“Conquistador de Sueños.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 04 de septiembre de 2017

“Conquistador de Sueños.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

 1 Corintios 1:10 dice:

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”.

Aquí Pablo le está hablando a los Corintios de la unidad, del mismo parecer, y el enemigo siempre tratará de separar a la gente. Satanás es el enemigo de la unidad y su propósito es dividirte, separarte, porque cuando él te separa, automáticamente te debilitas.

En Génesis, el enemigo cogió la seña cuando Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”, por eso su intención siempre ha sido dividir la iglesia, porque él sabe que si el hombre está solo no es bueno, es un problema.

El diablo siempre va a poner situaciones y condiciones que harán que te apartes; muchos de los que son apartados de la iglesia es porque tienen un espíritu de timidez, están solos, no se juntan con nadie, van a la iglesia, reciben la Palabra y se van, leen la Biblia, pero no se comprometen con nada.

Muchas veces esto es timidez, otras veces es temor al rechazo, otras que no son comprendidos, que si son aceptados o no, en otras palabras, se les hace difícil hacer grupo en la iglesia. El enemigo hace todo esto porque muchas veces cuando te apartas, lo haces no solamente con Dios ni con la gente de fe, sino que te apartas de los dones que el Señor te da; cuando te apartas, no puedes poner esos dones a disposición de la iglesia.

Con el temor estás tapando tu don. Los grandes favores y gracia de Dios es el resultado de cuando pones tus dones a disposición, ahí está la clave y eso es lo que el enemigo quiere, separarnos para que lo bueno que Dios te ha dado no puedas darlo a la iglesia.

Otros no se unen porque están heridos en su alma y no quieren compartir con nadie, son solitarios, no pueden trabajar en equipo porque las heridas que tienen el enemigo las utiliza y se aprovecha de eso para mantenerlo al margen, distraído, alejado. Este tipo de personas tienen el alma muy lastimada por el enemigo y eso no les permite ser abiertos con los demás.

Otra forma que usará el enemigo es que tratará de aislarte de tus sueños, dividir tus sueños y tu propósito, alejará tus metas y hará que en el camino pierdas la intención de tus sueños.

Te pondrá situaciones difíciles para que pierdas la visión de tus sueños. Cuando pierdes esto es como si te quitan la vida, el hombre que no sueña, no tiene motivos por qué vivir. Cuando el enemigo te divide y te quita tus sueños lo primero que va a tocar es tu propósito, te va a desenfocar del propósito, te alejará la meta y cuando esto sucede en el hombre, este entra en un proceso de lástima.

Si tus problemas son más grandes que tus sueños, hay problema; esto no puede ser, porque tus sueños son lo que te van a dar la fuerza para resolver los problemas: por eso necesitas tener experiencias con Dios, tener una palabra de Dios. Cuando tienes una palabra de lo que el Señor hará contigo, ese sueño lo metes en tu corazón, en tu corazón se apasiona y cuando se apasiona lo sube a tu mente y Dios te hace un conquistador de sueños.

Dios te da una palabra, un sueño, una visión y lo dejas en la mente, cuando haces esto tu mente lo va a olvidar y en tu mente es donde están los problemas, ahí es donde está tu batalla, por eso necesitas que todo lo de Dios baje a tu corazón. Si utilizas tu mente para buscar de Dios, para entenderlo, tus necesidades van a estar por encima de Él, pero cuando lo que el Señor te da lo pones en el corazón y en ese corazón activas la imaginación y lo haces casi tan real, te apasionas por lo que Dios te está dando.

Al enemigo no le interesa que sueñes, porque cuando sueñas, tu imaginación se activa, Satanás no tiene imaginación, él no puede crear, por eso vive copiando todo lo de Dios, pero tú si tienes imaginación para hacer realidad lo que crees que no se puede hacer. Le has entregado tu vida a Dios, pero de boca nada más; tienes que entregarle tus pensamientos, ideas, imaginación, recuerdos, entregarle todo.

La imaginación con tu sueño es lo que te dará la pasión. Cuando tienes un sueño apasionado con Dios, todo se va a multiplicar, mientras que cuando tienes un sueño apasionado por ti, lo que te va a dar es pesadilla. El hombre que sueña con pasión, desata una naturaleza de conquistador, por eso los sueños hay que conquistarlos, necesitas fe en tus sueños, la fe te va a dar la fuerza para conquistar esos sueños.

La gente que en la iglesia critica, murmura, está inconforme, son personas que perdieron el sueño, la pasión, eso es lo que hace el enemigo, cuando esto sucede empiezas a ver los pies de barro del hombre y pierdes el sueño, la pasión, el amor. Empieza de nuevo a enamorarte, apasionarte, a tener sueños con Dios, vuelve a tu primer amor.

Si dejas que el enemigo te separe de tus sueños, vendrá la auto-compasión, vendrá la auto-lástima, vivirás llorando permanentemente; estas son las típicas personas que se viven quejando en la iglesia, quieren que le resuelvan sus problemas y mientras más se lo resuelven más inconforme están, estos se convierten en manipuladores.

El enemigo tratará de aislarte de ti mismo, de dividir tu identidad, te pondrá a dudar si eres o no hijo de Dios, peor aún, te hará vivir con una máscara donde tendrás una dobles de vida; esta es la persona que sabe que no puede cometer un pecado, pero lo comete y luego va a adorar y alabar a Dios como si no ha hecho nada.

