“Conociendo las Estrategias del Enemigo” – Profeta Montserrat Bogaert

El apóstol ha estado hablando últimamente de la aflicción, del tiempo, de la confianza en Dios que necesitamos para edificar la iglesia, y recuerden que cuando edificamos, la edificación va a traer guerra.

 

 

Edificar significa construir y cuando construimos, lo hacemos horizontal o vertical; y de algo estamos seguros, no quedamos igual y todos somos edificadores porque estamos en las manos del mayor edificador que es nuestro Señor Jesucristo. Nosotros no podemos olvidarnos de las maquinaciones de nuestro enemigo, las batallas son intensas e interminables y por esto no podemos cansarnos y acetar como normales las estrategias que el enemigo usa para desenfocarte y sacarte del propósito de Dios.

 

 

Porque como somos edificadores, el enemigo va a ir en contra de lo que estamos edificando. Estamos edificando para un reino incorruptible, no estamos edificando para el hombre natural ni para la carne. Cuando edificamos para la carne, el enemigo nos hace fiesta, pero cuando empezamos a edificar espiritualmente, las batallas van a arreciar.

 

 

No nos podemos acobardar, dice la Palabra en Apocalipsis que el que edifica en la carne solamente le queda el lago de azufre y la muerte eterna; nosotros nos tenemos que salvar de la muerte eternal porque Jesús vino a darnos vida y vida en abundancia.

 

 

La Palabra nos asegura 7 promesas para el que venciere, si hay personas que han vencido y siguen venciendo es porque han luchador y han peleado más de lo que estamos acostumbrados. Ellos han visto una corona incorruptible y no una corruptible, han preferido pasar su tiempo en la eternidad y no en el lago de fuego y azufre. Si alguien quiere ir a ese lugar, entonces usted se cruzará de brazos y se rendirá a merced del reino de las tinieblas.

 

 

Pero si hubo un hombre que murió y padeció en la cruz, se sacrificó para darnos tal galardón, considere es una deshonra no estimar con gran valor lo que El hizo hace dos mil años en la cruz del madero.

 

 

Dice la palabra en 2 Corintios 2:11, “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones”. La Palabra nos dice que no podemos hacernos los tontos y que no podemos ignorar lo que él está tramando, porque si cerramos nuestros ojos y oídos, el reino de las tinieblas gana ventaja y cuando queremos reaccionar, ya es muy tarde o estamos muy cansados.

 

 

Si Pablo dijo estas palabras es porque se dio cuenta que ellos no estaban luchando para prevalecer contra el diablo, estaban haciéndose los tontos e ignorando los planes del enemigo. Hemos escuchado estas palabras muchas veces, pero no hacemos nada para impedir que pase.

 

 

Cuando sabemos que algo es para nuestro bien, tenemos que hacer una acción para corresponder. Por ejemplo, si ves algo que dice veneno en su recipiente, no te lo vas a tomar, porque sabes que si lo haces te vas a morir. Entonces, como es, que te estas tomando el veneno del reino de las tinieblas aun sabiendo lo que te espera.

 

 

Si ignoramos lo que conocemos, somos sinvergüenzas, si ya conocemos lo que está escrito en la Palabra no podemos ignorar lo que dice.

¿Quién es nuestro adversario? Satanás.

¿Qué es lo que quiere? Nuestro propósito.

Satanás no quiere que se cumpla lo que estamos edificando.

Juan 8:44 

¡Pero que facilidad tenemos para creer lo que dice el reino de las tinieblas! Y no lo que dice Dios. 

Prestamos oídos a lo que dice un soplón sobre el hombre de Dios y no le das valor a que tiene 15 años sobre este altar edificando tu vida. Todo lo que el diablo habla es mentira. Satanás es un mentiroso es un padre de mentira. Cuando escuchas algo que va en contra de la Palabra y de los designios de Dios, no puedes escucharlo y menos prestar atención.

 

 

Cuando te sientes no ir a la iglesia, no es Dios el que te habla, ten por seguro que es otra voz que te habla, la del mentiroso.

 

 

El enemigo te pone el pecado como algo normal. Nosotros nos engañamos fácil con las mentiras de este reino de las tinieblas. Por esto es que somos capturados por lo que atrapamos con nuestros 5 sentidos naturales.

 

 

La Palabra nos dice que debemos guardarnos y cubrirnos con la armadura de Dios y sobre todo con el escudo de la fe para que podamos apagar los dardos encendidos del maligno; y es que los dardos vienen a nuestra vida continuamente, es como esa persona que siempre está tirando lanzas, necesitamos apropiarnos del escudo de la fe y mantenernos sabiendo que nuestra mente tiene el yelmo de la salvación y que tenemos puesta la coraza de justicia, la espada de la palabra y el calzado que es el apresto del evangelio de la paz.

