Los yugos que solo Él puede quitar

Y había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho años. Un espíritu maligno la había dejado jorobada, y no podía enderezarse para nada. Lucas 13: 11

Cuántas cosas pueden ocurrir en un instante y cambiar nuestra vida para siempre. Así como le pasó a la mujer encorvada, la cual tenía 18 años en esta situación. De momento, Jesús entró al lugar donde ella estaba y la sanó.

¿Tenía esperanza esa mujer? Con todo ese tiempo da a pensar que ya la había perdido y sus sueños estaban en el olvido. Solamente estaba viviendo con algo que tenía que sobrellevar todos los días de su vida. Como muchos, que llevan una carga por años y no tienen esperanza de que sus vidas puedan cambiar, porque todos los días, desde que se levantan hasta que se acuestan, están viviendo una realidad que no pueden ignorar.

Pero aunque exista una realidad, por encima de ella está la verdad. No importa el tiempo que llevemos con ella, porque la verdad se impondrá y quitará lo que por años nos mantuvo con la mirada al suelo y no al Cielo. Esperemos ese momento y no dejemos de soñar, porque Él vendrá a devolvernos los años que hemos perdido por los yugos que solamente Él puede quitar.

Los comentarios están cerrados.

EnglishFrenchSpanish