Venciendo las Obras de la Carne. Mensaje de la Profeta Montserrat Bogaert

Lunes 25 de julio de 2016

“Venciendo las Obras de la Carne.  Mensaje de la Profeta Montserrat Bogaert”

Como hijos de Dios tenemos herencia. Muchos asisten a la iglesia buscando respuestas a sus situaciones, pero debemos de tener en claro que las bendiciones de Dios les llegan a unos primeros que a otros, porque debemos de estar preparados y vencer algunas cosas antes de entrar a la tierra prometida.

Cuando aceptamos al Señor, le estamos decimos no al mundo de las tinieblas, y en ese momento, pasamos al reino de Dios. Canaán es la tierra a la cual nos dirigimos, el camino no es fácil, en el mismo seremos probados y no podemos entrar a ella con una mentalidad vieja, nuestra mente de ser transformada; Canaán es para los que son valientes.

El primer enemigo que tenemos es Amalec, el cual siempre nos impedirá que entremos a Canaán, aquella tierra donde fluye leche y miel. Amalec representa todo aquello que proviene de la carne. Es lo que nos impide recibir las promesas de Dios.

La iglesia está llena de carnales y pocos espirituales. Las bendiciones de Dios se reciben en el espíritu. Dios ama a los espirituales, porque estos hacen las cosas que  Él anhela. Tenemos que vencer la carne, no podemos estar imitando las cosas que otros hacen,  hay muchos que se preocupan más por agradar al hombre, que por tener una relación intima con Dios, y por esta razón, todo lo que hacen es en la carne.

Entrar a Canaán conlleva sacrificio y para esto tendremos que sacrificar la carne.

Gálatas 5:19-21

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 

Los carnales se conocen porque sus respuestas y sus actitudes  los delatan. Aun dentro de la iglesia hay muchos que le dan un servicio a Dios, pero son totalmente carnales porque estos se mueven por su carisma. La carne aborrece las cosas del espíritu, por eso Dios aborrece todo lo que es de la carne. El que es espiritual anhela ser cambiado y transformado.

Los carnales no tienen ningún sentimiento con la palabra de Dios.

Los gigantes y los enemigos son necesarios, cuando Amalec se te presenta lo debes de identificar, hay muchos que están en la iglesia y aparentan ser espirituales, pero no tienen  fruto. El carnal no aguanta la presión ministerial.

El espiritual tiene una búsqueda constante de la presencia de Dios.

Nuestra forma de vestir, nuestra manera de expresarnos, habla de lo carnal que hay dentro de nosotros; muchos quieren traer el mundo a la iglesia y por esta razón no ven ningún cambio en sus vidas, porque aun estando dentro de la iglesia, sus actitudes siguen siendo de la carne y esto hace que las promesas y las bendiciones de Dios se hagan más difícil alcanzarlas y recibirlas.

1 Samuel 15:23

Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

El que se rebela no es espiritual. Debemos de tener un corazón enseñable, muchos hacen solamente lo que quieren, tienen su propia agenda y esto es desobediencia.  Para poder recibir las promesas de Dios y entrar a Canaán tienes que dejar las obras de la carne.

Debemos de enfrentar nuestra carne, en medio de la crisis es donde más cerca debemos  estar de Dios.

Deuteronomio 25:17

Por eso, cuando el Señor, tu Dios, te libre definitivamente de todos los enemigos que están a tu alrededor, en la tierra que él te dará en herencia, borrarás de todas partes el recuerdo de Amalec. ¡No lo olvides!

La carne es traicionera, no le puedes dar tregua a Amalec en tu vida, debes de vencerla.

Éxodo 17:8

Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.

Con la carne se pelea, no se juega, esto se deriva con autoridad en el nombre de Jesús.

Tenemos que santificarnos mediante la Sangre de Jesús. Solo aquellos que están en la presencia de Dios pueden pelear con Amalec, porque tendrán el valor de reconocer sus debilidades y enseñorearse de ellas. No habrá avance en tu vida mientras la carne te controle. Cuando te debilitas en tu vida de oración, Amalec te vence;  el ser cristiano debe de ser un estilo de vida.

Tienes que ser radical, y sacar a Amalec de tu vida. Esta es la razón por lo cual muchos han perdido su llamado, cada quien tiene que entregarle su carne a Cristo, tienes que dejar de ser complaciente.

1 Samuel 15.2

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto

La carne es una llama de fuego que es difícil de apagar, por eso debes de matar todo lo que proviene de ella. En ti se debe de levantar un hombre y una mujer de oración, tienes que aprender a reconocer tus pecados, tus debilidades, si quieres entrar en la tierra que Dios te ha prometido. Tienes que tomar la decisión de enfrentar y matar todo espíritu de Amalec, desenmascarar el pecado, decirle No las obras de la carne.

Lucha, levántate, toma tu espada y vence la carne, pelea, esto es una guerra solo para valientes. Tienes que cortar con todo Amalec, no te apiades, destrúyelo, porque eso es lo que no te deja avanzar.

Toma la decisión,  no puedes seguir igual, tienes que acabar con todo aquello que no te deja andar en el espíritu; levántate y comienza a caminar conforme a lo que Dios quiere que tú seas.

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