“La importancia del tiempo para tu vida. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 03 de julio de 2017

“La importancia del tiempo para tu vida.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Cada promesa que hay en la Palabra es parte del propósito que tienes aquí en la tierra, por eso debes leerla y escudriñarla. Mucha gente no sabe cuál es su propósito, su destino, el final de su vida, peor aún, muchos no saben qué hacer en este tiempo, por esta razón es importante la Palabra y las promesas. Tu concepción no fue una prueba biológica, que tú estés aquí significa que se ha complementado algo en la eternidad lo cual Dios desea manifestar en la tierra a través de ti y de toda tu vida. Lo que dejes en esa manifestación es un legado sacrificial de Dios.

Proverbios 19:21 dice:

“Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”.

Por eso no puedes seguir con tus propios planes, tienes que encajar por la Palabra por sus promesas para poder entrar en los planes de Dios, porque cuando entras en los planes y en las promesas de Dios es que te vas a dar cuenta que estás haciendo el propósito que el Señor puso en ti en la eternidad y detrás de eso es que Él anda y camina.

Proverbios 16:9 dice:

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos”.

Tus pasos son guardados por el Señor de acuerdo al propósito de Él en ti, por eso es importante entrar en Su propósito, porque vas a tener la seguridad que donde estás caminando Dios te está guardando. Por esto es la importancia de tu entender que fuiste predestinado, que traes algo especial de parte de Dios que ya se cumplió en la eternidad y ahora tiene que manifestarse aquí en la tierra. Debido a esto es que debes ser sabio, obediente y responsable para aprender y sintonizar la dirección de Dios.

Conforme camines en la Palabra y en las promesas te irás sintonizando con Dios, y cuando esto sucede, Él es responsable de guardarte, cuidarte, protegerte y bendecirte por el propósito que hay en ti.

Cuando te encuentras alineado con el propósito de Dios, Él hará que tus planes tengan éxito aun cuando haya otros que traten de impedirlo. Cuando el Señor terminó el propósito tuyo en la eternidad, automáticamente el propósito de Dios que es eterno, pasó a la línea del tiempo y cuando pasó esto es para que aprendas que tu vida va a estar dirigida por estaciones y temporadas.

Esto significa que cada estación y temporada en la que estás viviendo, al estar en el tiempo, tiene un principio y un fin, no es eterna, por eso no te preocupes por lo que estás pasando ahora que es temporero, dentro de poco tiempo entrarás a una nueva estación, a un nuevo nivel.

Jeremías 29:11-14 dice:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar”.

Efesios 1:3-6 dice:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.

El día en que naciste era el tiempo que Dios necesitaba para que se cumpliera el propósito de Dios en tu vida. El primer propósito tuyo es alabar a Dios toda la vida, porque por Su gracia te hizo salvo. Dios obra en todo de acuerdo con el propósito perfecto de Su voluntad, en todas las cosas sean buenas o sean malas.

Gálatas 1:6 dice:

“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Más si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba”.

Pablo creía que ese era su propósito y estaba tan seguro, tan certero, que no le importaba asesinar a los cristianos, perseguirlos, encadenarlos y meterlos en las celdas porque él sabía que ese era su propósito. Cuando él dice “yo era” está diciendo que hubo un momento de encuentro con algo que cambió su vida.

Pablo pensaba que lo que hacía estaba bien, pero él tuvo un encuentro real con Jesucristo así como dices tú que lo has tenido, pero Pablo cambió radicalmente, ¿y tú qué has cambiado?. Cuando dudas de lo que Dios es capaz, de lo que te puede dar, lo estás persiguiendo más que los que están ahí afuera que no lo conocen, porque se supone que con tus hechos y tus frutos tienes que establecer el evangelio donde quiera que vayas.

Pablo tuvo un encuentro con Jesús y jamás persiguió la iglesia, él cambió, fue transformado, por eso dice: si agrado a los hombres o agrado a Dios, si agrado a los hombres no soy siervo de Dios.

Así como Pablo, debes arrepentirte y entender que todo lo que has sido tiene que quedarse en el pasado y entender que fue parte de un camino para que entendieras cuál es tu propósito. Todo lo que has pasado es porque has estado fuera de los caminos de Dios y has estado en tus propios planes.

Solamente por revelación recibes tu propósito, tienes que tener un encuentro con Dios y que Él te diga cuál es tu propósito. El propósito de Pablo era predicarle a los gentiles; cuando  él descubrió su propósito no le importó que le dieran palos ni ir a la cárcel, porque él sabía que si hacia lo que Dios le estaba diciendo el Señor lo guardaría, defendería y estaría con él.

Aunque el cambio te duela, el dolor es temporero, por eso tus errores no son más poderosos que tu propósito. Si estás sintonizado con la dirección de Dios y te encuentras cuidando ovejas, no te preocupes, que un sueño te avisará que es tiempo de comenzar a caminar. Cuando Dios te muestra lo que Él quiere contigo, nunca te va a decir el camino para tu llegar, porque ese camino lleva estaciones y temporadas donde Él te va a preparar para llegar a tu destino, esto significa que el camino es la preparación para tu recibir lo que Dios te tiene.

Si el Señor te dice cual será la ruta de tu propósito, entonces no podrás decidir; el camino hacia tu propósito eres tú que lo vas a decidir. En la ruta vas a tener que dejar muchas cosas e introducir otras, vas a tener dolor, bendición, gozo, pero todo va a depender de ti.

Dios te va a proteger conforme a la medida que desarrolles todo aquello por lo que naciste. El tiempo es ahora para que se cumpla tu propósito. El tiempo es uno de los dones más grandes que el Señor le dio a la humanidad, Él afirmó que el tiempo es bueno, así dice en Génesis. Dios puso tu propósito en el tiempo para que te dieras cuenta de que vas a tener un tiempo para cumplirlo y cuando ese tiempo se acabe tu propósito tiene que estar cubierto. El tiempo te permitirá vivir en estaciones y temporadas, las temporadas que vives ahora no es la misma que vivirás dentro de poco.

El tiempo te da un pasado, presente y futuro, pero también te da el privilegio de poner tus prioridades en orden y poder establecer cuál será tu vida. Tu mejor aliado es el tiempo porque este te va a decir en qué momento empezar y en qué momento terminaste, que tienes que prepararte rápido porque tu lugar no es el tiempo, sino la eternidad. El tiempo se puede convertir en tu mejor aliado o en tu peor enemigo.

El tiempo te permite hacer cambios para que alcances tu propósito. Dios puso el tiempo para que entendieras que nada en la tierra es permanente, sino temporero. ¿Quieres ir detrás de lo temporero o detrás de lo eterno?.

Lo que está delante o detrás de ti es insignificante en comparación con lo que llevas dentro; dentro de ti hay algo que es más poderoso que tu pasado y tu presente y cuando logres sacar eso al mundo empezarás a ver los milagros y a preparar tu futuro. Tu futuro no está fuera de ti, sino dentro. Conforme saques el presente, así será tu futuro.

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