 

 

Sin darnos cuenta caemos, porque nos presentan la Palara como caramelo y cuando le preguntamos a alguien que por que hizo tal cosa, responden que no se dieron cuenta. A Eva la atrapo con una manzana, la capturo por su sentido de la vista. A nosotros nos pasa igual, somos capturados por lo que vemos, hasta en los anuncios, nos quedamos viéndolos, aunque no nos convenga, las vallas publicitarias, las películas, por esto se despierta tanta lujuria en los hombres,

 

 

Eva fue engañada con astucia y con mentira. El enemigo extravía nuestros sentidos, los lleva por otro camino. Nosotros estamos en el camino de la salvación, en el camino de ser una buena esposa, en el camino de ser un buen cristiano, pero el enemigo con su astucia toma nuestros sentidos y hace que veamos como si fuera nada, el propósito que antes teníamos tan claro.  Y él ahora te pone otra visión muy distinta a la que querías llegar; y así como hizo con Eva, no te creas que no lo hará contigo.

 

 

Vemos las consecuencias de habernos dejado seducir por una noche en el mundo y ahora debemos buscar la protección y la cobertura de Dios para lo que resta de año y de todos nuestros días.

 

 

Tenemos que conocer los dardos del enemigo, los dardos son lanzas, flechas, que el enemigo nos lanza a ver cuál atrapa nuestra mente. Asimismo, como el reino de Dios tiene su jerarquía, con los arcángeles, querubines y serafines, también lo tiene el reino de las tinieblas. así que cuando el enemigo usa un demonio inferior para enviarnos un dardo y no obtiene los resultados esperados, enviara uno con un rango mayor, como lo son principados, huestes y gobernadores, para lograr nuestra atención, porque él no desiste y es por lo que no debemos ignorar las maquinaciones que ya sabemos.

 

 

Caemos en la tómbola por estar tan lejos de la presencia de Dios. Los dardos llegaron al Edén, donde estaban el hombre y la mujer de Dios, en ese lugar que Dios creó y para el cual tenía una visión, donde estaban estas dos personas a las que Dios había mandado algo y no obedecieron.

 

 

¿Cuáles son los dardos del enemigo? 

 

  1. Cuestionar la Palabra de Dios. El enemigo nos hace cuestionar lo que dice la Palabra comparando las palabras del pastor. Nos hace creer que estamos bien y lo que no sabemos es que ya estamos metidos en la boca del lobo.

 

 

Genesis 3:1-2 

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: ¿No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer”. 

 

 

El enemigo nos hace dudar de lo que ya conocemos, diciéndonos a nosotros mismos que tomarnos un vino o licor, no nos hará nada, y que celebrar la navidad tampoco. Inmediatamente cuestionamos la Palabra de Dios, eso va directo a nuestra alma, sentimientos y emociones. En lo que si debiéramos pensar es en las cosas que hemos perdido por habernos dejado llevar y cuestionar lo que dice el Señor.

 

 

Cuestionamos todo lo que hacemos para edificar nuestra vida conforme a lo que dice la palabra de Dios. No podemos caer en sus manipulaciones, tenemos que proponernos no caer en sus engaños ni mentiras. ¿Dónde está el enemigo? En tu casa, en la iglesia, en tu trabajo, en todo lugar, pero él no es omnisciente ni omnipresente, por eso usa todos los soldaditos que se prestan a él.

 

 

Cuando alguien te dice que, si fuiste al servicio de la mañana, que por que tienes que volver al de la tarde, y le prestas atención a esos comentarios, dejando que te robe lo que ya habías dispuesto hacer en tu espíritu y que querías lograr.

 

 

El enemigo es un ladrón y homicida desde el principio, viene a matar, a robar y a destruir lo de Dios en tu vida, viene a castrar propósitos. ¡Así que no le hagas caso! ¡Abre tus ojos! ¡No busques justificación para aceptar sus mentiras!

 

 

Si dices que vas a ayunar, te dicen que tengas que cuidado, que vas a desaparecer, que para que lo haces. Entonces te miras en el espejo y cuestionas. Y yo te digo que veas el ejemplo de Jesús en el desierto. Empiezas a cuestionar todo, y el enemigo lo hace para robarte.

 

 

  1. Negar el poder de la Palabra.  

 

 

 

Genesis 3:4

“Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis”. 

El enemigo se sabe la Palabra de memoria, la conocer mejor que tú, y por eso no puedes refutarle. Una vez conocí un coronel que entro a nuestro grupo de matrimonio y nos dijo que los ladrones pueden estar hasta un ano, estudiando sus movimientos, antes de hacer un robo; mientras nosotros ignoramos sus planes y estamos ociosos, el enemigo estudia todos nuestros movimientos, y entrara por la parte más débil.

