“La Visión. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 7 de noviembre de 2016

“La Visión.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Hemos caminado atentos a los cambios, primero del mundo, porque estos nos afectan directa e indirectamente. Eso ha sido parte de la visión que Dios nos ha dado, no se refiere a una visión encerrada en cuatro paredes, es una visión sin muros, y al ser una visión sin muros, estamos muy atentos a lo que pasa allá afuera. Y este, es uno de los problemas que tiene la Iglesia en este tiempo, que se ha quedado dormida, el mundo va muy delante y la Iglesia no, debe ser lo contrario.

La Iglesia debe ir delante del mundo para ir preparando al pueblo, ayudando y estableciéndolo, para que el mundo no los absorba otra vez.

Es importante entender esto porque es parte de nuestra visión, por eso somos tan atacados y difamados, tan poco entendidos, porque corremos delante del mundo para cuidar el pueblo, las ovejas, la familia, cuidar los hijos.

El mundo va creciendo cada vez más con su cabeza que es el diablo, por eso vemos tantos problemas con los jóvenes y los matrimonios, porque en el mundo hay un bombardeo constante, sin tregua ni descanso, todo el día y toda la noche.

La Iglesia está encerrada en cuatro paredes y no ha permitido que el pueblo vea por sí mismo lo que está ocurriendo allá fuera. Por eso tanta gente conformista con iglesias calladas. Y somos precisamente tan atacados porque es parte de la visión que Dios no ha dado.

En un proyecto, una visión de Dios necesita de hombres y mujeres que tengan la capacidad de cambio sin ser afectados por los procesos necesarios para lograrlo. Tenemos que entender esto, muchas veces los cambios no se producen en nosotros porque somos seducidos por la tradición, lo cual impide el progreso de los creyentes.

Parte de la visión de esta casa, es esta, que todos estemos abiertos a un cambio, que seamos enseñados a obtener este cambio. Porque si no cambiamos, somos absorbidos por la tradición, y automáticamente esto ocurre, bloqueamos todo tipo de cambio, no lo aceptamos y no entendemos lo que Dios tiene para nosotros y nuestras familias en el ahora.

Las iglesias están llenas de gente que no quiere cambiar, y necesitamos un cambio acorde con lo que está pasando allá afuera para proteger a nuestros hijos, nuestras familias y a nosotros mismos.

La visión de Dios siempre va a necesitar de hombres que estén dispuestos al cambio.

Satanás no quiere que cambies tu forma de pensar ni que cambies tus tradiciones. Tus métodos lo primero que harán es, anular todo lo creativo que Dios ha puesto en tu vida.

Dios es un Dios creador y de creación pero el enemigo no quiere que tengas un espíritu creativo. Él no quiere que entiendas sobre creatividad, Satanás sabe que cuando eres creativo, estás dispuesto a hacer los cambios necesarios.

La tradición tiene a mucha gente dormida en las iglesias, dormida en su mente y en su forma de pensar. Todavía aquí hay personas que añoran regresar a la iglesia tradicional o incluso a una bautista porque son más silenciosas y tranquilas, sin importarles que aquí vean el mover de Dios y cómo se les enfrenta con las situaciones que están padeciendo.

La mayoría de las veces se esconden detrás de eso, pero realmente no les gusta la iglesia porque son confrontados con su pecado y doblez de ánimo. Es más fácil creer que no sirven para nada que aceptar que Dios los está llamando para que sí sirvan para algo.

Recibimos palabra profética, no de que yo he sido escogido, sino que todos hemos sido escogidos para esta visión. Un hombre sólo nunca va a poder completar un proyecto, una visión de Dios, siempre va a necesitar de un pueblo. Al igual que los méritos, que no corresponden a un sólo hombre, son de todo un pueblo.

Nos equivocamos cuando hablamos solamente de la grandeza de Moisés, debemos también hablar de la grandeza del pueblo de Dios y de aquellos jueces designados por Moisés.

Somos poco creativos y cuestionamos lo que sí es creativo, lo que es nuevo. Lo tradicional nubla nuestra mente, y no entendemos porque hacemos cosas diferentes a los demás.

Los raros no somos nosotros, los raros son aquellos que no están haciendo lo que deben de hacer.

La tradición toma fuerza tomando algo que alguna vez fue un éxito.

