El poder de la oración. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Lunes, 15 de agosto de 2016

El poder de la oración.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Buscamos a Dios de múltiples maneras, con un sin número de conceptos, pensamientos, y peor aún, en ese proceso de caminar en la búsqueda de Dios, nos vamos acostumbrado,  en el cual nosotros creemos que estamos en la presencia de Dios y muchas veces no entramos en el lugar  atrio y menos en el lugar santo, y casi nunca en el lugar santísimo.

Es importante que aprendamos los diferentes conceptos  bajo la revelación de lo que puede ser la oración, primero porque la oración es lo que va a fortalecer tu vida espiritual; segundo, porque  va fortalecer tu intimidad y tu comunión con Dios;  y tercero, la oración es lo único que te va dar seguridad de que las promesas que Dios tiene para tu vida se van a cumplir. Sin estas tres cosas estamos muy lejos de lo que es la verdad de Dios.  Algunos duran 10 minutos, otros 15 o media hora, quizás otros una o dos horas o la noche entera, pero ahora  tienes que hacerte la pregunta: ¿qué tiempo estás durando  en orar?

Si aprendemos cómo oraba Jesús, se nos va hacer más fácil. Si Jesús siendo el hijo de Dios tenía que orar y era limpio de todo pecado, que seremos nosotros que somos pecadores.

Cuando hablamos de oración a muchos no le agrada, primero porque la oración significa sacrificio; segundo, la oración significa el ceder tu YO;  tercero,  tienes que tomarte un tiempo,  y en ese tiempo muchas veces es que viene la tentación. Pero nuestra tentación viene por nuestra independencia, de pretender,  entender y creer  que nosotros podemos hacer las cosas con nuestra propia fuerza.  Esto significa que si vas hacer un negocio,  tú vas a tener la tentación de tu experiencia, la tentación de tu sabiduría, de lo que aprendiste en la universidad,  y esa tentación va luchar contra tu tiempo oración.  Y muchas veces esas oraciones  el enemigo va acelerarlas diciendo: es que  ese negocio lo tengo que hacer ahora, si no lo hago se me va a perder o se lo van a dar a otro;  es decir, tu experiencia, tu sabiduría, tu fuerza en la oración va ser una tentación y esta va luchar contigo, y eso se llama raíz de independencia. Por eso al hombre no le gusta orar  porque se siente que va tener que depender de alguien, aunque sepa que es Dios, no va querer ceder y eso es uno de los puntos claves para aprender que nosotros tenemos que orar.

La oración puede ser de muchas maneras; muchas veces oramos y no vemos resultados, pero ¿por qué? porque nosotros  oramos de una forma tradicional y  religiosa, y eso influye en que  empiezas a orar por algo durante semanas y  ves que no  llega, pero  es  porque  no estás en el lugar adecuado y por eso Dios no te da por lo que estás orando.

Para que Dios te dé por lo que tú estás orando, primero tienes que estar seguro que lo que  le estás pidiendo está dentro de Su voluntad, dentro de Su tiempo y  tienes que estar claro de que estás en el lugar específico para recibir esa bendición.  Hay bendiciones que Dios no te las puede dar en cualquier lugar, tienes que estar en un lugar específico, sino estas ahí, aunque sea la voluntad,  Dios va esperar Su tiempo para que te ubiques en el lugar determinado, porque hay bendiciones que si  las recibes fuera de este lugar, te pueden hacer daño.

Por eso,  cada movimiento que tú quieres hacer debes preguntarle a Dios si es el momento de moverte, si es el momento de estar ahí o  si es el momento de buscar otro lugar. La oración tiene leyes y tenemos que cumplirlas, porque sino no  podemos entrar en la presencia de Dios.

Lucas 11: 1 dice:

Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar.

¿Qué motivó a estos hombres a pedirle a Jesús que les enseñara a orar? Porque oraba bonito,  porque oraba con palabras preciosas, ¿sabes qué los motivó? Que  vieron que todo lo que Jesús oraba se cumplía.