 

 

En nuestra casa una vez se metieron los ladrones, fue el día del cumpleaños no. 7 del pastor Miguel Alberto, íbamos tarde y ya en la marquesina nos dimos cuenta de que no pusimos el candado, y el pastor dijo que no lo iba a poner porque ya estábamos retrasados. ¿Ustedes creen que el ladrón simplemente paso ese día por ahí? Cuando regresamos a la casa a las 7:00 p.m. y nos encontramos con el portón abierto de par en par y la puerta despegada porque la desmontaron, nos robaron. Cuando le preguntamos a los vecinos dijeron haber visto una guagua grande y creyeron que nos estábamos mudando.

 

 

Esos ladrones tenían tiempo estudiando, y al encontrar la brecha, la aprovecharon.

 

 

Cuando no ponemos candado y cerrojo a la palabra de Dios en nuestra mente, viene el dardo del enemigo para robarte lo que Dios te ha hablado.

 

 

¡Levántate hoy y deja de ser un ignorante espiritual! ¡Cuando te obstinas en ser ignorante espiritualmente viene el fuego sobre tu vida!

 

 

En Genesis 2 Dios nos dice que moriremos y ya en Genesis 3 el diablo dice lo contrario y le creemos. ¿Y este engañador, es el hijo de Dios? No. ¿Murió en la cruz por nosotros? No. ¿Resucitó? No! Entonces, ¡¿por qué le crees?!

 

 

  1. Ofrece una mentira sustituta. 

El enemigo siempre te va a ofrecer un sustituto para lo de Dios. Si te propones levantarte a las 3am y cuando suena la alarma, tienes mucho sueno, te dices a ti misma que lo vas a hacer a las 5am, que dos horas de diferencia no son nada y que para Dios es lo mismo.

 

 

El enemigo nos muestra lo beneficioso de la carne, sobre eso que anhelamos y que no estamos dispuestos a sacrificar.

 

 

Genesis 3:5 

“Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. 

 

 

 

Aquí vemos una mentira sustituta. Hoy nosotros tenemos que levantarnos para resistir los dardos del enemigo, porque si no, no vamos a poder edificar. Nosotros estamos edificando para el espíritu, estamos edificando para generaciones, para los hijos de los hijos de los hijos de los hijos, que se levantaran con la palabra que tú has recibido y que has plantado en tu corazón para ser edificado por Dios.

 

 

Si esto no está bien, nuestras generaciones tampoco lo estarán, será como en el libro de Lamentaciones que dice que ya nuestros padres no existen y nosotros cargamos con todas sus iniquidades. Tus hijos no tienen por qué cargar con tu pecado, cuando sabes que esto es verdad y que el reino de las tinieblas esta sobre tu vida, tienes que actuar.

 

 

Usted no solamente esta aquí por usted, sino por sus generaciones. Ah, ¿dices que no tienes hijos? Pero tienes sobrinos, ¿que no tienes sobrinos? Pues tienes vecinos, ¡pero a alguien vas a edificar! ¡A alguien vas a levantar! A alguien le darás de lo que tienes. ¡Alguien recibirá el testimonio de quien es Dios en tu vida!

 

 

¿Entonces, cuántos se van a dejar engañar? ¿Cuántos se van a permitir el cuestionar? ¿Cuántos van a aceptar la mentira sustituta?

 

 

Hoy nos tenemos que levantar como Nehemías, hoy se tiene que levantar un edificador con el rango de ese hombre. Nehemías no prestó sus oídos a los que querían engañarle; vemos en Nehemías 2:10 lo siguiente:

 

 

“Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel”.

 

 

Nehemías se vio amenazado porque a Tobías y a Sanbalat les disgustaba que el estuviera edificando. Cada vez que tu piensas en hacer algo bueno para tu vida, para Dios y su casa, para tu familia, hay uno que se va a disgustar.

 

 

Pero las cosas no se quedan en el disgusto, porque si se quedaran así, tu continuarías sin problemas, pero no. Después del disgusto, viene el enojo, y después la burla.

Nehemías 4:1 

“Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos”.

La burla viene para bajar nuestra autoestima, y para poner en duda nuestra capacidad. El enemigo le disgusta que trabajes para Dios y que quieras hacer lo bueno.

 

 

Nehemías 4:2-3 

“Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará”. 

 

 

 

Es el diablo diciéndonos que lo bueno que estamos haciendo no nos sirve de nada, que el venir a la iglesia no nos ayuda para nada, que nuestra Casa de Paz no tiene ningún valor y no hace ninguna diferencia en nuestra vida. El enemigo se burla de lo que estás haciendo para desestimarte.

