Cómo crecemos a través de las pruebas

Cómo crecemos a través de las pruebas

Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela

Las pruebas siempre acelerarán el conocimiento de tu don y el entendimiento de tu propósito para que se cumpla el propósito de Dios en nuestra vida.

 

“Cómo crecemos a través de las pruebas. 3era. parte”

 

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. 2 Corintios 4:17-18

 

Uno de los métodos más eficientes que usa el enemigo es el de aprovecharse de nuestras debilidades en las pruebas que pasamos, y sabemos que para ser aprobados, tenemos que ser probados.

Dice en 2 Corintios 4:17-18

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.

 

Santiago 1:2-4 dice:

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.  Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”.

 

1 Pedro 1:6-7:

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.

 

Muchas veces cuando desmayamos, nuestra fe decae, cuando estamos en medio de la tribulación nos cansamos y cuando estamos afligidos el enemigo entra en nuestra mente provocando que nos cansemos de la prueba y que desistamos del camino de Dios; y lo primero que hacemos es pagarle a Dios alejándonos de Él, dejando de adorarle y alabarle, perdemos el gozo y dejamos de venir a la iglesia, dejamos de ofrendar y de diezmar, y cada vez que dejamos de hacer algo de lo que teníamos, le estamos dejando puertas abiertas al enemigo para que entre y haga su trabajo.

 

Lo que la biblia llama prueba y tribulación, el hombre le llama problema. El hombre siempre verá la prueba como una oposición a sus deseos, la prueba va a crear en usted una condición, la cual lo meterá en una depresión, confusión e impotencia. Estas 3 características son la que más afectan al ser humano cuando está en medio de las pruebas. Te llega la desesperación y la desesperación te lleva a la confusión, y cuando estás confundido por las pruebas, llega un espíritu de impotencia sobre ti, y esto sólo hace que no puedas ver el norte que Dios tiene para tu vida, estas condiciones hacen que pierdas el enfoque del propósito que Dios tiene contigo.

 

Las pruebas son obligatorias y necesarias porque Dios necesita que seamos aprobados en todas las áreas. Dios necesita que seamos aprobados porque el  propósito que Él ha puesto en nosotros desde un principio, desde la fundación del mundo ha sido el de ser  a Su imagen y semejanza, y para nosotros ser imagen y semejanza de Dios tenemos que aprender a cómo entrar en esa imagen y semejanza.

 

Dios envió a su Hijo Jesús para que fuera nuestro modelo a seguir; el propósito de Dios es que trabajemos con nuestro carácter para que podamos entrar en el carácter de Cristo y tengamos Su carácter. La religión no te lleva a lograr este carácter, sólo la relación con Jesús te lleva a forjar en ti Su carácter.

 

Cuando no puedes dominar la prueba y entra la desesperación, la confusión y la impotencia, viene el desenfoque y automáticamente entra el hombre con su experiencia y sabiduría, entra la inteligencia mental del hombre y comienza a desechar el enfoque de Dios; esto pasa en todos los niveles, no sólo en los recién convertidos, sino en aquellos que llevan 5, 20 e incluso 50 años siendo cristianos.

 

Las pruebas son un mal necesario y son una lucha continua. Jesús avisó que tendríamos problemas y aflicciones en el mundo.

 

1 Pedro 4:12-13 dice:

“Queridos hermanos, no se extrañen de verse sometidos al fuego de la prueba, como si fuera algo extraordinario.  Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también se llenen de alegría cuando su gloria se manifieste”.

 

Si quieres la gloria de Dios sobre tu vida y todo lo que eso conlleva: Sanidades, milagros, prodigios, prepárate a entrar en la escuela de la prueba para que puedas ser preparado para manifestar Su gloria. Por esta razón, Pablo decía que llevaba en su cuerpo las marcas de Cristo.

Las pruebas vendrán a tu vida con dos propósitos:

1. Acercarte cada vez más a Dios.

2. Para que dentro de ti salga tu mejor adoración y tu mejor alabanza.

 

Cuando ya no puedes más, y todo lo que sale de ti es como una respiración, justo eso, se convierte en adoración para Dios. La alabanza y adoración en medio de las pruebas pasan a ser tu oxígeno, es lo único que te va a sostener y que te va a traer el milagro que necesitas.

 

Es por esto, que desde que llegan las pruebas, el enemigo trae la confusión, la desesperación y la impotencia, para que dejes de adorar y alabar a Dios, apartándote de la Iglesia y de Dios.

 

Tu mejor sacrificio se llama obediencia, el que obedece no necesita hacer sacrificios porque la obediencia te da placer y no lo ves como un sacrificio.

 

En medio de las pruebas es que conocemos a Dios, Su grandeza, Su poder y Su autoridad.

 

2 Corintios 1:8-10  dice:

“Hermanos, queremos que sepan cuántas dificultades tuvimos en la provincia de Asia. Fue una prueba tan dura que ya no podíamos resistir más, y hasta perdimos la esperanza de salir con vida. Nos sentíamos como condenados a muerte. Pero esto sirvió para enseñarnos a no confiar en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos. Y Dios nos libró y nos librará de tan gran peligro de muerte. Confiamos en que seguirá librándonos”.

