El desierto no es tu lugar

El desierto no es tu lugar

Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Santiago 1: 2-3 dice:

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”.

 

1 Pedro 1:6 dice:

“ En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas”.

En nuestra vida siempre viviremos bajo presión y en pruebas, en un desierto y con problemas, lo que quiere decir que si hemos venido a la Iglesia para no tener problemas, estamos equivocados. La Iglesia nos ofrece la solución que necesitamos, pero los problemas no se van, porque lo importante no son los problemas, sino cómo reconocemos esos problemas y la actitud que tomamos para resolverlos.

 

El modo en que reaccionemos a los problemas, va a determinar cuánto tiempo pasaremos en ese problema, hay hombres atrapados por años en una determinada situación y luego están los hijos, que continúan viviendo con el mismo problema, y es lo que la biblia llama una maldición generacional.

 

Éxodo 20:4-6 dice:

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”.

 

Estamos sometidos bajo el yugo de algunos problemas que se convierten en parte de nuestra vida, y sin darnos cuenta, nuestros hijos están viviendo parte de los mismos problemas.

 

El tiempo de expansión no va a llegar a tu vida si sigues encerrado en el problema, es necesario cambiar la actitud hacia la situación que estás viviendo, y esto, sin importar el problema que sea.

 

Los problemas no se refieren solamente a la falta de dinero, o al estar enfermo, problema es todo aquello que no nos da paz, y lo que no da paz, tampoco da gozo o alegría; los problemas involucran otras cosas, no sólo la falta de dinero, desde que sales de la naturaleza de Dios, estás en un problema.

 

Cuando te sales del orden de Dios, estás empezando a tener problemas, solemos pensar que problema es cuando no tenemos cosas materiales y nos enfocamos en eso. Las cosas materiales representan lo menos, problema grande es todo aquello que te aparta de Dios, y muchas veces de esto no nos damos cuenta, porque estamos muy distorsionados.

 

A la par de tu problema, se encuentra la provisión; tú eres quien decides si te quedas dando vueltas alrededor del problema o si decides más bien, buscar tu provisión, depende de ti. No hay problema que no tenga su provisión al lado.

 

En el desierto, cada vez que el pueblo se encontraba con una oposición, le daban una vuelta al desierto y no buscaban una salida, pero tenían la promesa de su provisión. Cuando salimos de Egipto, dejamos la esclavitud, cruzamos el Mar Rojo que es el bautismo, entramos al desierto que es la prueba, pero somos nosotros que decidimos si nos quedamos dando vueltas alrededor de ese problema o si salimos a buscar la promesa.

 

Nadie nos puede sacar del problema, si antes no decidimos dejar el problema, solamente nosotros podemos decidirlo.

 

Cuando estás atrapado en el problema, nadie te puede sacar; tu problema talvez puede ser el juego, el alcohol o la deuda, el tiempo pasa y seguimos dando vueltas en la misma situación, y a la vez somos tan hipócritas que le preguntamos a Dios que hasta cuándo seguiremos endeudados, pero volvemos a hacerlo, a endeudarnos una y otra vez.

 

Tu problema puede ser que no te entiendes a ti mismo y sabes que cuando dejes el lugar del problema, tienes tu provisión asegurada.

 

“Cuento como más valiente a quien conquista sus deseos que a sus enemigos en una batalla” – Anónimo

 

Es más valiente morir a nuestros deseos, al yo interno, que conquistar a nuestros enemigos en una batalla. Eres tu propio enemigo.

 

La victoria más difícil es sobre el yo, esa es nuestra peor batalla. Todos los problemas son originados en el yo, ahí se encuentra el laboratorio de nuestros problemas.

 

Proverbios 25:28 dice:

 “Como ciudad derribada y sin muro. Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”.

 

Estás atrapado en tus problemas, no porque seas malo, sino porque no has sido sabio al momento de decidir salir del problema. Nosotros no somos malos, malo es el problema, y como no sabemos decidir, preferimos poner excusas en vez de tomar decisiones sabias.

 

Cuando basas tu vida en los principios de la Palabra de Dios, el 99% de tus elecciones ya están hechas y no necesitas buscar nada más. En la biblia está la solución de todos tus problemas.

 

Los creyentes tenemos un master en  la materia de excusiología, que es la asignación o materia que nos enseña a echarle la culpa a otros u a otra cosa por nuestros problemas.

 

Aquello de lo que usted se aleja, determinará lo que Dios puede traerle. Todos estamos enfrascados en problemas y siempre vivimos buscando excusas para no salir del problema ni del desierto, viviendo de excusa en excusa, atrapado en la misma situación. Tenemos que decidir salir de Egipto.

 

¿Cuál es el Patrón de los que tienen excusiología?

  1. Adoptar las excusas como un símbolo y esta excusa es la negación, es usted saber que tiene un problema, que se encuentra en un desierto y negarlo, no reconocerlo. Si estás en un desierto y no lo reconoces, estás en una situación difícil, es cuando te niegas a admitir cualquier relación y participación a una conducta de tu problema.
  1. Tiene un patrón de negar la responsabilidad. Una persona culpa a otra, siempre culpando a la gente. En el Antiguo Testamento usted buscaba una cabra y le pasaba todas sus culpas y pecados y ya el culpable era el animal y no usted. Nos justificamos diciendo que somos de determinada forma porque somos iguales a nuestros padres y no reconocemos que la culpa está en nosotros y el trato se hace un estilo de vida.
  1. Patrón del pero. La excusiología es un enfoque a la salida de nuestros problemas, siendo el camino más rápido para salir de estos, el admitir que lo tienes y si no lo haces, no podrás salir de la situación que estás atravesando. Tienes que admitir que donde estás no es tu lugar, sólo que si sigues dando excusas y culpando a otros, seguirás dándole vueltas al mismo problema.

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