 

 

A cuantas les ha pasado que el esposo les dice, ¿‘pero te has cogido la iglesia como si fuera tuya?’, ‘mira que el pastor ni siquiera sabe tu nombre’; eso no es más que burla de Satanás. ¡Hoy descúbrelo y desenmascáralo, no puses por ignorante voluntario!

 

 

Y aquí no termina, como ve que con la burla y el enojo no te pudo detener, entonces conspira, si, se une con aliados, con aquellos que están en tu contra para crear una fuerza aun mayor, y de repente te ves con personas delante y detrás, y por todos lados haciéndote la vida imposible.

Nehemías 4:8 

“Y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño”. 

 

 

 

Cuando te encuentras en un punto donde no puedes avanzar, ni moverte hacia detrás, es por la conspiración de un reino que se encuentra detrás de ti y que se opone a que tu vida sea fructífera. ¡Hoy tienes que ponerle fin a toda conspiración de las tinieblas sobre tu vida!

¡Todo lo que toca tu vida espiritual te hace daño, no permitas que nada te toque! Si permites que toquen tu espíritu, ¡entiérrate ya!

 

 

Al principio del ministerio venia todos los días a la iglesia a orar, inclusive los feriados, venia con Bertha, mi compañera de milicia. Los niños en la casa me decían que querían ir a la playa, y yo les decía que tenía que venir a orar a la iglesia, que después que llegara, podíamos ir. Ya cuando regresaba a la casa, ellos decían que era muy tarde, que ya para qué. ¿Pero qué hubiera pasado si me hubiera dejado llevar por la distracción? Hoy esta iglesia no habría sido edificada.

 

 

Imagínense a los niños pequeños, ellos querían playa y diversión, pero yo estaba edificando. Tenemos que ser libres para edificar nuestra vida, matrimonio y familias.

 

 

El diablo siempre va a conspirar en contra de lo espiritual. ¡Tienes que sacudirte y abandonar todo lo que no te deja crecer ni avanzar!

 

 

Después le dije a Bertha que íbamos a venir también los sábados y su respuesta fue que ¿quién atendería el negocio? Le dije que los ángeles d Dios lo harían. Y aquí estábamos, Bertha y yo, lavando todas las sillas de la iglesia con manguera y orando por cada una de ellas, es por eso, que tanto tu como tu familia están hoy aquí.

¡Resiste los dardos del diablo!

 

 

Nehemías 4:11 

Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y hagamos cesar la obra”. 

¡Dile al diablo que la obra no va a cesar! ¿Qué les dije al principio, en Juan 8:44?

 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. 

 

¡Nehemías prevaleció y venció! Veamos como lo hizo en Nehemías 4:9:

“Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche”. 

 

 

 

¡Debemos montar guardia de día y de noche!

Nehemías sabía que la obra era grande y extensa, también sabía que estaban tramando hacerle daño. Es por esto, que vemos su respuesta de buscar a Dios en oración y de mantenerse velando.

Nehemías puso un vigía a su lado que tocara la trompeta cuando se acercara el peligro. Él sabía que tenía que permanecer alerta. Que el diablo no te encuentre dormido, que te encuentre velando día y noche y usa las armas que nos ha dejado el Señor y que no son carnales, sino ponderosas para la destrucción de fortalezas.

 

 

Talvez piensas que para Nehemías fue fácil, porque tenía el favor de Dios, pero aun si tienes el favor de Dios, si no velas, si no te mantienes en alerta contra las acechanzas del enemigo, de nada te servirá. Tienes que levantarte de día y de noche y montar guardia, para edificar tu vida y tus generaciones y que los dardos del enemigo reboten de tu vida y vuelvan a su lugar de origen.

 

 

Como profeta de esta casa, declaro que todo dardo que ha venido a tu vida retorna a su lugar de origen, ¡en el nombre de Jesús!

 

 

Comprométanse a no dejar este lugar sin antes no tomar su posición. Los dardos van a continuar y cada vez serán más agresivos para lograr que la obra cese…

 

 

Nehemías 4:17-21 

Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. 18 Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí. 19 Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros. 20 En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros. 21 Nosotros, pues, trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas”. 

 

 

De igual forma, así tenemos que estar nosotros, velando hasta el amanecer, porque una gran obra está haciendo el Señor en nosotros. Por eso, esta este mensaje contigo hoy, cuando predique el domingo pasado, un ateo publicó un comentario sobre mí, diciendo que yo iba para un circo o para un psiquiatra, se burló de mí, y es lo que hace el enemigo para que desistamos de la obra que estamos hacienda.

 

 

Sin embargo, estoy aquí, y continuo la obra de edificar tu vida y esta iglesia. Para aquellos que se burlan de ti, porque quieren que cese la obra, que tu respuesta sea: Hay más, ¡hay más! ¡Monto guardia y velo de día y de noche!

Declara que tu boca estará abierta de continuo para reclamar lo que te pertenece.

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