Cómo crecemos a través de las pruebas. 2da. parte

Cómo crecemos a través de las pruebas. 2da parte

Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Cuando Dios permite que atravesemos alguna aflicción, lo hace con el propósito de forjar el carácter de Cristo en nosotros, y hay cosas que Él tiene que quitar para que podamos alcanzar ese lugar que Él quiere para nosotros.

 

“Cómo crecemos a través de las pruebas. 2da. parte”

 

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:17-18

2 Corintios 4:17-18 dice:

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

 

Lo que estás pasando es temporal, no es eterno. Tu tribulación  te va a dar experiencias a través de las cuales vendrá un eterno peso de gloria sobre tu vida.

 

Dice en Santiago 1:2-4:

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.  Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”. Debes gozarte en medio de la prueba.

 

Cuando estés atravesando por una prueba, esa situación va a producir paciencia en ti y la paciencia va a producir una estación, un nivel en tu vida de crecimiento que a medida que veas ese crecimiento en ti, no te faltará nada.

 

1 Pedro 1:6-7:

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

 

Tu fe vale más que el oro, pero tiene que ser probada. Esto nos enseña que siempre vamos a tener pruebas y aflicciones. Cuando estamos en tiempos de prueba, la Palabra nos exige, nos demanda que estemos en gozo. Con las pruebas traes crecimiento a tu vida. Muchas veces vemos la prueba como un problema o un fastidio, sin embargo, la biblia le llama prueba, somos nosotros que la convertimos en un problema.

 

Cuando Dios permite que atravesemos alguna aflicción, lo hace con el propósito de forjar el carácter de Cristo en nosotros, y hay cosas que Él tiene que quitar para que podamos alcanzar ese lugar que Él quiere para nosotros.

 

Conforme pases la prueba, recibirás tu bendición. Si pasas la prueba de una manera negativa, quejándote, no vas a salir de la prueba; por esta razón, muchos hombres de Dios en Su Palabra nos mandan a estar en gozo, a permanecer en adoración, en alabanza y honra. Cuando llega una tribulación a nuestra vida, no es más que Dios llamándote porque quiere estar más cerca de ti.

 

Hay muchas personas que no hacen lo que pide Dios en Su Palabra, y cuando la aflicción llega, se desaniman, dejan de asistir a la Iglesia, dejan de adorar y alabar, comienzan a usar sus propias fuerzas en vez de rendirse y usar las fuerzas de Dios, entonces, se quejan, están inconformes y permanecen negativos.

 

Jesús nos advirtió que tendríamos problemas en este mundo. La vida es vida por los conflictos que tenemos y los triunfos de la vida son aquellos que tenemos cuando sobrepasamos esos conflictos.

 

Si no tuviéramos pruebas y aflicciones, tendríamos el evangelio más aburrido. A Dios lo conocemos en medio de las pruebas. El rey que metió a Sadrac y Abednego en el horno, sólo supo que Dios era Dios cuando lo vio actuar en el horno con esos muchachos. Dios tuvo que usar estos hombres en esta tribulación para que el rey se convirtiera y para que su pueblo fuese salvo. El mundo vio una desgracia cuando esos hombres fueron llevados al horno, pero Dios vio la salvación de su pueblo.

 

Cuando estaban en el horno, el rey no vio tres personas, vio cuatro y cuando salieron sólo pudo decir: “Ahora conozco al Dios que ustedes sirven y yo voy a adorar al Dios que ustedes adoran”

 

Si estás pasando por un conflicto o tribulación, mira bien qué quiere Dios contigo y a quién quiere Dios tocar de aquellos que te rodean. No veas la situación como una desgracia o problema, míralo como que Dios te está usando y busca un acercamiento contigo, algo quiere Dios que quites de tu camino para que empieces a manifestar Su imagen. Cuando el orfebre trabaja con la plata y necesita probarla  para saber si es genuina en un 100%, es con la prueba que refleja su verdadero rostro, es la prueba que probará genuinamente si eres hijo de Dios y si en medio de esa prueba reflejas a Cristo.

 

Por esta razón muchos repiten el curso, porque cuando Dios quiere subirte de nivel, a uno mayor para empezarte a usar, Dios te va a decir lo que tiene que quitarte. Dios mete tu fe en el fuego para ser probada. Cuando vas a una fundidora, el  material que es procesado es puesto a ciertos niveles y grados de calor que van a ir quitando algunas impurezas del material; a cierto nivel e intensidad de grados sacará unas impurezas, y para sacar esas que están más escondidas necesitará más calor e intensidad. También ocurre que no todos los materiales responden igual a la misma intensidad y calor, mientras un material con 300 grados sacará todas sus impurezas, habrá otro que necesitará más calor para eliminar las mismas impurezas. Hay impurezas que sólo se irán de ti cuando estés bajo un calor de 500 grados, por qué? Porque han estado contigo por más de 40 años y están arraigadas en tu mente, en tu carne y en tu alma, y desarraigarlos de tu corazón de donde están, Dios necesitará procesarte a un nivel mucho mayor.

 

Las impurezas del corazón como lo son el orgullo, la autosuficiencia, la vanagloria y la vanidad deben ser fuertemente procesadas y solamente el Rey de Reyes puede abrir la puerta de ese horno. Para el que está en este horno, Dios empieza trabajándole el querer confiar en el hombre más que en Dios, tienes que reconocer que no es el hombre que va a abrir la puerta de tu horno, sólo un rey puede hacerlo, y si el rey que te está tratando te está diciendo que quiere acercarte a ti, sólo Él puede abrir las puertas de tu horno.

