“Cómo ser libres de las fortalezas mentales, 2da. parte. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert”

Lunes 28 de noviembre de 2016

“Cómo ser libres de las fortalezas mentales, 2da. parte.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert”

Una fortaleza mental es una mentira levantada por satanás escondida debajo del razonamiento humano, esperando que usted esté de acuerdo y la apruebe. En esto es que Satanás nos agarra, cuando aprobamos la mentira que él nos pone.

Una madre que tiene un espíritu de Jezabel se lo transfiere a sus hijos e hijas y no se da cuenta que lo está haciendo, esto sucede porque está escondido debajo del razonamiento y ella no logra razonar que tiene ese problema.

Las fortalezas mentales vienen por experiencias pasadas, vienen por la cultura, por la familia, la educación y por la religión. Cuando venimos a Dios, nuestra mente tiene que cambiar y debe convertirse. El venir a Cristo no es para quedarnos sentados, cuando llegamos a Sus pies, lo vamos a reflejar verdaderamente en nuestro cambio de mentalidad.

Una fortaleza mental va a bloquear todo lo espiritual, esto ocurre porque tus fortalezas mentales son alimentadas por los sentidos. Una fortaleza mental limita la perspectiva de un futuro en Dios.

Las fortalezas mentales siempre se van a oponer a tu crecimiento espiritual. Las fortalezas mentales dirigen tu vida y te dan un patrón de conducta. Cuando tienes una fortaleza mental o una mentalidad negativa vas a perder las oportunidades que te brinda el presente.

Cuando llevas mucho tiempo estancado, en un área de tu vida, no creas que es el diablo, es una fortaleza que tienes, y desde que rompas esa fortaleza, algo empezará a cambiar.

Este tipo de mentalidad puede hacer abortar tu propósito y retardar tu llamado. Hasta que no rompas con esa fortaleza, el propósito y el llamado no te llegan. Mientras tengas fortalezas y no te humilles delante de Dios, vas a estar abortando tu propósito.

Moisés tenía una fortaleza mental, Dios se le reveló en la zarza ardiente y tuvo que decirle que se quitara las sandalias, cuando estás en Su presencia, tienes que despojarte de todo lo del mundo. Cuando Dios envió a Moisés, este le respondió que era tartamudo, con esta respuesta le dijo su primera fortaleza, la segunda fue cuándo le preguntó que quién era él para ser enviado.

Cuando tienes una fortaleza mental, siempre tendrás un ciclo de pensamientos positivos y uno de pensamientos negativos. Te encontrarás a ti mismo sintiéndote como un león por dos semanas y luego un mes como un ratón. Aquel que no tiene fortalezas en su mente, sin importar su situación permanece pegado de Dios, puede sentirse ahogado, pero está conectado arriba.

La fortaleza mental tomará control de tu conducta y hará que tus pensamientos sean cíclicos. El que no tiene fortalezas mentales, sabe que el gozo del Señor es su fortaleza.

Cuando tienes una fortaleza mental, tu vida se convierte en patrones. Si tu mente no es renovada, tus pensamientos se convierten en cíclicos por temporadas.

Satanás usará tu mente para ponerte un pensamiento, tal y como hizo con Eva, y siempre que lo haga, lo hará como una sugerencia. Satanás no puede obligarte a nada, no puede forzarte a que hagas nada, a Eva tampoco la obligó. Satanás usará la sugerencia en tu momento de mayor debilidad.

Cuando Jesús fue llevado al desierto y fue tentado por Satanás, él no le forzó a hacer nada, todo lo que hizo fue sugerirle. ¿Y cómo respondió Jesús? Siempre con la Palabra.

La manera de romper con las fortalezas en tu mente es con la Palabra.

No puedes contestarle a Satanás con la Palabra si no la lees y si no tienes intimidad con Dios, no podrás contestarle si no tienes una vida devocional de oración, porque los afanes te tienen cegado.

No podrás responder a las sugerencias de Satanás si no conoces la Palabra de Dios. Jesús, en cada una de las sugerencias que le hizo Satanás, le contestó con la Palabra.

Si el enemigo no te pone él mismo la sugerencia, lo hará a través de alguien. Y tendrás dos alternativas, o aprobar lo que te está diciendo, o desaprobarlo automáticamente. Si la apruebas, a la sugerencia le seguirá una serie de pensamientos que formarán en ti una fortaleza.

Jesús le dijo a Pedro: “Apártate de mí, Satanás”, porque Satanás estaba usando a Pedro para una sugerencia. Satanás siempre usará gente muy cercana a ti, esos que dicen que te aman y que te protegen.

Hebreos 10:23 (RV1960) dice:

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”.

