“Cómo saber elegir, 1ra. parte. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

 

Lunes, 22 de mayo de 2017

“Cómo saber elegir, 1ra. parte.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Deuteronomio 30:15 dice:

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”.

Hay dos palabras que al ser humano se le dificulta cada vez más, estas son:

1) Cómo y cuándo tienen que decidir algo.

2) Cómo y cuando tiene que elegir lo que le conviene.

Muchas de las condiciones en la que estás viviendo y el estilo de vida que tienes, simple y llanamente viene causado por la forma en que estás eligiendo para ti y los que están contigo. A diario se escuchan personas que piensan que la vida está mal y que nada pueden hacer, viven quejándose e inconforme, y llega un momento donde se conforman a vivir ese estilo de vida. Son personas que creen que nacieron para ser miserables, pero hoy te digo que Marcos 9:23 dice “Al que cree todo le es posible”.

A muchos de nosotros nos han educado para ser víctimas y solo víctimas. ¿Sabes qué significa víctima? Una persona que se pasa la vida siendo una consecuencia de las circunstancias. Las circunstancias no son más que el resultado de tus decisiones y tus elecciones.

Cuando tienes tu vida marcada en la consecuencia que padeciste, nunca vas a saber elegir y decidir qué es lo que te conviene, porque nunca vas a tener visión de lo que Dios tiene para ti, ya que las circunstancias de las consecuencias que viviste siempre serán superiores a lo que puedas ver en el futuro; por esta razón se te hace tan difícil hacer el cambio cuando vienes del mundo a Cristo.

El mundo está siempre buscando que cada cosa que pase a tu alrededor te afecte, y si no estás preparado, esto te hará vivir en base a esa consecuencia para que no puedas decidir y vivas de lo que está sucediendo afuera, de lo externo; es ahí donde te comienza a afectar el lugar, el medio ambiente y la atmósfera donde estés. Tú no estás llamado para vivir en el sistema, estás llamado a cambiar el sistema; no puedes vivir de las consecuencias adversas del pasado, tienes que cambiarlas en bendición.

El ser víctima del pasado, de las circunstancias y de la cultura, ha hecho que muchos caminen por la vida preguntándose qué esta le dará. En vez de esperar lo que te dará la vida, mejor debes preguntarte ¿qué le darás tú a la vida?

Si cada uno supiera la importancia que tiene para Dios el legado que puedas dejar y de qué manera estás perdiendo el tiempo con situaciones externas, las cuales no te permiten tomar la mejor decisión. La necesidad va a dictar lo que vas a decidir; mientras vivas tu vida basada en necesidades, tus decisiones serán gobernadas por estas.

La palabra necesidad se ha convertido en algo más importante que hasta el mismo Dios; muchos miran más la necesidad que al Sustentador y Proveedor de la misma, mientras hagas esto, vas a depender más de lo externo y de ti mismo, entonces tu elección y tu decisión va a estar marcado conforme a tu necesidad.

Por eso dice Su palabra: “Te voy a dar vida y vida en abundancia”. Tú no tienes necesidad, lo que debes hacer es empezar a valorar lo que tienes y olvidarte de la necesidad. Lo que no tienes es porque todavía no te conviene tenerlo. En vez de quejarte de la necesidad, prepárate para que Dios te la cubra. La necesidad está rompiendo la escala de valores. Todas tus necesidades son externas y esto es lo que te tiene afectado.

En Deuteronomio 30 dice: “elige”, todo lo que tú eliges está basado en una decisión, tú decides elegir.

“Decidir” significa: todas las cosas en que actúo de acuerdo a las circunstancias externas en mí.

“Elegir” significa: todas las acciones que llevo a cabo por lo que tengo dentro de mí y no por las circunstancias externas.

Cuando estás metido con Dios lo primero que debes aprender es a elegir. El que está en Dios y sabe elegir, nada lo hace volver atrás y se convierte en una persona radical. Cuando en tu vida como creyente empiezas hacer más elecciones que decisiones, es porque vas bien. Tus elecciones determinan el tipo de valor que tienes en la vida.

Tú determinas el tipo y calidad de vida que vas a tener en el presente y futuro por medio de cómo eliges y cómo decides. Si preparas bien el presente y en vez de decidir estás eligiendo, cada paso que des te está fortaleciendo un futuro.

 1ra. Corintios 6:12 dice:

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”.

Lícito significa que todo lo puedes hacer, pero no todo lo que haces te es provechoso. Esto quiere decir que cuando haces algo sabiendo que no te conviene, no fue una elección, fue una decisión.

Tú tienes que saber elegir qué es provechoso:

  1. Para ti.
  2. Para tu propósito.
  3. Para tu visión.
  4. Para tu destino.
  5. Para los tuyos.

La segunda parte de ese versículo dice: “todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré gobernar de ninguna”. La palabra gobernar significa poder, autoridad, es algo que tiene autoridad en ti, que te gobierna y te hace tomar decisiones.

Lo que esto quiere decir es que, aunque tú puedes hacer cualquier cosa en la vida, la única cosa que deberías hacer es aquella que te llevará a tu propósito.

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