¿Quién controla tu voluntad? – Apóstol Miguel Bogaert

1 Corintios 2:9-14 

Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. No puedes en lo absoluto tratar de recibir algo de Dios estando en la carne.

1 Corintios 3:16-17 

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?  Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 

Destruyes tu cuerpo cuando te manejas en la carne. La destrucción de Dios es la crisis que estás pasando.   Cuando entendemos estos nos damos cuenta que el interés de Dios es que seamos hombres espirituales, esta es la dimensión en que Dios quiere usarnos y tratar con nosotros.

A satanás no le interesa que seas espiritual, él quiere que vivas en la carne, en su alma con sus sentidos naturales y es ahí donde él hace lo que quiere, nos controla a un punto tal que nos hace ser espías estando en la misma iglesia.

Él quiere que te manejes en la carne porque ese es el punto de contacto que él tiene contigo.  Él no quiere que el reino avance por eso te usa.

Efesios 6:12  

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 

Cómo podrás luchar con las guerras si estás en la carne.  Como Dios necesita un cuerpo para hacer su propósito en la tierra, así también satanás.

El poder de las tinieblas nos ha sumergido, sólo estamos enfocado en las necesidades y en lo negativo, y aunque quieras salir de esa condición no puedes porque satanás tiene un punto de contacto contigo. Y lo único que puede cortar ese punto de contacto es el Espíritu Santo y no lo manifestamos. Este punto de contacto va directo a un área tuya que se llama la voluntad. Por eso él tiene tu voluntad doblegada y no le sabes decir no al pecado.

A satanás le interesa controlar tu voluntad es ahí donde él está anidado. Te tiene tan dominado que él te sugiere, no te da órdenes.  La voluntad es donde él te usa. Es imposible mezclar la voluntad del hombre con la obra de Dios. Él va usar muchos caminos para doblegar tu voluntad. Él va usar los recuerdos, emociones y sentimientos.

Pablo sufrió esto.

Romanos 7:14-25 

Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. 

Pablo paliaba con satanás porque él hacia lo que no quería. La estrategia de Pablo fue que el reconoció su condición.  La Palabra es lo que te revela si estás mal, porque te confronta y te enfrenta.

En la cruz del calvario es donde tú puedes cortar el punto de contacto que satanás tiene contigo.

Mateo 6:9-10 

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 

El padre nuestro empieza reconociendo al Padre y reconociendo tu identidad.  Toda la dimensión espiritual en Dios está relacionado con Su voluntad.

Mateo 12:50 

Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre. 

Juan 4:34 

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. 

Daniel 8:4 

Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su poder; y hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía. 

El que hace la voluntad de Dios se engrandece, igual que el que hace la voluntad del diablo.

 

 

Juan 9:31 

Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye. 

Efesios 1:4-6 

Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado. 

Colosenses 1:9 

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual… 

  • Cuando haces la voluntad de Dios Él te hace sabio e inteligente en lo espiritual.

1 Tesalonicenses 4:3 

Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación. 

  • La voluntad de Dios es que yo camine en Santidad.

1 Tesalonicenses 5:18  

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 

  • El hacer la voluntad de Dios me enseña a ser agradecido

2 Timoteo 1:1 

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús… 

  • Dios es el que llama al ministerio.

Hebreo 10:36 

Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 

  • Cuando entro en la voluntad de Dios obtengo mis promesas.

1 Juan 2:17 

Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 

  • Cuando haces la voluntad tendrás salvación y vida eterna.

Este es el motivo por el cual el enemigo no quiere soltar tu voluntad. Tu voluntad hace que tu espíritu no se regenere.  Dios hace que nuestro espíritu se regenere.

Ezequiel 36:26-27 

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. 

Gálatas 5:24-25 

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos; Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 

Nuestra prioridad debe de ser regenerar nuestro espíritu y entender que el Espíritu Santo está contigo.

Efesios 4:30  

Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 

Cuando le entregaste tu vida a Cristo fuiste sellado por el Espíritu Santo.

Tu obediencia es lo que me dice a merced de quien está tu voluntad. La obediencia al Espíritu Santo nos convierte en creyentes espirituales. La fe en Cristo nos convierte en creyentes regenerados.

Regenerado significa que no eres lo que eras.  No se obedece al espíritu hasta que la regeneración sea genuina. El espíritu no se puede mezclar con la carne.

El trabajo del Espíritu Santo es llevarte a una conexión con el espíritu de Dios. Por eso Dios antes de tratar contigo tiene que ver cuáles son tus intenciones de querer ser espiritual.

El calvario está primero que el pentecostés. En el calvario se quedó todo. ¿Quieres ser un hombre espiritual?  Ve a la cruz.

El hombre espiritual no nace en la iglesia, el hombre se regenera en la iglesia y el hombre espiritual nace en la cruz.  La cruz es el encuentro genuino de Dios y tú.

El Espíritu Santo trabaja con el interior del hombre y satanás trabaja con el exterior.  El Espíritu Santo trabaja con revelación y satanás con información.  Cada sugerencia del enemigo va acorde a tu concupiscencia.

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