Los éxitos que como iglesia hemos alcanzado en estos 10 años no garantizan nuestro éxito futuro. No podemos confiarnos en eso, porque el mundo va cambiando, el esfuerzo que hemos hecho en estos años, no será el mismo esfuerzo para los próximos diez años.

Se van a necesitar hombres y mujeres más esforzadas y metidas en la visión, gente que ame más a Dios. A Él no puedes amarlo hoy cómo lo amaste ayer. Hoy tienes otra demanda y otro nivel.

El padre no puede aplicar los éxitos que ha tenido a sus hijos, ellos tendrán sus propios éxitos. Puedes enseñar a tus hijos los éxitos que has obtenido como un parámetro que ellos puedan seguir, pero sus éxitos deberán ser mayores a los tuyos. Sus éxitos no pueden estar condicionados a lo que tú como padre has hecho.

Cada generación deberá tener sus propios éxitos y su propio espíritu de creatividad. El día que yo deje este altar y esté sentado en una última fila, me sentaré orgulloso a observar uno de tus hijos predicar aquí arriba, conforme a los avances que este mundo va teniendo.

La Iglesia no puede quedarse atrás, tiene que avanzar delante del mundo, delante de los gobiernos y delante de la sociedad, porque la Iglesia es Dios, y Dios es Dios de todos los dioses.

Mi corazón es el de Dios, porque yo se lo entregué a Él.

Creemos que si algo tuvo éxito en mí, siempre tendrá éxito y no es así.

Cuando estamos aferrados a la tradición, no podremos saber cuál es el propósito y la visión de Dios para nuestra vida. La tradición te da temor al cambio y ésta es buena hasta que se convierte en algo inútil.

Hay mucha gente todavía adorando estatuas y santos, porque todavía no se dan cuenta que es algo inútil. Seguimos atados al pecado, aun cuando es inútil y esto es tradición al pecado, tradición a un estilo de vida.

En este tiempo te llamo a vivir un estilo de vida diferente, porque el que has estado llevando es una tradición y es conforme a los años que llevas viviendo.

Has convertido tu trabajo y tu matrimonio en una tradición, murió lo creativo. Ha hecho de tus hijos una tradición porque quieren que seas como tú. Es por esto que se no hace tan difícil, entender la visión de esta casa y formar parte de ella,  servir en la casa, sacrificarte por la casa, porque estás viviendo en una tradición y encerrado en tu propio mundo.

Por esto, no nos esforzamos y mucho de nosotros somos promedio. Dios te tiene una sorpresa, no has sido llamado para cualquier cosa, no has sido llamado a ser promedio entre muchos, fuiste llamado para romper una marca.

Es importante que entiendas la visión de esta casa. La visión de esta casa, es una de generaciones, como decía la profeta, ¿quién se quedará cuando ya nosotros no estemos?

Por eso, ustedes, como padres, tienen que estar atentos porque conforme la importancia que veas que tiene Dios sobre tus generaciones, así será la obra que Él hará en ellos.

Cuando Dios me habló acerca de esta visión, Él no se refirió a mi iglesia, habló de Su iglesia. A Dios le doy las gracias porque tengo la revelación de no ser egoísta y de creer que todo esto es mío, porque no lo es. Algo que aprendí rindiéndome a Él, cuando le entregué mi hijo y le dije: “Lo que Tú digas”. Vemos muchas personas egoístas pensando en su ropa, en su carro, en su cuerpo, en su trabajo o en su marido.

Isaías 14:24 (RV1960) dice:

 “Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado”.

Si vemos la creación del universo, podemos ver que todas las cosas fueron hechas con un propósito y que todo forma parte de un perfecto orden. Dios es un Dios de propósito y si estás aquí, es porque Dios te ha llamado con un propósito específico. Y brinques o te revuelques, Dios te va a meter en esta visión.

Puedes irte del país si quieres, puedes molestarte, pero si Dios te tiene para esta visión, vas a regresar, vas a entrar y vas a trabajar en lo que Dios ha dispuesto.

Por más que corras, Dios te va a atrapar.

Efesios 1:4-5 (RV1960)

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.

La suerte no existe, a Dios no le interesa la suerte, porque con Él solamente hay propósito. Suelta los juegos de lotería, porque si estás buscando dinero, primero debes buscarlo en tu propósito.

