“El Elías que todo Eliseo necesita” – Mensaje de la profeta Montserrat Bogaert

Génesis 1:1

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Dios en Su soberanía y omnipresencia, creó lo que a Él le pareció. A Dios nadie le pone condiciones, Él hace lo que quiera; todo lo hizo perfecto, Él se maravilló de lo que hizo. Cuando creó todo, se preguntó, ¿quién va a disfrutar de todo esto? entonces llamó al Hijo y al Espíritu Santo, y les dijo “quiero que alguien muestre que Yo existo”, y los tres dijeron: hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra; formó al hombre y dijo: este dará testimonio de que existo, pero no se quedó ahí,  sino que hizo el complemento, que fue la mujer.

El propósito del hombre es mostrar a Dios; y propósito es el fin con el cual tú existes. Muchos están equivocados, piensan que su vida es para hacer lo que quieran, y no es así, es para hacer lo que Dios quiere que hagas, porque cada vez que haces por medio del Espíritu Santo una sanidad, cuando traes liberación a un cautivo, le estás diciendo a  Dios, tú eres real.

Hay mucha gente conformista dentro de la iglesia, muchas vidas divorciadas de su realidad, creen que nacieron para tener un negocio, para trabajar, y Dios no te creó para eso, no se invirtió tanto para que pases por la vida sin mostrarlo a Él. Dios quiere que cuando hables de Él, algo cambie; que cuando prediques de Él, la atmósfera cambie; que cuando hagas algo, muestres Su poder y Su resurrección.

Hay muchos que están afanados en sus trabajos en el día a día, y aun en la iglesia desconocen su propósito; cuan grande es cuando mueres, y nunca pensaste o hiciste lo que Dios quería que hicieras, no reaccionaste a su llamado.

Tu vida tiene que cambiar así como cambió la vida de Eliseo. Dice la palabra que Eliseo estaba arando la tierra, se levantaba todos los días con sus bueyes; él era un campesino, día tras día el hacía el propósito que no era de Dios; pero un día, Dios le habla a Elías y le dice  “ve y unge a Eliseo que será profeta por ti.  Desde ese día que Dios le habló a Elías hubo una demanda en la vida de Eliseo. Sobre tu vida hay una demanda de cambio, hay una demanda para un propósito.

1 de Reyes 19:19

Elías partió de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él había doce yuntas de bueyes, y él iba con la última. Elías pasó cerca de él y le echó encima su manto.

Ese día cambió la vida de Eliseo, en un segundo tu vida puede cambiar.  Por eso, no nos podemos aferrar a lo que estamos haciendo, no es que abandones tu trabajo secular o la universidad, es que tienes que saber que hay un propósito divino por el cual naciste y tienes que cumplir.

Cuando Eliseo recibió el manto, se preguntó ¿qué está sucediendo? y en un momento pudo sentir el fuego del Espíritu en él.  Él estaba con su manto, y dijo: esto, yo no lo pierdo por ninguna tierra, por ningunos bueyes, por ningún trabajo, por ninguna gerencia, porque con este manto voy a hacer milagros y maravillas.

Por eso, no desestimes cuando oren por ti,  cuando impartan a tu vida,  cuando un hombre y una mujer de Dios hacen algo por ti, porque en un segundo tu vida puede cambiar de lo natural a lo sobrenatural. ¿Qué sabía Eliseo lo que era profetizar  o hacer milagros? Eliseo tenía un mundo desconocido, pero en un segundo ese mundo se abrió para él.

Puedes ser una doctora en leyes y cuando recibes el manto de esta casa, empiezas a hacer cosas que nunca hiciste.  Cuando recibes el manto,  nadie te va a entender, y van a querer castrarte, van a querer que no se manifieste, pero no permitas que el manto quede en el suelo, porque ese es el que te va a dar la victoria.  Muchos te cuestionarán, te darán la espalda, pero diles: las yuntas de bueyes ya las quemé, tú me veras abriendo el Jordán, dándole la provisión a la viuda.

El mundo cree que  nos desactualizamos cuando nos salimos de el,  y es todo lo contrario, aquí es que nos actualizamos, aquí es que tomamos la revelación, aquí es que conocemos las armas para usar en contra del enemigo, aquí es que  lo vamos a vencer.

Cuando dejas algo que el Señor te quita, jamás vuelve a andarte cerca, jamás vuelve a olerte.

Eliseo dejó de ser normal,  por eso está escrito en la biblia;  tú puedes estar escrito en el libro de la vida por las victorias que hagas en el Señor, mostrando Su poder. Para poder tener el manto hay que pagar un precio, tienes que decidirte, alejarte del mundo, tienes que decidirte a sacar el pecado de tu vida.

Hay muchos que todavía no saben si ésta es su iglesia, dicen: estoy visitando esta casa para ver si Dios me habla; el manto de esta casa no te caerá por una visita que hagas, este manto a costado sacrificio, lágrimas. Defínete si vas a seguir jugando o te vas a comprometer.

1 de Reyes 19:21

Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía. 

Eliseo le sirvió a Elías durante muchos años, porque se necesita de un padre espiritual que te enseñe a manejar el manto; Elías era  el padre espiritual de Eliseo, donde años tras años él veía como Elías se movía, porque este manto si no lo sabes usar te puede dañar; este manto no es para vanagloriarte, no es para destruir ni arrollar a los demás,  este manto es para exaltarle a Él.

Cuando Eliseo aprendió el valor de ese manto, le dijo a Elías  no importa que vayas a Jericó o que vayas al Jordán, pero el poder de esa unción es mía en la doble porción, porque si en una unción tú hiciste todo eso, yo quiero la doble.

La última enseñanza de Elías, fue la enseñanza de Eliseo. Lo último que hizo Elías fue coger el manto y golpear las aguas del Jordán, eso estaba en la memoria de Eliseo.

Mientras el manto es más fuerte, más humilde tienes que ser.

Eliseo no encontró a quien entregarle su manto, se necesitan hijos para que tomen del manto; Eliseo vino a demostrar que Dios es real.  

Aun en el desierto el manto tiene poder, y tienes que demostrar quién es que está en los cielos.

Aun cuando Elíseo no tuvo hijos, como él fue de Elías, muerto dijo: voy a demostrar que mi padre está en los cielos; había guerra en el tiempo que él murió, y cuando llevaban un cadáver a enterrar, no pudieron por la persecución y lo tiraron en la tumba de Elíseo, pero esa tumba estaba llena de poder y cuando el muerto tocó los huesos de Eliseo, resucitó.

2 de Reyes 13:21

Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies. 

Donde  quiera que te encuentres tienes que mostrar quien es Dios, porque de una sola palabra dijo, hágase la luz y se hizo la luz, y te creó con un fin,  manifestar lo sobrenatural.

MensajeMonte de Dios

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