Cuando satanás te divide a ti mismo, va a cauterizar tu conciencia y no te darás cuenta de lo que es bueno ni lo que es malo, solamente vas a mirar lo que a ti te gusta. El que vive con dobles de cara, vive de lo que le gusta y tu gusto va a estar por encima de tu voluntad.

El enemigo tratará de separarte de la presencia de Dios, haciéndote confiar más del hombre que del Señor; mientras más dependas del hombre, más te estás separando de Dios. Cuando Satanás te crea conflicto de identidad, esto te quiebra internamente y afecta tu personalidad y tus actitudes, pero Dios es diferente, quiere unirte con Él y unirte con todos.

Éxodo 17:9-13 dice:

“Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada”.

Mira la importancia de Dios que es diferente al enemigo, el Señor te une no solamente en lo físico, sino que te une en lo espiritual para que puedas ganar la victoria, por eso cuando Dios te une en el espíritu, siempre va a buscar a alguien que esté conectado contigo en el espíritu para bendecirte, fortalecerte y engrandecerte.

Si te sabes conectar con gente que ama al Señor, ellos vendrán en tu momento de crisis a restaurarte, por eso cuando estás dividido, la gente de fe no puede conectarse contigo, pero cuando estás metido con Dios, Él siempre va a buscar gente con fe que te van a conectar con Él y te va a venir la bendición, te van a fortalecer, multiplicar, por eso necesitas gente conectada, con fe.

Hechos 23:12-16 dice:

“Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo. Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración, los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron: Nosotros nos hemos juramentado bajo maldición, a no gustar nada hasta que hayamos dado muerte a Pablo. Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue. Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo”.

Al sobrino de Pablo lo puso Dios en ese momento, estaban haciendo el conjuro para matarlo, pero si Pablo no hubiera estado metido en fe, el sobrino no hubiera estado oyendo el conjuro, por eso el juntarte con gente de fe te da una seguridad.

La enseñanza aquí es que cuando estás metido en fe, Dios va a usar gente que ni están en tu propósito, ni están en tu visión, pero Él lo va a usar para protegerte, bendecirte, engrandecerte. Cuando te conectas con otros en el espíritu, Dios hará que venga un ascenso a tu vida y cuando Dios te da un ascenso te da autoridad y poder, por eso no puedes seguir en el mismo lugar donde estás, tienes que ir detrás de un ascenso obligatoriamente.

1 Reyes 10:1 dice:

“Oyendo la reina de Sabá la fama que Salomón había alcanzado por el nombre de Jehová, vino a probarle con preguntas difíciles”.

La reina de Saba tenía todo el oro del mundo y Dios la inquietó para ir a ver a Salomón. Dios la inquietó porque había oído un general que había soltado una palabra en el aire, la excusa fue ir a ver a Salomón, porque un general había dicho que la descendencia de David iba a recibir el oro de Saba. Al primero de la descendencia de David que le dieron el oro de Saba fue a Jesús.

Salmos 72:15 dice:

“Vivirá, y se le dará del oro de Sabá, y se orará por él continuamente; todo el día se le bendecirá”.

Isaías 60:6 dice:

“Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová”.

El general Isaías se une en el espíritu con el general David y ambos sueltan la misma palabra, porque están unidos en fe, cuando esos dos generales se unieron, el oro de Saba se lo dieron a Jesús en el pesebre, quien era de la línea de David. Por eso hoy tienes que levantarte como un general para soltar una palabra, para bendecirte a ti y a tu descendencia.

Hay un patrón divino siempre y aunque seas general tienes que entender cuál es el patrón divino para ser bendecido; necesitas un patrón para recibir las bendiciones que decretes. Lo primero que tienes que aprender es que, cuando decretes, antes de venirte una promoción, una bendición, vas a tener que pasar un tiempo de sequía, porque en la sequía hay algunos virus de orgullo, vanagloria, egoísmo, problemas que tienes y que se tienen que morir para que pueda venir la bendición.

Cuando viene la sequía y quitas todos los virus, automáticamente viene la promoción y cuando viene la promoción, te viene autoridad y poder. El patrón divino es pasar por esa sequía y obedecer la palabra especifica en situaciones específicas. La grandeza de una creyente no está en las bendiciones que recibe, sino en lo que ha renunciado y a lo que está obedeciendo.

Cuando obedeces la voz de Dios, tu vida emocional y mental estará estable aun cuando lo que deseas no ha llegado, por eso tienes que tener tu mente en Cristo, en la vida de Dios, porque es la única manera en la que no te vas a desesperar, angustiar, ni vas a dudar. Si el Señor te invita a un sueño, Él lo cumple, pero cuando te invitas tu mismo, vas a tener pesadillas.

La obediencia te da una mente de multiplicación y no de suma. David se unió a tribus de cuatro mil, tres mil y dos mil hombres y eran hombres guerreros todos, pero hubo una tribu que nada más tenia doscientos hombres y esos doscientos hombres eran generales porque tenían la voluntad de Dios en su boca, eran los únicos de toda la tribu que sabían lo que Dios quería para Su pueblo, esa tribu era la más pequeña, pero la más poderosa de David, porque tenían la Palabra de Dios continuamente en su boca.

¿Qué palabra tienes continuamente en tu boca, palabras negativas, imposibles, de maldición, malicia, ofensas? Por eso estás en el rango que estás, por eso has perdido el primer amor y la pasión.

Vuelve a apasionarte, sueña, no estás vencido, es tiempo de levantarte, abre tu voz profética, levántate como el águila, hoy es tu victoria. Se va todo espíritu de temor, de timidez, todo lo que quiera aislarte, en el nombre de Jesús.

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