Convierte tu intercesión a tiempo completo

Convierte tu intercesión a tiempo completo

Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Ezequiel 22:30-31

Y busqué entre ellos hombres que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Por tanto, derramé sobre ella mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.

Cuando vemos esta palabra en Ezequiel nos estamos dando cuenta de que Dios está buscando hombres y mujeres que salgan de la rutina de lo que están haciendo y que empiecen a dar algo más. El ponerse en la brecha significa el estar dispuesto a permanecer en un sitio donde usted no tiene que ser llamado, sino que se está dejando ver para coger la primera señal de Dios para empezar hacer lo que Él quiere; la palabra dice: Yo busqué hombre que estuviesen en la brecha -la brecha es como si estuvieras en la gatera (lugar salida de los caballos en una carrera).

 

Por eso podemos ver un hombre como Daniel, que intercedió, no oró.

 

Dice en Daniel 10:2-10

En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel. Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud.  Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron. Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno. Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.

 

Aquí hay dos puntos que son importantes, muchos de nosotros hacemos ayuno y no entramos en la palabra del entendimiento, y la palabra del entendimiento es que tengas un espacio con Dios para tu poder escuchar Su voz, entonces muchas veces hacemos ayunos, y el ayuno que nosotros estamos haciendo es un sacrificio físico de no comer, pero no estamos haciendo un sacrificio espiritual para nosotros humillarnos en la presencia de Dios para poder escuchar Su voz y entender qué es lo que Dios quiere con nosotros. Por eso está diciendo la palabra: desde que dispusiste tu corazón a entender y humillarte en la presencia de Dios fueron oídas tus palabras y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días: pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarnos y quede allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días.

 

Hay un espíritu que tenemos que reconocer y es el que está usando el enemigo en este tiempo con la iglesia de Dios; este espíritu es el que retarda las bendiciones de Su pueblo, por eso un montón de palabras proféticas, de promesas, de bendiciones que nosotros tenemos y ese espíritu se ha levantado retardando todas ellas. Cuando tú haces un ayuno con intercesión de entendimiento y humillación a Dios y aprendes a oír Su voz, armas una guerra en el segundo cielo y automáticamente a disposición tuya está la mayor jerarquía del tercer cielo…sabes quién fue que vino ayudar a Daniel? Fue Miguel, el arcángel, el varón de los ejércitos, por eso está diciendo Ezequiel que Dios está buscando hombres que estén en la brecha.

 

El pueblo de Dios tiene que cambiar su oración por intercesión. Ya tu oración Dios no le hace caso, porque el 99% de nuestra oración se llama ME: dame , ayúdame, bendíceme, tráeme, y ya esa oración Dios no la escucha; Dios necesita intercesión a un estilo de armar un problema en el segundo y tercer cielo para que las cosas comiencen a tener un sonido, y dice la palabra: Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció, y me dijo: Muy amado, no temas, la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate . Y mientras él me hablaba, recobré fuerzas y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido, Él me dijo: sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el espíritu de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá.

 

Fíjate que dos príncipes te manda el enemigo: el príncipe de Persia, el que retarda tus bendiciones, y el de Grecia que es el que viene cuando tus promesas y tus bendiciones se retardan y tú comienzas a cuestionar con tus pensamientos a Dios. El espíritu de Grecia siempre va querer robar tu motivo de fe; y así está el pueblo de Dios, cuestionándolo, y por eso quiero hablarte de que tienes que convertir tu intercesión a tiempo completo. Muchos oramos, pero no intercedemos, y déjame decirte que la oración intercesora tiene una doble bendición, tú eres bendecido porque oras y bendecido por que estás intercediendo por otros.

 

La oración intercesora es una extensión del ministerio de Jesús, a través del cuerpo de la iglesia por medio de la cual está mediando entre Dios y los hombres, Él es nuestro intercesor. Tus oraciones, tus alabanzas, es Él quien las lleva al Padre, por eso Jesús es quien está intercediendo por cada uno de nosotros, y Dios quiere que oremos, pero Él espera que subamos a ese nivel de intercesión. La intercesión te va a llevar a otro nivel; como Daniel intercedió por su pueblo así tenemos que interceder por cada uno de nuestros hijos, por nuestros negocios, por nuestro matrimonio.

 

Cristo necesita humanos en la tierra que lo representen al igual que el Padre lo necesito a Él. Cristo no va a bajar a resolverte un problema, Él te va a dar la fórmula para que tú lo resuelvas.

 

El humano del Padre fue Jesús y el humano de Jesús somos nosotros, eso quiere decir que nosotros somos usados por Jesús, por Dios, por eso todo lo que le vayas a dar tiene que ser lo mejor, no le puedes dar cualquier cosa a Dios.

