“Las batallas se ganan en equipo. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

 

Lunes 09 de enero de 2017

“Las batallas se ganan en equipo. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Samuel 22:1- 2 dice:

Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

Dios en su misericordia permite que podamos venir a su casa para que seamos salvos y nos relacionemos con Él, pero no solo quiere esto, sino  desea que formemos parte de Su equipo.

El hombre de este tiempo ha perdido el deseo de trabajar en equipo, y eso es por la falta de integridad y seriedad, pero Dios quiere levantar una iglesia que no se concentre solo en la religión, sino que pueda trabajar en equipo.

Muchas de las personas que vienen a la iglesia están solo pendiente de amar a Dios y eso está bien, pero también debemos amar el sueño de Dios, o sea el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.

El Señor está esperando algo de nosotros, Él no nos hizo para hacer uno más. Cuando el Señor desde antes de la formación del mundo nos creó, nos determinó para hacer algo especial en la tierra y para ello nos puso dentro de nosotros un cofre lleno de dones, lo que quiere decir que cuando vinimos a la tierra, al tiempo del hombre, ya Él nos había dado un paquete con todos los dones que íbamos a necesitar, el problema es que el enemigo cuando nosotros vinimos a la tierra nos distorsionó el propósito que traíamos.

La tarea de la iglesia es sacar de los corazones todo lo que Dios puso en nosotros y que fue distorsionado, y enseñar a la gente a trabajar en equipo.  Cuando Dios pensó en hacer al hombre dijo: ¨Hagamos al hombre¨, desde el principio trabajó en equipo,  por eso Él está esperando que cuando lleguemos a la iglesia formemos parte de un equipo.

Cuando David llegó a la cueva de adulan los primeros que formaron parte de su equipo fueron su familia, sus padres y hermanos, así Dios desea que tu primer equipo sea tu familia, el problema está en que estamos más tiempo mirando nuestros talentos que viendo el don que Dios nos ha dado; el hombre que camina por sus talentos no hace ni puede trabajar en equipo, pero el hombre que camina con los dones que Dios le ha dado tiene siempre que formar equipos. Jesús tenía todo los dones y talentos, pero necesitó un equipo de doce, y luego uno de setenta, y otra vez hizo uno de ciento veinte, no podemos transformar ni hacer nada si no hacemos un equipo aunque sea con la familia.

David entendió que no podía hacer nada solo. Jesús desde el principio supo que sólo no podía impactar al mundo, por eso el motivo de ir a la iglesia no debe ser solo recibir. Dios necesita que cada uno diga: ¨Señor, heme aquí, qué quieres que haga¨.

David entró con su familia y luego comenzaron a llegar los enlutados, los enfermos, depresivos, así llegamos cada uno de nosotros a la iglesia con situaciones que nadie podía resolvernos, por eso Dios necesita que ahora formemos parte de equipos para ayudar a los que llegan en la situación que nosotros teníamos. David buscó a los enfermos y a los enlutados, porque esa gente cuando Dios las sana son los más agradecidos, él pudo buscar hombres de guerra o gente entendido en los tiempos, pero él escogió personas que, al final, después de él invertirse en ellos le fueran fieles y leales. Y esta gente fue tan agradecida, que al morir David ellos se quedaron sirviendo a Salomón, su hijo.

David sabía los planes que Dios tenía para él, fue ungido cuando no tenía ni era nada, pero él deseaba alcanzar las promesas que Dios tenía para su vida. Cuando nosotros llegamos a la casa de Dios no es por casualidad, es porque el Señor tiene un plan para nosotros. Cuando  tenemos el sueño de Dios en nuestro corazón, una pasión entra y nos impulsa a buscar más de Él y nos da un espíritu de conquista; cuando Dios tiene propósito con un hombre o una mujer, Él pone un gran paquete dentro para alcanzar el propósito.

Tenemos que amar el sueño que Dios tiene con nosotros para poder alcanzar el propósito, tenemos que relacionarnos con gente y para eso necesitamos que formar equipos, porque cuando somos parte de un equipo no hay celos ni envidias, el hombre y la mujer que forma parte de un equipo no ve otra cosa que visión; la visión y el equipo nos levanta y nos sustenta en tiempos de crisis.

Los hombres son más bendecidos cuando aprenden a trabajar en equipos, empezando por su casa y familia, el siervo de Dios con esa actitud y llega a la iglesia se integra fácilmente al equipo de la iglesia y a la visión. Pero satanás lo que quiere es que estemos totalmente divididos dentro de la iglesia, él no quiere que la gente esté en equipo. El equipo que David formó con su familia fue lo que atrajo a los demás a la cueva, cuando nosotros somos equipo con la familia, las personas que están cerca de nosotros querrán también de lo que tenemos, por eso nosotros somos los responsables de traer esa gente a la iglesia.

Cuando David comenzó a trabajar a los enlutados, la cueva de adulan se llenó de gente y los hizo hombre fieros con pies de gacelas y rostro de león, él se clono en ellos, y todavía cuando tuvo la oportunidad de matar a Saúl le enseño en un principio de que al ungido de Dios nadie lo puede tocar, porque le enseño la lealtad y la fidelidad. Cuando David mato a Goliat el llevo cinco piedras en la bolsa porque Goliat tenía cuatro hermanos más, y dijo si vienen ellos también los mato, pero un tiempo después cuando David se encontraba descansando unos de los gigantes venía a matarlo pero uno de los guerreros libro a David y mato al gigante, porque cuando se trabaja en equipo aprendemos a defendernos unos con otros y a matar gigantes.

Cuando Dios comienza a inquietar a un hombre con respecto a su llamado, Él te va a poner en el lugar que necesitas para desarrollarlo; si tienes un llamado a la guerra, Él te va a poner en un lugar de guerra, y todo eso es para que tu don y llamado se desarrollen, por eso es que a veces los líderes se enfadan cuando una oveja se va de la iglesia porque muchos no entienden que Dios es el que cambia a la gente de los lugares porque Él te va hacer parte de un equipo especial.

1 Crónicas 12:22 dice:

Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.

Esos hombres que se pasaban a David venían de servir a otros hombres. David no salió a buscar a nadie, por eso no podemos enfadarnos cuando alguien sale de nuestra iglesia a otro lugar, seremos movidos conforme a las necesidades que tengamos.

Un equipo hace que las cosas funcionen y ayuda a catapultar la visión, el equipo se forma por la capacidad, no por el compadreo; el equipo se une por la misma causa y vision; no puede haber nadie en el equipo que no sea fiel y leal; el equipo trabaja y enseña estas cualidades, en el equipo no se compite, se complementa.

Dice en 2 Timoteo 2:2

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

La unidad es una fuerza inimaginable en el mundo, nos ayuda a alcanzar cosas imposibles, la unción de un solo hombre no puede igualarse a la de un equipo; una iglesia en equipo es una iglesia vencedora y que puede aplastar lo que se levente. Dios nos ha llevado a lugares específicos para que formemos parte de equipos y para que nuestro llamado se cumpla, debemos pasar de ser pasivos en la iglesia a ser personas activas que puedan formar parte de equipos para que el propósito de Dios se ejecute sobre la tierra.

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