
Estamos viviendo un tiempo cada vez más difícil, es un tiempo que usted mismo lo puede palpar, usted mismo lo puede ver, donde los valores éticos, morales, y aun los valores espirituales están cada vez más en una degradación. Así está la sociedad, así están las iglesias, así estamos muchos de nosotros, son los tiempos que habla la biblia, tiempos de dolores que vienen al mundo y es un tiempo en que a lo bueno le están llamando malo y a lo malo le están llamando bueno.
El ser humano en su conglomerado, llámese la sociedad está cada vez más egocéntrica, cada vez más orgullosa y lo peor que cada vez está más fría, y han convertido su cuerpo en un dios, ya el ser humano está caminando haciendo su cuerpo su dios. El ser humano está endiosando su cuerpo.
Todo lo que estamos viendo lo estamos viendo normal. Ese es el sistema que el enemigo usa de que todo lo que es en contra de Dios se normalice y que usted lo vea normal, porque cuando usted ve algo anormal que es normal usted no tiene derecho de tener intención de cambiarlo, porque usted se acostumbra esa condición.
Si usted no tiene la virtud del dominio propio, todo lo que usted hace lo hace en vano.
Hay una lucha entre el yo y el domino propio y el domino propio no es intacto en el hombre se aprende como se aprende como se aprende la obediencia, así como Cristo tuvo que aprender la obediencia así mismo nosotros tenemos que aprender a tener domino propio.
El domino propio es una virtud que se ha perdido, no se cultiva, porque tu yo te domina totalmente y endiosa tu cuerpo, por eso es que usted vive para su cuerpo.
El domino propio bíblicamente se refiere a la virtud de poder controlar nuestros impulsos, llámese deseo y nuestras emociones. Los impulsos son sostenidos por lo deseos nos dejamos arrastrar por las emociones y cuando usted esclavo de las emociones usted no tiene dominio propio. Cuando usted es esclavo de los deseos usted no tiene domino propio para negarse a esas condiciones, entonces estamos más enfocados en los carismas que nos puede dar Dios en vez de enfocarnos en el carácter que nos puede dar el dominio propio. El dominio propio es lo que embellece tu personalidad, el dominio propio es lo que establece tu carácter, por eso la gente que no tiene carácter no tiene dominio propio.
La gente que no tiene domino propio no son gente que inspiran, porque cuando usted no tiene dominio propio usted es parte de lo común, nunca logra ser extraordinario y eso está pasando en la sociedad, pero también está pasando en la iglesia, los creyentes no tienen dominio propio.
Cristo no va a venir por una iglesia que sepa mucha Biblia, que haga mucha obra, Cristo va a venir por una iglesia que se niegue a sí mismo y lave sus vestiduras con la preciosa sangre de Cristo y esa vestidura de lino fino sea lavada con la sangre de Cristo.
El dominio propio es un valor personal, te puedes saber la biblia, pero si no tienes dominio propio para aplicar lo que dice la biblia, tienes problema.
Todas las sensaciones que usted percibe llegan precedida por un pensamiento y cada pensamiento se elabora en tu cerebro, si usted controla los pensamientos, entonces usted va a controlar esas sensaciones, sus emociones y los pensamientos. No hay un deseo si primero no hay un pensamiento y tus pensamientos se procesan en tu cerebro, eso quiere decir que cuando usted tiene un pensamiento, ese pensamiento en tu mente activa el deseo y el deseo activa la imaginación y cuando la imaginación se activa tu voluntad está en riesgo.
Para usted empezar a tener domino propio de sus pensamientos usted tiene que comenzarlo a dominar, desde que tienes el primer pensamiento, domínalo. No permitas que el deseo se agregue, que la imaginación se agregue, porque entonces tu voluntad tiene peligro. Nosotros tenemos la autoridad para controlar los pensamientos.
El testimonio del buen creyente no empieza por lo que usted habla, no empieza por lo que usted hace, el mejor testimonio de un creyente no empieza por lo que usted dice ser, ni por lo que usted habla, ni por lo que usted predica, empieza por lo que usted se niega, empieza por lo que usted domina.