 

Jesús te está preparando para que seas usado por Él.

 

Dice en Juan 20:21

Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.

 

Cuando tú entras al nivel de intercesión esto crea un encuentro de tu reconocimiento de la soberanía de Dios, y cuando esto sucede, Dios te prepara para afectar a otros, es más, cuando eres un verdadero intercesor eres un hombre de reconciliación. Cuando tú estás intercediendo por algo te estás reconciliando con Dios; mira que garantía tiene un intercesor.

 

La iglesia necesita que todos oremos bajo ese nivel de intercesión, sino no vamos a destruir lo que está oponiéndose a la iglesia, y si no intercedemos, no sacrificamos, no le damos sacrificio de adoración… Es más, los intercesores tienen que oler a sacrificio. La intercesión moviliza, hace un alboroto de guerra en los cielos, moviliza los componentes angelicales, moviliza la plana mayor de los cielos, sabes con qué debes intercedes? Con la palabra, no es con tus propias palabras, sino con la palabra de Dios; tienes que desatar con la palabra, por eso mucha gente no le gusta ser intercesor porque tiene que saber mucho de la palabra, porque la palabra va ser la espada cortante que va salir de tu boca con fuerza y autoridad.

 

La intercesión moviliza esos campamentos y te voy a enseñar cómo tienes que entrar en la intercesión. Lo primero que tienes que hacer es invitar al Espíritu Santo, no hay oración, no hay intercesión si primero no haces una entrada al Espíritu Santo; por eso no todo el mundo que ora es efectivo, porque el Espíritu Santo no convive con el pecado, por eso tienes que ponerte a cuenta con Él y hasta que Él no tome el control tú no puedes empezar a interceder y a orar.

 

Lo segundo que debes hacer es pedir perdón, misericordia y compasión a Dios por los pecados que has cometido, tú no puedes entrar en la oración e intercesión si primero no te pones a cuenta con Dios, y si te pones a cuenta, entras a un estado de humillación y reconocimiento a como está tu condición.

 

Dice en Juan 1:9

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

 

Él lava todos nuestros pecados e iniquidades con la sangre de Cristo

 

Romanos 5:9 dice:

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por el seremos salvos de la ira.

 

Cuando entres a ese segundo paso de pedir perdón, de pedir misericordia a Dios, tienes que entender que el enemigo te va acusar en medio de la oración, en medio de la intercesión, por pecados que ya fuiste perdonado, y esto es importante que lo entiendas, porque hay mucha gente que tiene espíritu de acusación que no le permite entrar en la presencia de Dios y del Espíritu Santo, porque ese pensamiento de acusación no le permite que te encuentres limpio y en el orden con Dios, por eso tienes que entrar en esa dimensión de que el diablo no te puede acusar con un pensamiento, de que eres un pecador y que estás sucio, al contrario tienes que callarle la boca y decirle: yo fui perdonado por Su sangre, tú no me puedes acusar.

 

El tercer paso es adorar y darle adoración. Dice el Salmo 95: 6 Venid, adoremos y postrémonos: Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. En la adoración vas a encontrar un sonido nuevo, diferente, y sabes por qué? porque dice la palabra que Él no está buscando otra cosa, sólo adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. Solamente los que son verdaderos hijos adoran al Padre. Una adoración es un cántico, un sonido nuevo en el cual te humillas delante de alguien reconociendo que él es el supremo. Por eso tu adoración no tiene que ser una adoración de un minuto, tiene que ser extravagante, porque tu adoración es la expresión de tu corazón a lo que estás adorando. La visión de esta iglesia es adoración, porque en la adoración es donde está la atmosfera de Su gloria. Una adoración genuina es lo que te hace ser más importante delante de Él.

 

Mientras tú estás en una adoración genuina Dios está moviendo las fichas del tablero para darte un ambiente, para darte una situación; mientras lo estás adorando, Él se está encargando de lo tuyo, Él te está diciendo: tranquilo, sigue en mi presencia, toca mi corazón y te voy a empezar a dar lo que necesitas. En medio de la adoración es donde tus oídos espirituales empiezan abrirse, en medio de la adoración es donde las ideas creativas comienzan a venir a ti.

 

Mientras más intimidad tienes con Dios, más genuina es tu adoración. Cuando estés en Su presencia, a dale un tiempo de adoración a Él, y en ese tiempo hará que en el tercer cielo se empiecen abrir las ventanas de los cielos.

 

Un minuto de verdadera adoración a Dios vale más que una hora de sermón. Tus batallas las ganarás con adoración, y dice Su palabra que Él sabe lo que necesitamos, lo único que tenemos que hacer es adorarle.

Monte de Dios

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