“Por qué Dios permite el quebrantamiento en sus hijos, 3ra. parte. Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 19 de junio de 2017

“Por qué Dios permite el quebrantamiento en sus hijos, 3ra. parte.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Los tiempos del quebrantamiento te fortalecerán, te enseñarán y te harán crecer espiritualmente para llegar a la estatura del varón perfecto que es Cristo Jesús. Eso es lo que Dios quiere, porque es la manera que el propósito de Él se cumpla en ti; por eso tu crecimiento y madurez espiritual se va a determinar conforme reconozcas y entiendas el proceso en el que estás y te extiendas para salir de él.

Jonás 1:17 dice: 

“Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”. 

Cuando Dios te va a tratar lo primero que hace es escoger el área en la que serás quebrantado, lo segundo es preparar las circunstancias que te llevarán al quebrantamiento y lo tercero es escoger un instrumento con el que te va a quebrantar. Cuando no entiendes esto, es que no aprendes a ver a Dios operando en algo. Si no aprendes estas tres cosas, no vas a ver a Dios que es quien está operando en ti, porque cuando hay un instrumento para el Señor tratarte en el quebrantamiento, si no conoces esto siempre vas a decir que es Satanás.

Estos instrumentos pueden ser tu esposo (a), tus hijos, tu hermano (a). Muchas veces ese papel de lija es Dios que te lo pone y no el diablo. Todos los instrumentos que Dios usa para llevarte al quebrantamiento, nunca podrás tener control de ellos. El Señor te entra en el quebrantamiento porque siempre quieres tener el control. Los instrumentos que Dios usa para quebrantarnos son afilados, cortantes y dolorosos.

Cuando estás en el quebrantamiento del orgullo y la vanagloria te va a doler, en el quebrantamiento de pedir perdón porque fallaste, te va a doler, cuando cometiste un error y reconocerlo, te va a doler. Si Dios usa un instrumento para quebrantarte en el orgullo, la vanagloria y la independencia, te va a poner uno que está por encima de ti y eso te va a doler porque ese trabajara con mucho filo cortante y te dará dolor.

Cuando estás pasando este proceso, te están preparando un mejor futuro; crees que los demás no saben de tu debilidad. Cuando Dios escoge el instrumento para quebrantarte, nunca serás quebrantado en privado, siempre lo hará en público. Siempre habrá alguien a tu alrededor que se dará cuenta que estas siendo quebrantado.

El Señor te está preparando las circunstancias para meterte en el quebrantamiento porque Él sabe lo que tienes dentro, que tú tienes algo para Él y tienes que sacarlo. Dios no te mira cómo estás ahora, Él te ve como un producto terminado. Dios controla la presión del quebrantamiento y mientras más tiempo resistas, más dolor te va a venir. La cuestión no es huir, es enfrentarlo.

Deuteronomio 8:1 dice:

“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre”.

Aquí dice la palabra que Dios es quien controla la resistencia, no tu. Este pueblo sale de la esclavitud, donde Dios lo quería llevar le tomaba once días, pero por criticar y murmurar le cogió cuarenta años de quebrantamiento, de dolor, estaban inconforme; Dios le dio todo, pero resistían al trato de Él, porque estaba probando su corazón y detrás de eso es que el Señor anda detrás de ti.

Cuando Dios quiere trabajar en tu vida y usa una persona que tú amas para que te traicione, Él te está preparando, eso te va a doler y vas a llorar amargamente. Lo último que Dios hace es meterte en un armario, esto quiere decir que cuando Él dura mucho tiempo trabajándote en el quebrantamiento, pone un sentimiento dentro de ti de abandono, soledad e inconformidad, porque dejaste de hacer lo que Él te dice que haga. Lo bueno de todo esto es que Dios es paciente, espera que reacciones y que vuelvas en sí, para Él volverte a poner donde te corresponde estar.

2 Corintios 4:17-18 dice: 

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.

Tu quebrantamiento es leve y te va a dar un crecimiento espiritual. Es tan grande la bendición que vas a recibir, que se te importa pasar ese quebrantamiento mil veces más.

Cuando estás metido en la tribulación, en el quebrantamiento, se te hace más difícil, menos leve, porque solo estas mirando las circunstancias. No mires lo que te está pasando ahora, mira lo que viene.

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