 

¿Qué es lo bueno de nuestra prueba? Que te das cuenta que no lo puedes hacer tú solo, que obligatoriamente necesitas de Dios.

 

Si estás pasando por una prueba financiera y te das cuenta que eso es bueno y que eres inútil frente a esa situación,  Dios te saca de esa prueba; cuando viene una segunda prueba en condiciones similares, ya no te preocupas, porque sabes que Aquel que te libró la primera vez, lo va a hacer otra vez!

 

2 Corintios 1:11 dice:

“Si ustedes nos ayudan orando por nosotros. Si muchos oran por nosotros, muchos también darán gracias a Dios por las bendiciones que de él recibimos”.

 

Cuando estés pasando por pruebas, en vez de apartarte y salir corriendo, codéate de gente de fe, de gente de compasión y misericordia, para que juntos, oren y peleen el uno por el otro. No te despegues de Dios ni de la familia, no te despegues de la iglesia o del pastor, lo contrario, cuando venga la prueba, hazte más adicto de Dios y de la iglesia.

 

Tus pruebas serán pruebas mientras no descubras cuál es tu propósito. Dios permite tus pruebas para encausarte con tu propósito. El propósito de la iglesia no es hacerte cuentos ni historias, el propósito de la iglesia es descubrir tu propósito. De la única manera que vas a descubrir tu propósito es si comienzas por descubrir cuál es tu don, porque el día que descubras tu don y que hagas un estilo de vida basado en ese don, tu propósito vendrá solo.

 

La gente que no es feliz en su forma de vivir es porque no ha descubierto su don. Cuando estoy corriendo en mi don, mi propósito se empieza a desatar por sí solo y cuando mi propósito se desata junto a mi don, entonces comienzo a conocer lo que es la plenitud en Dios. Para servirle a Dios no puede haber oposición, cuando conoces tu don y tu propósito, todo lo que hagas pase lo que pase, Dios lo ve como un sacrificio.

 

Romanos 8:28-31 dice:

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.  Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.  ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”.

 

Aquí Dios me está diciendo en Su palabra que cuando tengo una necesidad, si me meto en el plan de Dios, todas serán cubiertas.

 

La única manera en la que Dios se revela es a través de nosotros, por esto Su necesidad y Su deseo de revelarse a ese pueblo que está ahí afuera, esto lo tiene que hacer y sólo puede hacerlo a través de nosotros. Quieras o no quieras, Dios va a cumplir Su propósito en ti; usará diferentes métodos, puede ser una lija, una lima, un martillo, o un taladro, el método que use va a depender de ti.

 

¿Cómo salgo de la prueba?

1.Entendiendo lo que dice Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Esta es la primera revelación que tengo que entender para salir de las pruebas, debes entender que Dios nunca quiere el mal para ti. Tienes que entender que el único culpable de tus pruebas eres tú mismo, sólo así, podrás empezar a formar la plataforma para salir de tu prueba. No le eches la culpa a Dios, Él no tiene la culpa de lo que te pasa.

 

Proverbios dice que el que quiere sabiduría que la pida, cuando le pides sabiduría, Él te da también la inteligencia. Tienes que entender la revelación de que todos los pensamientos que Dios tiene acerca de ti son de bien y no de mal.

 

Romanos 8:17 dice: “ Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.  Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. ¿Por qué tenemos que padecer con Cristo? Para formar Su carácter en nosotros. ¿Dónde está el problema cuando pasamos por pruebas? Que nuestra visión en medio de la prueba es de corto alcance y cuando tienes visión de corto alcance, sólo ves lo que tú crees y en medio de la prueba, debes tener visión de largo alcance.

 

2. Cuando un hijo de Dios está en un proceso, su visión no puede ser a corto plazo, tiene que ser a largo plazo, su visión enfocada en el final, en el resultado. No mires la prueba, descubre cuál es el resultado final.

 

3. Dar gracias a Dios todo el tiempo, aunque tengas el horno a 5000o, dale gratitud y alabanza aunque estés sangrando; 1 Tesalonicenses 5:16-18:“Estad siempre gozosos.  Orad sin cesar.  Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. Recuerda que la biblia no dice que te alegres de tu problema, sino más bien que te alegres en el Señor.

 

4. Niégate a darte por vencido. Santiago 1:2-4: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.  Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”. Solamente en la paciencia puedes escuchar la voz de Dios, en la tensión y en el estrés no vas a escuchar Su voz.

 

5. Deja el pecado. Todo lo que compite con Dios y no te deja ser obediente a Su palabra es pecado.

 

Cambia tu visión corta por una larga porque cuando veas el resultado final, eso te va a fortalecer, eso te va a dar pasión y esperanza. Las pruebas siempre acelerarán el conocimiento de tu don y el entendimiento de tu propósito para que se cumpla el propósito de Dios en nuestra vida.

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