Dice en Mateo 6:5 

Y cuando ores, no sea como los hipócrita; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

¿Cuál es la recompensa? Para esos hombres que oran bonito, con palabras bien finas y rebuscadas, su recompensa es el aplauso de los hombres.

El sistema de recompensa de un ser humano está  determinado por su tiempo en lo secreto con Dios. Conforme sea tu tiempo con Dios así será tu sistema de recompensa; mientras pases menos tiempo con Dios, menos posibilidad de recompensa tendrás.

Sabes por qué Jesús nos enseñó a que teníamos que orar al Padre Celestial, por la palabra dependencia, esta  va  a estropear, a destruir, a romper la independencia, tu orgullo, tu vanagloria, tu ego, tu vanidad.  Esos que no tienen intimidad con Dios, que no tiene relación con Él  por medio de la oración,  y que le viven pidiendo son los que Dios más aprieta.

La relación y la comunión con Dios no tiene horario, por eso dice: orad sin cesar,  no hay tiempo,  no hay espacio, simplemente tiene que haber disposición.  La gente que ha sacudido el mundo, no son gente que andan por ahí vociferando, son gente que han conocido a Dios en su lugar secreto.

Cuando usted no tiene una relación con Dios lo que tiene es una religión más; lo único que va marcar tu doctrina es tu relación con Dios.

Génesis 28:16 dice: 

Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo:  !!Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.

¿Qué dijo Jesús en Lucas? Que oraba en un lugar;  y Jacob,  ¿qué dice? En este lugar. Fíjate que Jacob estaba en un lugar y el lugar no tenía nombre y entró en la presencia de Dios,  sabes qué significa eso? que tu relación con Dios  es lo que le va a poner nombre al lugar donde tú te presentes con Él.

Nosotros tenemos la autoridad conforme a nuestra relación de ponerle nombre al lugar donde no presentamos a Dios. Puede ser en tu hora de almuerzo en el trabajo, donde tú quieras, Dios te va sorprender sin tu saber que está ahí, eso es relación.

1 Reyes 17:8-9

Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:   Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

Cuando Dios te va hablar no le interesa el lugar donde estés, a Él le interesa que estés preparado para hablarte, por eso no tienes que ir a lugares ni a otros altares para que Dios te hable.

Dios  planifica el propósito de encontrarse contigo, ahora bien,  Él lo va a planificar de acuerdo a como sea tu relación con Él.

La oración no es un  solo un lugar de revelación, es un lugar de poder.

Dice en Juan 15: 5

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Esto significa que si  estás haciendo algo sin tener comunión, intimidad y oración con Dios, lo que estás haciendo tarde o temprano se va caer y te vas a cansar,  vas a desmayar,  porque lo estás haciendo con tu propia fuerza; porque dice la palabra que sin mi nada podrás hacer,  sabes qué significa sin mi ? Relación, sin mi presencia, sin mi relación, sin mi comunión, sin mi comunicación, no puedes hacer nada.

Cristo desarrolló Su ministerio  desde el lugar de identidad. Usted no puede orar si no tiene identidad. A Cristo no lo mataron porque era profeta o  sacerdote, lo mataron cuando dijo yo soy hijo de Dios. Para tu orar tienes que ser como Cristo,  tienes que orar desde el lugar de tu identidad, porque si no  lo tienes claro quién tú eres  se te va ser difícil orar.

Lucas 5: 16-17

Mas él se apartaba a lugares desiertos y oraba. Aconteció un día, que el enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sana.

Dice la palabra que Jesús se apartaba a lugares desiertos, Él no buscaba comodidad, que hubiera mucha gente para que lo vieran, sino en lugares apartado con Su Padre. Jesús cedió sus derecho y Dios Padre le dio los derechos a Él, por eso cuando entras y  haces tu lugar secreto y le oras a Dios como hijo, estás cediendo tus  derechos, y cuando sales de ahí, lo harás con los derechos de Cristo Jesús.

Tenemos que entrar en esa dimensión y solo va depender de ti. Si verdaderamente quieres entrar en victoria solamente lo harás entrando en la presencia de Dios,  a ese lugar de relación, a ese lugar de comunión, a ese lugar de comunicación, solo ahí vas a tener revelación y vas a tener poder.

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