Liderazgo

firefoxComo ser verdaderos hijos:

Ser hijo de Dios es lo mejor que le puede pasar a un hombre en su vida. En Juan 1:4 nos dice: “En él estaba
la vida, y la vida era la luz de los hombres”.
La luz de cada uno de nosotros es Dios.

Romanos 8:12 nos dice: “Así que, hermanos, somos deudores, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne”. 1 Corintios 12: 26 dice: “De manera que si un miembro padece, todos los miembros padecen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros se gozan con él”. Cada uno de nosotros somos miembros de un cuerpo; usted no es un ente individual, los hijos de Dios tienen que tener la revelación divina, los cristianos deben tener una vida consciente de lo que Dios les ha dado y les está dando. Muchos cristianos se familiarizan con lo que tienen, ven los milagros; hay muchas personas que piensan que es normal lo que tienen, pero cuando hacemos conciencia de lo que tenemos, la bendición es mayor.

Cuando no tienes esa conciencia de lo que Dios te ha dado, se hace difícil demostrar que Cristo está en ti. Cuando estás consciente de Cristo, tu propia conciencia rompe con los estatutos de tu alma. Tu conciencia te va a decir “yo soy hijo de Dios” y el comportamiento va a venir de una forma natural sin esfuerzo, pero tienes que estar consciente de que ya no eres la persona que eras, y si piensas que no has cambiado, tienes que saber que ese es un proceso que lleva un tiempo.

Hacer conciencia de cómo estás lleva un tiempo, no te juzgues. Si durante ese proceso te pones a juzgarte en vez de dar pasos hacia adelante, los darás hacia atrás. Si estás consciente de ese proceso, tarde o temprano vas a llegar.
Primero tienes que hacer conciencia de que somos completamente nuevos, no es cosa de rapidez sino de resistencia. Si tienes la conciencia de ser hijo te levantas, no te debilita nada ni nadie, te conviertes en radical; no haces nada con querer ser hijo de Dios si no regeneras tu alma, tu mente y activas tu espíritu. Hay gente en las iglesias que no han sido regeneradas; los verdaderos hijos se conocen porque no se quejan, dicen sí y amén.

¿Cómo sabemos que tenemos una vida divina en Cristo?. La conciencia de
la vida divina es aprobada por la conciencia de tu vida; tienes que estar consciente en tu espíritu de que la vida divina está en ti, tienes que estar consciente en tu alma, de qué son tus emociones y, en tu espíritu para que comience la regeneración.

Los pueblos no cambian por falta de educación, es por falta de conciencia sobre los valores y los conceptos que necesitamos para tener la unción de Dios; los que tienen la unción no necesitan más nada, lo tienen todo. La conciencia es la que te da el valor de lo que eres en Cristo.
Cuando tenemos a Dios no sólo nos damos cuenta de nuestros pecados y formas negativas, sino que también conocemos a Dios no para recibir un espíritu de esclavitud sino un espíritu de libertad.

De interés firefoxGálatas 6: 4 dice: “Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba Padre! Así que ya no eres esclavo,
sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.
Ahora las decisiones las toma el Hijo de Dios en ti.