La soberanía de Dios. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Lunes, 28 de marzo de 2016

La soberanía de Dios.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Dice proverbios 21:1

Como los repartimientos de las aguas,  así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A  todo lo que quiere lo inclina.

Su palabra nos revela Su soberanía;  Dios pone de ejemplo a un rey, y en aquel tiempo el rey era semejante a un dios en la tierra,  y dice la palabra que Dios inclina el corazón del rey cuando Él quiere, es decir,  que no es el rey que hace lo que quiere sino que Dios hace su soberanía a través de él, pues Dios es soberano en el cielo, en la tierra, y debajo de la tierra porque nada  sucede si Él no lo permite.

Éxodo 3:21-22 dice:

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque El  no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en El.   Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.  

Éxodo 12:35-36 dice:

E  hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, de oro, y  vestidos.  Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

Cuando entras en la soberanía de Dios,  Él se encarga de proveerte y de darte todo lo que necesitas, pero muchos de nosotros no entendemos Su soberanía  y siempre estamos luchando con esa condición, y se nos hace  tan difícil por el espíritu de independencia, el querer las cosas a nuestra manera y condición,  y por eso no entendemos la soberanía de Dios, porque cada vez que Él ejerza esta soberanía en nosotros siempre nos va a doler algo, y es necesario que duela, porque después de eso viene algo tan grande que si no te duele no lo vas a valorar; el dolor viene cuando queremos tomar control de toda la situación, pero si estás en la soberanía de Dios, cuando hay dolor, las promesas se encargan de mitigarlo  porque Su soberanía irá  revelada con Su promesa.

Proverbios 16:9

Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones.

 Eclesiastés 7:13 dice:

Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció?

Los planes que hacemos tienen que ir de acuerdo al propósito de Dios, es la única manera de tener éxito, porque todo el que está fuera de la soberanía de Dios está construyendo su propia situación, pero cuando estás en Su soberanía,  Dios hace lo que el quiera te guste o no, por eso obligatoriamente tienes que estar enamorado de Él porque cuando lo estás todo te gusta y su soberanía a sus hijos le tiene que agradar y gustar, pero solo vemos lo que estamos pasando y no vemos la promesa.

Salmos 115:3

Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.

Daniel  4:35

Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?

Por eso, nunca le puedes cuestionar a Dios porque si da razón de todo cuanto hace, entonces dejaría de ser Dios, Él solo hace y tú aceptas,  y si no aceptas es porque no conoces Sus promesas; no puedes ver crisis, tienes que ver cambio, transformación, crecimiento,  que lo que no dominas ahora lo dominarás después porque Él es tú redentor y Sus promesas son sí y amén,  por eso Dios hace lo que quiere porque esa es Su voluntad.  Dios tiene un plan,  un propósito y tiene que cumplirlo, aunque  te duela es un plan y todos sus planes nunca terminan en la tierra,  lo que piensas que fue interrumpido aquí es un principio en los cielos.

 Efesios 6:10 dice: 

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

Para entrar en la soberanía de Dios tienes que estar en constante movimiento para que estés bajo Su propósito, y si no has podido salir de ese estancamiento por los límites, obligatoriamente  tienes que buscar un rompimiento. Las personas que ejercen el espíritu de fuerza son las que obtienen rompimiento con los hábitos, costumbres, estilo de vida porque éste te inyecta pasión, ya que vas a tener una lucha en tu alma y la soberanía donde te va a llevar es a obtener el carácter de Su hijo, donde necesitarás fuerzas, porque cuando Dios comienza a tallar el carácter de su hijo en nosotros,  habrá cosas que te va a quitar y te van a doler, y el espíritu de fuerza no te va a consolar, te va a levantar.

El rompimiento es un repentino y violento movimiento que viene con agresión, y  para obtenerlo no puedes ser normal, es un movimiento brusco que te sacude.

Dos armas  que usa satanás para que no entres en la soberanía de Dios y no tengas rompimiento son: la pasividad y conformismo. El prerrequisito para tener un espíritu de fuerza es que tienes que tener una indignación santa contigo mismo, es decir, tienes que estar cansado de la situación, de la mentira, de que el diablo te robe lo tuyo, porque cuando estés cansado vendrá el espíritu de fuerza y te levantará,  necesitas cansarte del gigante que habla a tu mente, de ese que bombardea tu alma.

Dios solo lleva a la iglesia a otro nivel cuando está cansada de lo mismo, tienes que hacer que venga otro nivel que te sacuda, que te saque de la queja, del dolor, de la ira. El  hombre que está en la soberanía de Dios necesita desafíos porque eso lo fortalece, el hombre espiritual necesita cada día un nuevo nivel, un nuevo aire, una nueva experiencia y el hombre que no entre en esto se convierte en un estorbo, porque un estancamiento es estorbo, pero si entras en lo nuevo esto  hace que tú arrastres a otros  para lo que viene y ese es el nivel que Dios quiere para su soberanía de rompimiento.

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