 

Aquellos que son más metidos en el horno de fuego por parte de Dios, son los orgullosos, llenos de vanagloria, gente que juzga, llega un momento donde Dios los suelta y permite que sus mentes se descoordinen y sean absorbidos por Satanás a su vida de antes, esto Dios lo permite por su autosuficiencia y porque no responden a las pruebas, no cambian, siguen siendo rebeldes. Cuando no aceptas que es Dios que te está llamando, siempre va a venir rebeldía a tu vida y vas a querer volver a tu vida anterior, creyendo que con esto, le haces una maldad a Dios y lo que no sabes es que te están subiendo la intensidad en el horno. Cada impureza tiene unos grados para ser procesada, y si la dejas ahí por más tiempo del necesario, puede que cuando salga ya no sirva para nada y es en ese momento cuando Dios te dice: ´te llamé con lazos de amor, te usé y viste mi poder, viste mi gracia y la perdiste, te volví a llamar con lazos de amor y no entendiste, te lo quito y se lo doy a otro´ y aquí pierdes todo.

 

La biblia dice que Él está cerca de los que tienen corazón quebrantado, contrito y humillado, cuando entiendes que tus mejores experiencias de alabanza y adoración, de gratitud, salen de la tribulación, que de la tribulación sale lo mejor de ti, que cuando todo está mal y no lo entiendes, cuando ya sólo tienes a Dios y sólo restan fuerzas para levantar tus manos y adorarlo, te das cuenta que es algo de mentalidad.

 

Todos estos versículos te hablan de gozarte en medio de la tribulación y no es que te goces del problema sino que te goces en ese que sí puede resolver tu problema, no es gozarte de la aflicción, sino en Aquel que tiene la solución de tu problema. Es algo mental de revelación y entendimiento, cuando te gozas en Dios, en el que puede resolver tu problema, tienes más seguridad e que tu situación se va a resolver; sin embargo, mientras sigas negativo, le estás diciendo a Dios que no crees en Él, y si no estás creyéndole, por qué tiene Dios que demostrarte que sí puede hacerlo.

 

Todo el que desafía a Dios le va mal, pero todo el que tiene expectativas con Dios le va bien.

 

Cuando le entregas tu vida a Jesús, tu propia agenda es abolida para darle cabida a la agenda de Dios, tu propósito se convierte automáticamente en el de Dios cuando le entregas tu vida a Jesús, es el propósito de Dios en ti el que funciona para Él hacer lo que tiene que hacer con los demás. Dios permite las crisis en tu vida, porque lleva años hablándote y no entiendes que busca llamar tu atención con eso que más te gusta.

 

Todo lo que trae tribulación y aflicción a tu vida, desierto o trato, obligatoriamente viene a lidiar con las cosas que te gustan, porque eso que te gusta, a Dios no le agrada.

 

Cuando no eres sabio e inteligente usando esta palabra para dejar eso que Dios te ha pedido que dejes, Dios viene y sube la intensidad del horno en el que te encuentras, y si lo hace y no cambias, vuelve a subirlo y si sigues sin cambiar, y todavía no sabes porqué estás ahí, Dios usa al enemigo quien te mete un espíritu de víctima, empiezas a tenerte pena, a dar lastima y a pedir oración a todo el mundo.

 

Es en la prueba y en el trato que debe salir nuestra mejor oración, una oración auténtica de arrepentimiento y de gratitud. En el sufrimiento es cuando nos conocemos. Cuando Dios va a utilizar a un hombre poderosamente lo tiene que meter en sufrimientos poderosos también. Cuando las pruebas y aflicciones llegan, Dios te va a quitar con ellas todo lo que crees que te está ayudando y Dios te dice: ´Es sólo entre tu yo´. Dios busca que sólo ustedes se pongan de acuerdo, sin intermediarios.

 

Dios pudo haberle quitado la cisterna José, pudo haber impedido que fuera a la cárcel, pero no lo hizo porque lo que tenía para él, para recibirlo, tenía que ser pulido y salir aprobado. Dios le dio la visión y el sueño a José y el mismo Dios permitió que pasara por su proceso.

 

Le decimos a Dios que queremos que nos use, pero no sabemos que en la tribulación, Dios te está diciendo hace rato que quiere hacerlo, sólo que la negatividad y tu condición de ver el problema no te permiten ver lo que está pasando y que Dios ya te está hablando.

 

Muchas veces no sabemos porque no somos bendecidos, no sabemos que con el más mínimo detalle, le has abierto una puerta al diablo y Satanás pone objeción para que recibas tu bendición. Dios es un Dios de detalles, lo que para ti es insignificante, para Dios es muy importante.

 

2 Corintios 1:8-9 dice:

Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.  Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

 

Tu tribulación, conflictos y problemas siempre van a estar marcados conforme a lo que te está apartando de Dios. El que está cerca de Dios y metido con Dios, lo que le pasa, nunca lo va a llamar  problema, sino más bien, incidente.

 

Nunca sabrás que Dios es todo lo que necesitas hasta que Él sea todo lo que tengas, mientras te queden fuerzas, Dios no va a ser todo lo que necesitas.  Cuando sabes y entiendes esto es cuando Dios te saca de la prueba.

 

Dios te dice que lo externo es momentáneo y que lo de adentro es eterno. El hombre no te va a llevar a tu salvación eterna, es el Él que te llevará a tu salvación.

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