Tenemos que mantenernos firmes cada vez que nos llega una sugerencia de Satanás. La Palabra dice que Satanás se fue y lo dejó por un tiempo. Es por esto que debemos estar atentos y cortar toda sugerencia y pensamiento negativo. Si no mantienes tus pensamientos cautivos, viene el hombre viejo y se levanta.

El poder de la sugerencia tocará tu iniquidad y tu conciencia y pondrá en ti los pensamientos que se van a convertir en fortalezas.

Romanos 6:11-13 (RV1960)

 “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;  ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia”.

 El enemigo usará tu conciencia, tu iniquidad y tu concupiscencia para hacerte sugerencias relacionadas a tu debilidad. Tu arrepentimiento tiene que ser real, porque si no lo es, el enemigo usará tu conciencia con pensamientos que serán como huevos de áspid y de ahí saldrá tu estructura mental y también tu conducta.

Hay personas con una iniquidad muy marcada con el sexo y Satanás usará pensamientos sexuales para envolverte. Tus pensamientos dirán que estilos de vida llevas.

Si tus pensamientos están alineados con Cristo, todos tus pensamientos serán de Cristo. Estarás en un pozo ahogándote y tus pensamientos serán le pertenecerán a Dios. Si tus pensamientos están marcados con Cristo, tu vida es de Cristo.

Todos tenemos el don del razonamiento y por eso razonamos nuestros hechos, hacemos algo y lo razonamos. Nuestra vida estará marcada por nuestros hechos.

Una persona comete un hecho y va a la cárcel por 10 años, cumplido ese plazo, revisan su caso y se dan cuenta que  esa persona no debió ir a la cárcel por ese hecho. No se puede hacer nada con el hecho de que esa persona estuvo presa, pero lo que sí puede cambiar es cómo razonas ese hecho. La verdad cambia el hecho.

Satanás siempre te pondrá a razonar un hecho, y puede ser que el hecho que te ponga a razonar, sea verdad, pero hay una verdad mayor que ese hecho.

Hay mucha gente razonando hechos y no se dan cuenta que hay una verdad mayor que ese hecho: Cristo Jesús.

Usted va al médico y él le da un diagnóstico, si usted lo razonó y lo aceptó, queda amarrado a eso, y automáticamente cambia su actitud y sus pensamientos, cambia también su estilo de vida. La palabra de Dios dice que por Sus llagas usted y yo somos sanos, esa es nuestra verdad absoluta.

Lo mismo ocurre con la pobreza, es una estructura mental, hay personas que no diezman ni ofrendan, no se comprometen porque tienen esta estructura. Tenemos que creer y declarar la Palabra sobre nuestras vidas hasta que esa estructura se rompa. Somos hijos del dueño del oro y la plata y Él es nuestro proveedor.

El que tiene una estructura mental y no da, así tiene una estructura mental para no recibir. Hasta que no rompas con la estructura que no te deja dar, tampoco se va a romper la estructura de recibir.

Muchos de ustedes llegaron aquí con una mentalidad de iglesia pastoral, buscando aprobación talvez con un abrazo, sin embargo el rhema de una palabra que te transforma vale más que un abrazo y un beso, vale más que una llamada.

Tenemos muchas fortalezas en nuestra mente porque razonamos muchos pensamientos como un hecho y no nos acordamos que tenemos una verdad. La Palabra dice que tenemos que destruir todo argumento y lo hacemos con otro argumento; el diablo pone en ti un argumento y lo derribas dándole otro argumento; el diablo te dice que no sirves para nada y tú le contestas diciéndole que eres nación santa y real sacerdocio de Dios.

Nuestro problema está en que aprobamos los pensamientos que Satanás nos pone.

Las fortalezas están compuestas por:

  1. Filosofía
  2. Pensamientos
  3. Argumentos
  4. Razonamientos

Si tu mente está en Dios, toda tu vida está en Dios.

Cuando pecas, no fue algo que pasó de repente, empezó con un pensamiento que anidaste en tu mente. Cuando cometes un pecado, no fue que el diablo te tentó, tus pensamientos y tus fortalezas te llevaron al pecado.

Tus pensamientos te sedujeron porque tus pensamientos no conocen la Palabra de Dios. Toda la Palabra está llena de promesas, a cada pensamiento del diablo, lánzale una promesa de Dios. Es por esto que se llama la buena batalla.

Una fortaleza mental o una mente establecida siempre darán a luz al hábito. Todos los hábitos salen de una mentalidad. Tu vida está dominada por los hábitos que tienes por una mentalidad establecida. Tienes que cambiar y romper con toda estructura, eliminar los hábitos.

Cuando dejas de renovar tu mente, tus pensamientos y estructuras vuelven, por eso el diablo sabe que si dejas de romper tus fortalezas, te tiene amarrado.

Toda persona que no hace lo que le corresponde hacer, tiene una razón para no hacerlo. Vivimos nuestra vida basada en eso.

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