es más poderoso que el ver.

En el pacto antiguo Dios creaba esta atmósfera de Su gloria, escogía un hombre y depositaba Su gloria en él; en el pacto nuevo el hombre decide servir,  y Dios trae la atmósfera, miren que diferencia,  Dios escogió a Moisés, y venía la nube de Su gloria donde él; los apóstoles decidieron seguir a Cristo y venia la gloria de Dios sobre ellos, con una diferencia,  que ahora en el nuevo pacto la gloria del Dios es permanente si tú la quieres.

La unción logra cinco cosas:

1) nos convence de pecado y de justicia
2) la unción te da poder y autoridad
3) la unción es la puerta a lo sobrenatural de Su gloria
4) la unción nos hace vivir en Su presencia
5) la unción nos lleva a estar firmes en Él

Dice en Hebreos 11: 3

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Cuando tu cuestionas de cómo fue hecha la tierra, no tienes fe; por eso cuando tú decides seguir viviendo tu vida en lo natural tu está viviendo de lo que se ve  pero hay un galardón para los que viven de lo que no se ve, que se llama “ Su gloria”

Apocalipsis 4: 1-2  dice:

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.

Juan estaba en la isla de Patmos en un nivel de unción, en un nivel de gloria y dice: Oí una voz como una trompeta y luego dice: sube acá? ¿Sabes a dónde subió Juan? Al cielo,  y dice: -y subí al instante. Dime esto, ¿en lo natural, cómo puedes subir en un instante al cielo? Yo no sé si fue en el espíritu, no sé si fue en el cuerpo, no sé en que fue, lo que yo sí sé es que subió al cielo, mi pregunta es ¿cómo es posible que un hombre de carne y hueso como tú y yo en un instante pudiera subir al cielo?  Te quiero dar dos vertientes: en un instante, si  decides bajo Su gloria, Dios te puede llevar donde Él quiera, pero un instante si decides bajo lo natural seguir viviendo, en un instante tú puedes caer en pecado, ¿cuál tú eliges?

Insistimos en vivir en lo natural en vez de empezar a vivir en lo sobrenatural, Dios nos hizo a imagen y semejanza, ¿para qué? Para que le diéramos continuidad a los milagros creativos hechos ya y a los milagros progresivos que por Su voluntad y Su soberanía continúan siendo parte de nuestra existencia para manifestar Su gloria.

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