“Predestinados para un Propósito. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 17 de octubre de 2016

 

“Predestinados para un Propósito.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

 Efesios 1: 3-13 (RV1960)

 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.

Tú eres un bendito aquí en la tierra, no eres cualquier cosa, fuiste bendecido antes de llegar aquí. La palabra predestinado quiere decir que fuiste pensado, que fuiste una idea antes de ser hecho en Dios.

Versículo 9:  “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo”.

La palabra misterio quiere decir algo que está oculto, algo que no se deja ver pero que está ahí y la palabra nos dice que tenemos la sabiduría y la inteligencia para entrar en ese misterio de conocer cuál es la voluntad de Dios para nosotros.

Versículo 10:  “de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra”.

Puedes reunir todo lo que está en el cielo en Cristo Jesús y traerlo al tiempo de ahora. Cuando estos pasajes hablan de que eres sellado, se refiere a que tienes una garantía de que Dios está contigo. Cada uno de nosotros tiene una herencia en Cristo Jesús  y esa herencia es el propósito que Dios tiene para nosotros, esa herencia fue puesta desde antes de la fundación del mundo y esta herencia no se refiere a una financiera ni a una herencia natural, tu herencia es el propósito que Dios tiene contigo conforme a Su voluntad; el día que descubres tu propósito eres el hombre más feliz del mundo.

La herencia que Dios tiene para nosotros no es una herencia material. Conozco muchas personas que con muchas cosas físicas y materiales y no son bendecidos, no viven una vida en plenitud, todo lo contrario, viven enfermos, afanados y preocupados, no se conforman con nada, nada les satisface y mientras más tienen, mas infelices son; la herencia que Dios nos tiene es el misterio de descubrir la voluntad de Dios para nosotros que se llama propósito. Cuando descubres ese misterio que es tu propósito y empiezas a caminar en ello, todos lo que haces, es basado en eso y te conviertes en un apasionado. Aquel que conoce y entiende su propósito no está pendiente de lo que vienen a darle, sino que esta mas bien enfocado en servirle a los demás. Lo único que trae felicidad plena y garantía es hacer el propósito y la voluntad de Dios en nuestras vidas, hacer eso que Él quiere que hagamos, y el resto de las cosas naturales vendrán como añadidura de lo que estas recibiendo, que es tu herencia, tu propósito.

Cuando todo lo que haces está basado en el propósito que Dios tiene contigo, harás todo tan excelente, que como resultado vas a obtener todo lo que necesitas para vivir aquí y también recibirás para bendecir a otros, Dios te bendice para que puedas bendecir a los demás, tu serás de bendición con tu tiempo, con tus oraciones, con tu prosperidad, con todo lo que Dios te da, tu vas a bendecir a los demás, pero antes, necesitas descubrir el misterio de Su voluntad que es tu propósito.

El ser humano suele pensar que como vive es lo correcto, que lo que tiene es lo que realmente posee y aquello que piensa y lo define es lo que le da valor, pero en Cristo tenemos algo mejor que va a hacer que disfrutes lo que tienes. Muchos son apáticos con las cosas de Dios porque dicen estar bien y que no necesitan nada, sin saber, que si creen tener mucho ahora, no saben lo que tendrán cuando estén verdaderamente en Cristo.

Esta palabra nos hace portadores de una herencia y para obtenerla necesitamos una dependencia de Dios. Tienes que enfadarte contigo mismo, necesitas ese coraje que te haga incomodar para salir del lugar donde estas y probar algo diferente. Hay una mejor vida para ti.

Efesios 4:22-24 (RV1960) dice:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,  y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”

Enfadarte contigo mismo significa enfadarte con tu viejo hombre y te tienes que enfadar porque aquí dice que está viciado conforme a los deseos engañosos. El viejo hombre es un adicto de los deseos y te hace vivir con el 99.9% de tus ideas basadas en tus deseos y esto siempre va a luchar contra Dios. Son muchos los apáticos porque sus ideas están basadas en sus deseos y cuando llegan a una Iglesia cristiana que está en el orden apostólico y profético, son confrontados, son iglesias con el espíritu de Juan, y el espíritu de Juan es uno que te enfrenta con tu realidad, buscando que cambies, es por esto que estas iglesias tienen la doctrina del arrepentimiento. Tus deseos siempre van a venir a satisfacer tu yo y te hacen egocéntrico, por esto, es difícil que vengas a la Iglesia. Dentro de ti hay un viejo hombre que tienes que pisar y fumigar para que venga el nuevo hombre.

Tiene que haber una renovación de la mente a través de tu espíritu y esto solo se logra con la doctrina del arrepentimiento, y esta palabra significa metanoia que es un cambio de pensar, un cambio de mente. Su palabra dice: “Haced frutos dignos de arrepentimiento”; es importante la doctrina del arrepentimiento, tienes que cambiar a un nuevo hombre, el viejo hombre vive del deseo y el deseo ocupa la mayor parte de nuestra vida emocional, el deseo une sus fuerzas con nuestra voluntad y nos revelamos contra Dios, el deseo aplasta mi voluntad y cuando la voluntad es aplastada, todo lo que haces, lo haces en contra de Dios porque tus deseos vienen a satisfacer tu yo, tus deseos te satisfacen a ti y son los deseos que ocupan tu vida emocional.