Tu vida tiene un significado, tienes algo que hacer que otros no pueden hacer por ti. Solamente tú puedes abrir la mochila con la que vienes desde la eternidad. Pero has permitido que el enemigo te le ponga un candado, por eso, tienes que decidir entender que no eres un error, no llegaste al mundo por cuestión de suerte o porque tu mamá y tu papá así lo quisieron. No es a tus padres que debes agradecer por tu vida, es a Dios que te la dio.

Tienes que amar a Dios, más que a tus padres, porque muchos de ustedes dejan a Dios por las tradiciones de sus padres.

Cada uno de nosotros tiene una asignación de parte de Dios.

Eclesiastés 3:1 (RV1960)

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”.

Estás aquí porque es tu tiempo. El estar aquí es un suceso que ya Dios determinó desde la eternidad, tienes que entenderlo. Tu tiempo es ahora. No puedes seguir como estás siguiendo una tradición.

Dios te ha dado un propósito y un tiempo para que se cumpla.

El mundo nos ha enseñado a perder el tiempo y a no valorarlo. El mundo no nos permite conocer el propósito con el cual Dios nos ha llamado. Quiero enseñarte a amar y a tener pasión por esta visión. No estás aquí por la persona que te invitó, estás aquí, porque Dios así lo dispuso, y ya está abriendo la mochila de tu propósito.

Duele cuando te abren la mochila, pero todo lo que pica y duele, sana.

Eclesiastés 3:10-11 (RV1960) dice:

“Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”

Si lo leemos en el original hebreo, leemos que Dios nos ha dado una gran responsabilidad. Nuestra gran responsabilidad es caminar demostrando lo eterno que Él puso en nosotros, para que todos vean de quien somos hijos. Estar sentados en la iglesia es una gran responsabilidad.

Cuando Dios te hizo, te hizo hermoso en Su tiempo. Este es tu mejor tiempo de estar en la visión. Dios puso en tu corazón parte de la eternidad, para que camines mostrando lo que hay en tu corazón que es lo eterno de Él.

Si estás aquí, tienes que defender esta visión, porque Dios te puso en el mejor tiempo. Cuando Dios te trajo a esta casa, empezó a trabajar tu propósito, y como no entiendes de lo que te estoy hablando, no le das el valor necesario a la visión de esta iglesia. Sigues pensando que estás aquí porque tú así lo quieres, y solamente estás aquí porque es el propósito de Dios.

El que entiende esto, no importa que lo pateen o que lo abofeteen, él sabe que de aquí no se va, porque esta es su casa. El que entiende esto, no tiene dudas cuando alguien más le habla de otra iglesia u otra visión, ellos saben que tienen su casa.

Dios te señala por un propósito.

Lo eterno que tienes dentro de ti, Dios lo va a sacar, quieras o no. Tú vas a caminar y a amar como Dios, vas a amar esta visión y entrarás en ella.

Lo que Dios puso en tu corazón está también en Su corazón. Satanás por otro lado te quiere atado a toda rutina, no quieres que sepas lo que Dios tiene para ti. El permanecer a esta casa fue dispuesto por Dios desde antes de la fundación del mundo. Tienes que empezar a darle valor al lugar que estás sentado en esta iglesia.

Por eso yo los amo, sin importar lo que hagan, porque yo no puedo despreciar lo que Dios dispuso desde la eternidad. Esto lo entendí hace ya varios años. Por más que corras, Dios te va a atrapar. Hace 10 años tú y yo no nos conocíamos, pero Dios sí.

Dios te está preparando para que descubras tu asignación en este tiempo. Y vemos mucha gente durmiendo con una asignación impresionante de parte de Dios, hay algo eterno dentro de cada uno de ustedes y tienen que descubrirlo y sacarlo.

A Dios llegas cuando le entregas tu corazón, otra persona no te puede acercar a Él.

Isaías 46:9-10 (RV1960)

“Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”.

Dios en la eternidad ya terminó lo que tienes que hacer aquí. Dios, en la eternidad, ve el final como el principio. En la eternidad ya el nuevo templo fue terminado, y nosotros aquí lo vamos a empezar ahora.

Dios, en la eternidad, ya terminó mi apostolado, pero vino a la tierra y entró al tiempo, así que lo que estoy haciendo ahora es el principio de lo que está terminado en lo eterno.

Su palabra dice que Él es un Dios celoso, Él cela lo que estás empezando porque ya Él lo terminó en el cielo. Todo lo que estás haciendo aquí, allá arriba fue terminado.

 

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