“La Integridad.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Lunes, 21 de agosto de 2017

“La Integridad.  Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela”

Gálatas 2:11-14 dice:

“Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.  Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”.

El apóstol Pablo le está diciendo esto al apóstol Pedro, al que Dios le entregó la llave de Su iglesia. Resistir significa oponerse, enfrentarse, en otras palabras le llamó la atención, lo corrigió. En estos versículos Pablo habla de una debilidad que tenía Pedro, esta debilidad es que era humanista por su carácter y su forma de manejarse.

Pedro fue condenado por Pablo porque estaba juntándose de nuevo con las personas con las que él se juntaba antes de empezar a servirle a Dios, pero el punto no está en que se juntara con ellos, sino en que él tuvo miedo y todo el que hace algo y tiene miedo de descubrirlo es porque sabe que lo que está haciendo no es bueno.

Así hay muchos cristianos sirviéndole a Dios y todavía con deseos de volver a los lugares de donde Dios los sacó; eso le pasaba a Pedro, pero todo cristiano debería tener el espíritu de Pablo para enfrentar algunos amigos que tienen que por amistad lo están dejando caer, por no enfrentarlos.

La palabra simulación significa que vives algo, que entras en algo que crees que es verdadero pero en realidad es falso, es una mentira. En la Palabra, simulador significa que creen que están viviendo un evangelio verdadero y están viviendo uno falso; este tipo de personas siempre anda acompañado arrastrando a los demás, porque un abismo trae otro abismo dice la Palabra.

Josué 24:14 dice:

“Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová”.

Salmos 15:1-2 dice:

“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón”.

Para ser justo tienes que ser íntegro, la integridad lleva de la mano la justicia, por eso es que nosotros no necesitamos jueces para las leyes del país, sino hombres íntegros que apliquen con justicia las leyes. Una ley se la puede saber cualquiera, pero no cualquiera es íntegro para aplicarla, por eso hay tanta corrupción. Lo único que te da pasaporte para habitar en Su presencia se llama ser íntegro, porque cuando eres íntegro, eres justo para hacer justicia.

Salmos 16:3 dice:

“Para los santos que están en la tierra, y para los íntegros, es toda mi complacencia”.

Integridad no significa honradez, no significa seriedad, muchos son honrados pero no son íntegros. Integridad en hebreo es “Tamim”, significa completo, entero. Integridad en griego es incorruptible, puro, sin mancha moral. El concepto de integridad es predicable de cuanto está completo o tiene todas sus partes sin que le falte ninguna, en sentido moral se dice de una persona recta y moral. La integridad moral es una cualidad esencial que exige Dios a Sus hijos, a Su pueblo.

Deuteronomio 18:13 dice:

“Perfecto serás delante de Jehová tu Dios”.

Perfecto significa ser íntegro, ser completo, sin mancha delante de Dios, por eso la iglesia tiene que cultivar lo que es la integridad. Jesús en Mateo 5:13 sabiendo quienes eran las personas que tenía a su alrededor dijo: “Vosotros sois la sal del mundo”, Él les dijo esto porque sabía lo que significa la palabra sal.

En aquel tiempo la sal se usaba para tres cosas:

  1. Para conservar la carne y que esta no se pudriera.
  2. Para que lo que estás preservando dure más tiempo.
  3. Para darle sabor.

Lo contrario de integridad no es lo puro ni completo, sino algo que está podrido. El cáncer mayor que tienen las iglesias ahora mismo es el humanismo de amistad, que sabiendo que tienen un hermano que se está pudriendo, por no perder su amistad no lo bañan de sal.

Cada quien buscará amigos por las debilidades que tiene, si eres íntegro buscarás gente integra; el que es cuentista buscará un montón de cuentista a su lado; el chismoso buscará otros chismosos porque un abismo atrae otro abismo, eso es bíblico. Por eso no puedes andar con gente que tengan tus mismas debilidades. Busca tus debilidades y busca personas que estén fortalecidas en esas debilidades, para que te fortalezcan a ti.

Eso es lo que el enemigo ha metido en este tiempo, un espíritu de corrupción, de podredumbre en nuestra sociedad, es un espíritu tan fuerte que está calando toda la sociedad por todos lados, hasta las iglesias, porque la iglesia ha dejado de ser sal.

El gran problema de los matrimonios es porque uno de los dos no ha sabido ser sal cuando necesita salarlo, son permisibles. Todo lo que toleres, de eso vas a vivir. Tienes que aprender a valorar a los hombres que no comprometen sus principios y que permanecen íntegros.

El problema de la sociedad no es que los malos hagan cosas allá afuera, sino que los buenos no hagan nada. La integridad en una persona produce confianza, la confianza produce influencia y la influencia produce liderazgo, por eso tienes que ver los líderes que vas a seguir. Un líder con integridad te da confianza e influencia, por eso son líderes y le siguen.

¿Cómo sabes que estás en integridad? Cuando todo lo que dices por tu boca va a la par con tus hechos. La integridad es desarrollada cuando completamos y acabamos aquellas cosas que empezamos. Los que son íntegros, cuando se comprometen con algo lo hacen aunque les cueste la vida.

El problema de la iglesia es que le preocupa más la imagen que la integridad. Imagen significa aparentar algo que tú quieres que los demás crean que eres. Imagen es una simulación, pero integridad es una realidad. Cuando eres íntegro, eres lo que eres verdaderamente. El íntegro no necesita vivir de imagen, la misma integridad le da su imagen.

Si no tienes un por qué morir, no vas a tener un por qué vivir, el día en que encuentres algo en tu vida y digas: “Yo por esto muero”, tú vas a empezar a vivir, ahí arranca la integridad, porque eso te va a ser tan integro para vivir lo que puedes vivir aunque tengas que morir, por eso Pablo era íntegro, él dijo “Ya no vivo yo, más vive Cristo en mi y si me muero es ganancia”, eso es ser íntegro.

Esfuérzate más en cultivar la integridad que en cultivar la imagen. La integridad te hace ser fiel, leal, comprometido, buen hijo/a, buen hermano/a, buen esposo/a. cuando vives de imagen nunca llegas a conocerte a ti  mismo, porque estás en un simulador. La iglesia tiene que ir a recuperar esa virtud de ser sal y ser íntegro.

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