Lo que identifica a un cristiano carnal de una persona que no le ha entregado su vida a Cristo, son los deseos, y es que no se abstienen cuando desean algo, no se detienen y es porque el viejo hombre está viciado con los deseos engañosos, todos tus deseos y ambiciones naturales están para satisfacer tu yo, tus deseos gobiernan tus ideas. Cuando el hombre llega a los pies de Cristo, tiene que ser enfrentado con sus deseos, enfrentado con el hecho de que su vida está siendo gobernada por su alma; la Iglesia necesita entrar en ese proceso de enfrentar el hombre viejo que está sentado aquí, porque estamos sentados en la Iglesia, gobernados por ese hombre viejo y dominados por nuestros pensamientos y actitudes. El hombre viejo esta amañado y viciado por nuestra alma, pensamientos, emociones y recuerdos y tenemos que hacer el cambio obligatoriamente.

Ese hombre viejo controla totalmente tu mente y todas tus actitudes vendrán conforme estén tus pensamientos, por esto la importancia de sacar al hombre viejo y de que la Iglesia te enfrente a esa metanoia o cambio de mente, esta es la única manera de ser sellados con el Espíritu Santo y de que podamos ser bendecidos por parte de Dios; mientras continúes dominado por el hombre viejo, no vas a poder descubrir el misterio de Su voluntad, el hombre viejo siempre va a luchar con el propósito que Dios tiene para tu vida y va a luchar porque es que cuando Dios pone el hombre nuevo, ya no es para satisfacerse a sí mismo, ahora está para satisfacer a Su Creador, ahora está para glorificar a Dios.

Mientras sigas satisfaciendo tu yo, todo lo que vas a obtener es para ti y no vas a poder darle a los demás, esta es la razón por la que muchos, aunque estén sentados dentro de la Iglesia, se les hace difícil entender el porqué de los pactos y de lo profético, porque su mente no ha sido cambiada ni transformada. Viene un momento que cuando tu hombre viejo va muriendo, ya no quieres nada para ti, ahora lo que quieres es para Dios y Dios mismo se encarga de suplirte, Dios se encarga de bendecirte. El te mete en el canal y la vía de Su propósito y cuando recibes tu propósito, comienzas a servirle a Dios.

Para empezar a ser un nuevo hombre en Cristo Jesús, lo primero con lo que tienes que luchar es contra la religión, la tradición y por último, contra todo aquello que satisface tu yo. Debes romper con estas tres cosas, estas forman un fuerte lazo con nuestra alma que no nos permite recibir la herencia de Dios; la religión te justifica, la tradición te acomoda y tu ‘yo’ te hace egocéntrico, viviendo para ti. El religioso siempre se justifica, por eso Jesús vino a traer la palabra ‘Arrepentíos’, para que dejen de justificarse, al religioso no le gusta probar algo nuevo y es que si prueba algo nuevo, lo puede sacar de su rutina y su comodidad, puede ser el mismo Dios pero no es el mismo camino.

Hay personas que dicen pertenecer a una religión pero nunca van a la Iglesia y solo dicen ser de esa religión como parte de una tradición, no han ido nunca pero dicen que son, solo porque desde pequeños escucharon a sus padres decir que a esa religión pertenecían. Los religiosos no cambian, se quedan igual, porque la religión crea en ti un hábito, una rutina y una costumbre y en esa condición, el viejo hombre no cambia, la religión no te enfrenta, te acomoda y la tradición es una rutina. Y Dios cada día hace cosas nuevas, esto que estás viendo hoy, no es lo que veras mañana, Dios hace todas las cosas nuevas.

Nuestro problema está en la mente – Salomón dijo que un hombre es lo que piensa que es. Todo lo que soy ahora está dirigido por lo que está almacenado en mi mente, aquello que sigue almacenado en tu mente es parte de tu hombre viejo. Un ejemplo es que ahora llevas un estilo de vida que está marcado por muchas frustraciones que has tenido, marcado por complejos que hacen que no puedas romper con el hombre viejo. Mientras tengas todo eso almacenado, no tendrás coraje para decidir que ya te cansaste del hombre viejo.

Necesitas del hombre nuevo para bendecir a los demás y descubrir el propósito de tu predestinación, y es que eres tan importante que Dios te predestinó! Nuestro estilo de vida hoy en día, es por el almacenamiento en nuestra mente del hombre viejo que todavía persiste; aunque digamos ser cristianos e hijos de Dios, tenemos totalmente controlada la voluntad de decidir, por esto, cuando le dices a Dios que has decidido seguirle y servirle, si no has hecho el cambio en tu mente, estas palabras se quedan solamente en un decir y nunca llegan al hecho, y por la misma razón, es que le hacemos pactos y promesas que nunca cumplimos, antes de hacerle una promesa a Dios, debes asegurarte que el hombre viejo este muriendo y que tomes el espíritu de Dios, no tu voluntad por tus deseos.