¡Dime que tú domina y yo te diré que nivel tú tienes de carácter!
¡Dime que tú dominas y yo te diré que nivel tú tienes de espiritualidad!
El apóstol Pablo habló sobre ese dominio y lo trabajó ese dominio, tuvo una lucha.
1 Corintios 10:23
23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
Usted no podrá trabajar su domino propio si usted no tiene un punto de referencia. Si usted no tiene un punto de referencia en Dios, el mundo te va a doblegar.
La mayor lucha que tiene el creyente para conseguir dominio propio lo tenemos con el espíritu de humanismo que tenemos dentro, el humanismo no te permite que te niegues a ti mismo.
Si no tenemos un punto de referencia, usted nunca podrá negarse a lo que está haciendo y ese punto de referencia siempre va estar sustentado en un dar y una escala de valor. Ningún punto de referencia funciona si tú no vas a recibir algo de ese punto.
El que no tiene dominio propio quiere agradar a los hombres más que a Dios.
La vida cristiana no es impositiva, Dios es un caballero y cuando nos llama Él nos deja tomar la decisión.
Lícito significa: que está de acuerdo con la razón o con lo que considera justo y razonable.
¿Cómo yo comienzo a procesar mi dominio propio?
1. Teniendo un encuentro genuino con Jesús. Tener un encuentro con Jesús es vivir a Jesús, tu dominio propio empieza con la comunión con Jesús.
2. Tiene que haber un cambio radical en usted.
No es lo mismo ser creyente que ser convertido.
Usted es lo que usted decide.
3. Consagración real.
4. Vivir la palabra revelada.
5. Radical.
Usted sabe lo que quiere, usted sabe dónde va.
Todo el que tiene dominio propio es la persona más disciplinada, porque el dominio propio te da disciplina.
El dominio propio te enseña a darle valor a lo que usted cree.
Cuando usted no tiene dominio propio, usted no sabe priorizar y cuando tú no sabes priorizar es porque no pasaste por una escala de valores.
Si su prioridad es Cristo, usted va a tener dominio propio en todo lo que tiene Cristo.
El que no tiene dominio propio siempre vive de cuentos y de excusas, porque ahí es donde ellos se guardan cuando no tienen dominio propio.
El dominio propio se refiere a una mente disciplinada que mantiene sus prioridades en orden y es opuesto al temor, a la cobardía y el miedo.
El que tiene dominio propio no tiene miedo, no se deja intimidar, porque tiene un punto de referencia.
Tres áreas en la que usted tiene que tener dominio propio:
1. Pensamiento
2. En la boca
3. Carácter
Tu nivel de dominio y control en ti mismo es lo que va decir tu nivel de carácter que usted tiene.
Lucas 9:23
23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
1 Timoteo 1:7
7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.
Jeremías 4:14
14 Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?
No puedes tener la mente pasiva, porque cuando tienes la mente pasiva el diablo te envía los dardos.
1 Crónicas 28:9
9 Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.
Santiago 1:26
26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
Santiago 3:2
2 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
Santiago 3:6-8
6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. 7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; 8 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
Gálatas 5:19-21
19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Usted nunca podrá sacar el pecado, pero si lo podrás dominar y tener autoridad sobre el.
Gálatas 5:22- 23
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Si aprendes a dominarte a ti mismo, usted podrá llegar a dominar cualquier cosa.
El silencio no siempre es señal de debilidad, es también señal de un control de dominio.
Usted nunca podrá gobernar nada, si primero no se empieza a gobernar usted.
El dominio propio te autodisciplina y la autodisciplina te asegura el éxito.
Si la iglesia tuviera disciplina, Cristo y el Espíritu Santo se manifestará siempre.
Proverbios 5:28
28 Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
Tus pensamientos siempre van a estar unidos y enlazados a la iniquidad que tú tengas en tu corazón, por eso si queremos tener dominio propio tenemos que bregar con el corazón para que nuestros pensamientos empiecen a clarificarse, a purificarse y comiesen a ser pensamientos de bien y no de mal.
Tu salvación, tu familia, tus hijos están en tus manos. Nada en el evangelio es impositivo.

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