La importancia de cultivar una relación con Dios – Apóstol Miguel Bogaert

La prioridad en nuestra vida debe de ser el tener una relación íntima con Dios, porque esta nos va a llevar a tener encuentros con Él, y eso hace que marquemos una diferencia entre ser hijos, ser creyente o ser seguidor.

En la comunión es donde vamos a poder conocer y entender a Dios, es donde desarrollamos nuestro espíritu y nuestros dones. Muchos vivimos de talentos, y esto no es lo que le agrada a Dios, lo que a Él le agrada es que camines en los dones. El talento es bueno pero la prioridad son los dones. La única manera de desarrollar esos dones es a través de una comunión íntima con Dios.

Si usted no conoce y no entiende algo, no tendrá comunión con eso, y uno de los problemas más fuertes que siempre tenemos es buscar excusas para no tener comunión con Dios.

1 Corintios 1:9 

Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. 

Cuando adquirimos esta prioridad todo va a venir por añadidura. Tu mejor esfuerzo debe de ir añadida a cultivar esa comunión con Dios que se hace a través de la adoración y la oración. Cuando estás adorando a Dios en medio del servicio, esa es la puerta para entrar y tener un encuentro con Él.

Nuestra adoración no se puede convertir en una palabrería debe salir de nuestro corazón una real y viva adoración. La intimidad también se cultiva por la oración.

La Palabra dice que Dios solo tiene comunión con los hijos. Uno de los problemas por lo que no tenemos una intimidad con Dios es la falta de identidad y lo único que provoca que no tengas una comunión es que estés bajo un yugo de religiosidad.

Salmos 25:14 

14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.

Si no tienes temor reverente a Dios eso significa que Él no tendrá comunión contigo.

Proverbios 3:32 

Porque Jehová abomina al perverso; Mas su comunión íntima es con los justos. 

Dos condiciones para tener una comunión íntima con Dios: 

  1. Tener temor de Dios
  2. Ser justo

Para ser justos, tu justicia proviene de tu consciencia y de ella proviene la iniquidad. Cuando Dios habla de comunión   íntima, quiere decir que nos quiere completo con Él, no estando a medias.

Para ser íntimos de Dios debes amar lo que Él ama y aborrecer lo que Él aborrece; es un precio, pero que tiene recompensa. Cada vez que Dios te pone un precio, cada vez que lo cumplas, viene con una recompensa.

Proverbios 6:16-19 

16 Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: 17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, 18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, 19 El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. 

 

Lucas 10:38-42 

38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. 

Todo el que está preocupado o estresado nunca entrará en comunión con Dios. Es aquí donde el diablo juega con nosotros poniéndonos situaciones adversas para que no tengamos comunión con Dios. El problema de tu negocio no está en lo que tú decidas, está en la intimidad con Dios.

Preocupada en griego significa: distraída, dando vuelta en círculos. Muchos pensamos que haciendo cosas para Dios estamos bien con Él, y no es así, porque lo que a Dios le vale es tu intimidad con Él.  

Tu nivel de intimidad me dice si eres creyente o seguidor. 

Hebreo 11:1-2 

 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Si queremos tener una comunión con Dios no podemos estar desenfocados en otras cosas. El creyente que tiene intimidad con Dios es un creyente que está apasionado por servirle a Dios.

La diferencia de un creyente que ama a Dios y otro que no, se refleja en la forma en que adoran. La comunión te empodera para atar y desatar.

Mateo 7:7 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.  

Cuando tienes comunión con Dios, Él te reviste de favor y gracia.

Lucas 11:11 

11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,  Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí;  De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta. ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío. 

Isaias 50:1 

Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás. 

Marcos 1:35-39 

35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. 

Cuando oras Dios te empodera para sacar demonios.

Lucas 22:40 

40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación. 

El creyente que siempre es tentado es porque no ora. No podemos tener una atmósfera si estamos en pecado, porque este nos hace insensible a las cosas de Dios. 

Lucas 6:12-17 

12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 17 Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; 18 y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. 19 Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos. Orar genuinamente es derramar tu corazón y reconocer donde estas mal. 

Job 21:22-27 

Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz;
Y por ello te vendrá bien. 22 Toma ahora la ley de su boca,
Y pon sus palabras en tu corazón. 23 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado;
Alejarás de tu tienda la aflicción; 24 Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de Ofir; 25 El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia. Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro. 27 Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos. 
28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme,
Y sobre tus caminos resplandecerá luz. 
29 Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá; Y Dios salvará al humilde de ojos. 30 El libertará al inocente,
Y por la limpieza de tus manos éste será librado. 

La comunión con Dios te prospera y te sobreabunda. 

Romanos 8:26 

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 

Gemir es un nivel de orar mucho más profundo. Es el nivel de intercesión más alto. El 99% de todos nuestros problemas, la solución la tiene Dios, Él solo necesita el 1% de nuestra intención.

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