“Las bendiciones que recibimos por medio de Jesucristo.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”   

Lunes, 18 de diciembre de 2017

“Las bendiciones que recibimos por medio de Jesucristo.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Las bendiciones que recibimos no son solamente materiales, sino también espirituales.

Hechos 2:1-4 dice:

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;  y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

Nosotros como creyentes tenemos que entender la necesidad que tenemos de recibir el Espíritu de Dios; a nosotros no solamente nos corresponde ir a la iglesia, leer la Biblia o hacer lo que normalmente hacemos, sino que es algo más profundo y debemos entender que hay tres dimensiones en las que nosotros como creyente tenemos que entrar:

  • La venida de Jesús a tu vida.
  • Entender y creer la muerte y resurrección de Jesucristo.
  • La venida del Espíritu Santo.

Estas son condiciones que tienes que tener presente todo el tiempo, en todo tu caminar, es la fuerza que te va a hacer caminar y buscar de Jesucristo, te dará la fuerza para guardarte de toda tentación.  Ahora bien, si estas tres condiciones o una de ellas no se cumplen, hay una cuarta dimensión que es la más importante y es el propósito de Dios, la cual no se va a cumplir en tu vida.

  • La segunda venida de Cristo.  La segunda venida de Cristo dice que no viene por pecadores, Él viene a buscar Su iglesia para llevarla a la vida eterna, ese es el propósito de Dios. La cuarta dimensión no está supeditada por tiempo del hombre, sino por tiempo del Padre, Él es el único que sabe qué día, a qué hora, en qué momento viene la segunda venida de Cristo, eso significa que viene como ladrón en la noche.

Para que se cumpla la cuarta dimensión a la que Dios te quiere llevar, las tres primeras se tienen que cumplir, por eso no podemos perder el tiempo en estos tiempos finales.

Muchos saben que Cristo fue crucificado, murió por nosotros, pero no dan testimonio de eso. Si Él murió por ti es porque algo en ti tiene que morir también; Jesús murió para llevarte al Padre, relacionarte con Él, pero esto sucedió para que tú mueras al mundo y cuando haces esto resucitas como resucitó Él porque te da vida nueva, vida de paz, de gozo, de bendición, contrario a lo que te da la vida del pecado.

El pecado te da un montón de cosas que al final te llevan a la muerte, pero todo lo que Jesús te da, te lleva a vida y vida en abundancia.

Estas tres condiciones tienen que cumplirse porque es la manera a la que Dios quiere que nosotros entremos.

Juan 1:17 dice:

“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”.

El hombre por sí solo no tiene capacidad de salvarse, solo la plenitud de Jesucristo puede salvarte. Hay muchas personas que creen que se van a salvar porque están llevando su propia doctrina, su propia religión, su propia forma. Tenemos que entender que hay un Dios Padre que ama, un Dios Hijo que redime y un Dios Espíritu Santo que vivifica.

Si entendieras que Jesucristo murió por ti, que fue crucificado, nada ni nadie te apartaría de Él. Tiene que llegar un momento en donde nosotros como creyentes dejemos de ver a Dios para que nos resuelva nuestras necesidades, que entendamos cual es el propósito de Él y Su propósito es meterte de nuevo a la dimensión de la eternidad con Él.

Quizá tu mente está cerrada por lo que ve en lo natural, por lo que ven tus ojos, por lo que sienten tus emociones, por la debilidad del pecado. A muchas personas el enemigo les ha puesto zancadillas para distraer ministerios, llamados y las zancadillas que les ha puesto es una debilidad que tienen.

No solo somos salvos a través de Jesucristo sino también en Él, es decir, unido a Él. Todo lo que te aparte de la unidad con Dios tiene que enfadarte. Tu unión con Cristo debe ser definida. Definida significa que estás seguro de lo que quieres. Cuando estás definido ninguna relación te puede separar de Dios.

Solamente los que están escondidos en el corazón de Dios, son los que el Padre permite que le busquen y a los que Él bendice. Debes tener una unidad intima con Cristo. Intima significa que no hay nadie más que Él para ti y tu para Él, que todo se lo cuentes a Él, que necesites estar todo el tiempo con Él, que te goces en Él.

Cuando esa comunión de Dios es definida, íntima, espiritual, vital entre Él y nosotros, es por medio de la Palabra, esto significa que si no tienes la Palabra, no la lees ni la estudias, no tendrás estas cuatro condiciones de intimidad con Cristo; solamente la Palabra te dará esa intimidad.

Efesios 1:4 dice:

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”.

 

El tu estar unido a Jesús te hace justo, por eso dice la Palabra que Él vino a justificarnos, los justos son los que van al cielo. El estar unido a Jesús nos trae bendición.

  • Bendición eterna.  En la eternidad no hay enfermedad, dolencia, maldad. El nivel nuestro tiene que ser eterno, por eso, entrar en el nivel de la eternidad es una bendición. Si andas y caminas en la eternidad, Dios te lo dará todo, no necesitas nada.
  • Bendición espiritual. No solo porque estableces un vínculo espiritual en Cristo, sino también porque es realizada, mantenida y perfeccionada por el Espíritu, esto significa que Dios te da una bendición espiritual porque Él es espíritu. Mientras más te metas en el espíritu con Dios más realizado y perfeccionado eres.
  • Bendición mística. Es mística porque estaba escondido en la intimidad de Dios y Él la hizo presente en el ahora. De Malaquías para atrás solo los profetas conocían a Jesús, no se le había revelado, pero se te reveló a ti en este tiempo, por eso es místico.

La bendición de Cristo para nosotros es directa, no está mediatizada por hombre ni acondicionada por obra, es personal.

  • Bendición dinámica y funcional. Las bendiciones no serán estáticas, sino que vas a tener derecho, herencia y privilegio para esas bendiciones todo el tiempo.

Consecuencias que recibimos por unirnos a Jesús en esa unidad definida:

  • Una metamorfosis. Cuando Jesús entra en tu vida tiene que haber un cambio.

Romanos 12:2 dice:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

2 Corintios 5:17 dice:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Cuando unes tus sentimientos y tus emociones afectivas a un rebelde o impío tú siendo cristiano, entonces tú pasas a ser rebelde o impío igual que él, solamente el matrimonio te da autoridad para cubrir esa persona.

Gálatas 6:15 dice:

“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación”.

Para tu valer algo en Cristo tienes que demostrarle a Él que tienes una metamorfosis, que eres nueva creación.

  • Un cambio de mente, tu forma de pensar y ver las cosas tienen que cambiar.

Metamorfosis no significa volver atrás, es un cambio definido, significa que cuando cambias Dios te da cosas grandes que nunca habías hecho, aprende a valorarlo para que nunca dejes que salgan de tus manos nueva vez.

Metamorfosis significa que cuando cambias y eres transformado, los privilegios que Dios te dio nunca se vayan de tu mente y de tu corazón, para que sepas que Dios te dio una recompensa.

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