En otras palabras, tus palabras tienen que morir a ti, porque tus deseos ejercen una fuerza tan fuerte que subyuga tu voluntad, el espíritu de Dios tiene que entrar a tu espíritu para que tu fuerza no venga del deseo, sino de tu espíritu. Hay una fuerza de los deseos que opaca nuestra fuerza de voluntad. No puedes continuar solo, tienes que rendirte, porque solo Dios puede ser el emergente que suba para que puedas hacer el cambio en tu mente.

Tu forma de vivir con el hombre viejo no te permite ver lo nuevo que Dios tiene para ti, no puedes entender las sanidades, los milagros ni la liberación porque el hombre viejo no te lo permite, siempre vas a estar cuestionando y dudando y al enemigo no le interesa que hagas el click del cambio, porque él sabe que fuimos predestinados para Su gloria, pero lo somos cuando hacemos el cambio; mientras continúes sin hacer el cambio, a quien estas glorificando es al enemigo, con tus depresiones, imposibilidades, traumas y heridas. Todavía hoy, vemos personas traumatizadas por lo que un profesor solía decirles, levanta tu cabeza y saca ese hombre viejo!

La función del hombre viejo es que no veas lo nuevo que Dios tiene para ti, que no veas lo lindo, perfecto y excelente que eres para Dios, el enemigo no quiere que tengas tu identidad definida basada en el resultado de tu propósito, porque muchos tenemos una identidad definida pero basada en el hombre viejo y nuestra identidad tiene que estar definida en el propósito de Dios, sino tu identidad será falsa, y con una identidad falsa caes preso, por eso eres preso de las amarguras, afanes y las crisis financieras, el que tiene una identidad real se goza con lo poco que tiene, valora lo que viene y no lo que ve, no valora lo natural, más valora lo eterno, porque sabe que la identidad que tiene no es de este mundo, es del reino de Dios, los hombres y mujeres que tienen una identidad falsa no son ciudadanos del reino de Dios.

Dios puso el espíritu de Su hijo dentro de nosotros para El decirnos cuál es Su voluntad para nosotros y es con nuestra mente que podemos comprender el significado de esa revelación, el sello del Espíritu Santo se da cuando Dios puso el espíritu de Su hijo en nosotros, son las arras y las arras significan lo visible de que estamos sellados, ese sello despierta nuestro espíritu y es aquí cuando recibes las revelaciones de tu espíritu y el espíritu de Dios. Cuando Dios te revela algo, lo hará a través de tu espíritu y el espíritu de Dios y para que puedas entenderlo, obligatoriamente tienes que hacerlo con tu mente, es por esto que vemos el afán de Jesús del arrepentimiento del hombre viejo al hombre nuevo.

Tú puedes tener tu espíritu despierto con el espíritu de Dios pero si tu mente sigue con el hombre viejo, nunca entenderás lo que Dios tiene para ti y tampoco entenderás lo que Dios está haciendo en el tiempo de ahora.

En otras palabras, toda la palabra de Dios revelada viene a tu espíritu pero es procesado en tu mente para entenderse. Puedes estar con tu espíritu vivo y con el espíritu de Dios pero no estar con tu mente renovada y por esto no cambias! Por esto, cuando viene la revelación, no puede ser procesada en tu mente y no entiendes cuando la gente viene a pactar con Dios. Tu mente esta con el hombre viejo y tu hombre viejo se va a oponer a todo aquello que toque tu yo, el hombre nuevo nunca se va a oponer cuando le das a Dios porque cuando en tu mente, eres un hombre nuevo y el Espíritu Santo te dice que es el dueño del oro y la plata, no vas a necesitar ni de un banquero o de una financiera, o de un amigo que te preste, tu solo vas a confiar en Dios, en tu proveedor.

Las Iglesias no son renovadas porque somos muy espirituales pero la mente sigue estando igual, sigue con el mismo método y las mismas actitudes, peor aún, sigue con los mismos deseos y nos perdemos las bendiciones de Dios.

Cuando tu mente sigue tomada por el hombre viejo, confundes tus pensamientos como espirituales, cuando en realidad no lo son; jugamos a ser espirituales y a decir que tenemos revelación, y no es revelación, son solo tus pensamientos que se han acomodado a tu condición y como no has entendido la Palabra, por eso no cambias. Esto sucede con los religiosos, sus pensamientos siguen con el hombre viejo pero conocen lo espiritual de Dios y lo que hacen es que trasladan sus pensamientos, propios del hombre viejo, como revelación, es así que salen las doctrinas (Nueva Era, Rosa Cruces, etc.), no son más que nuestros pensamientos del hombre viejo con un supuesto avivamiento del espíritu.

Necesitamos un hombre nuevo y una mente nueva, con nuevas fuerzas que impulsen nuestra voluntad, es por esto que nuestra voluntad en el espíritu no se ejecuta porque no tenemos fuerza espiritual para empujar nuestra voluntad.

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